Tuve la
grata ocasión de conocer a otro grupo de viajeros en bicicleta. Un par de Franceses
en una bicicleta tandem y un par de españoles. Aunque venían en dos grupos, se
habían encontrado unos días antes y estaban ahora como un buen grupo. Pude
compartir con ellos el campamento de esa noche, lo mismo que una rica pasta con
vegetales que prepararon. Contar anécdotas del viaje y renovar el deseo de
seguir conociendo algunos lugares de donde ellos venían, para mi fue muy
importante. Nuevos amigos en este recorrido que aunque pasan fugazmente, dejan
recuerdos imborrables. Espero que algún día nos volvamos a ver. Gracias por su
compañía (Jesús, Justo, Mathieu y Denis).
PATRIMONIO DE UNA HUMANIDAD RICA (Machupicchu, 3 de
septiembre)
Mi deseo
de conocer Machupicchu se estaba viendo empantanado por los costos para
hacerlo. Si lo haces por agencia turística para realizar el recorrido por el
camino Inca te cobran más de 150 dólares
(lo malo es que solo es permitido hacerlo por este medio, no se puede ir solo).
Si quieres ir de la manera tradicional en tren, el sólo pasaje de ida y regreso
te cuesta 60 dólares. Tomar un bus que te suba al sitio arqueológico por unos
10 minutos de recorrido y te vuelva a bajar son otros 10 dólares, más la
entrada de 20 dólares sumaba en últimas un valor imposibles para mi
presupuesto.
Fue
necesario realizar algunos recortes en el camino por vía terrestre, caminar por
la línea férrea unos buenos kilómetros e incluso pasar por peruano para
ahorrarme una caminata y entrar al tren nacional para que el viaje fuera
posible para mí.
Lamentablemente
cuando un destino turístico se vuelve tan popular y reconocido, el título de
patrimonio de la humanidad sólo se podría aplicar para esa humanidad con
bastante dinero para conocerlo. De esta
forma las brechas culturales creo que se siguen ampliando al no tenerse acceso
fácil para aquellas personas que aunque tengan el interés de ampliar sus
horizontes no tienen los medios económicos para hacerlo.
Independiente
de este aspecto, hay que decir que es un lugar impresionante. Su magnificencia,
su ubicación casi irreal, sus paisajes y exuberancia hacen de este sitio un
lugar mágico. En realidad las fotografías no pueden mostrar el sentimiento que
se tiene al estar allí.
LLEGANDO A LA CIUDAD ARQUEOLOGICA POR EXCELENCIA
(Cusco 31 de agosto al 8 de septiembre)
Cusco
tiene varios atractivos. Es una bella ciudad que encierra mucha historia, con
una hermosa plaza de armas, varias iglesias coloniales, casonas y calles que te
regresan en el tiempo, pudiendo encontrar gente de todo el mundo a la vuelta de
cada esquina. El motivo de esta afluencia de turismo es que Cusco se constituye
en el centro arqueológico por excelencia del Perú. No solo por la cercanía de
Machupicchu, sino también por la existencia de muchos más lugares que visitar
en sus alrededores: Saqsaywaman, Q`enqo, Pukapukara Pisaq, Chinchero y
Ollantaytambo entre otros.
Mi
estadía fue un poco larga, pues quise conocer lo más que pudiera de esta
riqueza histórica. Visité todos estos lugares y pude compartir mi permanencia
en esta ciudad con otra gran familia. Fui recibido por Ciro Alencastre, su
esposa Mariluz Nin y sus hijos Ciro, Irina, Suleyka y Marjorie. Fue una
permanencia muy rica en el compartir experiencias y vivencias tanto mías como
de cada uno de ellos.
Inclusive
me quedé un día más de lo pensado pues el Cienciano, equipo de fútbol de Cusco,
ganó la supercopa frente al Boca Juniors y la celebración fue en grande. Fueron
varios días que compartí de una manera muy especial con esta familia y pude
recargar energías para continuar mi viaje. Como siempre la despedida se
convierte en uno de los momentos más difíciles, pero a la vez queda la alegría
de tener nuevos amigos que compartieron contigo parte de este sueño. Espero
volver a encontrarme con cada uno de estos grandes amigos.
UNA HERMOSA CAMINATA (Choquequirao, 26 de agosto)
Ya había
visto fotografías de este lugar y en Abancay me informaron como ir allí.
Necesitaba 3 días para hacerlo partiendo de Cachora. Decidí tomar este desvío e
intentar hacerla. Solo llevé la carpa, el saco de dormir, el aislante térmico y
algo de beber y comer. Me alquilaron un morral al que se le rompieron las
correas y pude llegar a punta de amarradijos improvisados. Eso sí, me dejó
bastante molida la espalda. Choquequirao es un sitio mágico, con terrazas y
restos Incas bien conservados. Se accede luego de una caminata de 30 km en el
cual se baja y sube por el impresionante cañón del río Apurimac.
El viaje
me salió muy económico (unos 10 dólares en total), en comparación con lo que
piden en Cusco para organizarte este viaje (mínimo unos 130 dólares).
Definitivamente el turismo de agencia no es para mi.
POR FIN PAVIMENTO (Abancay, 24 de agosto)
Después
de 5 días por rutas sin asfalto, por fin llegué nuevamente a la pista principal.
Sin embargo el recibimiento no fue tan amable como yo esperaba. Fue un día de
lluvia en el cual me tocó guardar la carpa mojada y con barro, me pinche en 2
ocasiones y llegué totalmente mojado a Abancay. Claro que al mal tiempo buena
cara y traté de aprovechar al máximo esa tarde y parte de la mañana para lavar
la ropa sucia, que era casi toda, lavar la carpa, pude arreglar el cable del
cuentakilómetros que estaba fallando, mandé colocarle unos parches a las
alforjas que tenían ya unos pequeños agujeros, mandé soldar un soporte de la
parrilla delantera que se había roto y pedí información turística de la zona.
Como pueden ver no me quedé quieto y pude dejar casi todo listo para continuar
hacia Cusco.
COMPARTIENDO LA PASION DE LA BICICLETA (Ayacucho, 18
de agosto)
Una nueva
ciudad sin conocer a nadie y la novedad de ver sus famosas iglesias (con más de
30 en su zona histórica). No había alcanzado a llegar a la plaza de armas,
cuando me alcanzó Yosep en su bicicleta todo terreno. Me preguntó algunas cosas
del viaje, y antes de indicarme un posible hotel, ya me estaba invitando a
quedarme a su casa. Su familia está muy comprometida con el ciclismo. Con sus
hermanos Isaac y Atilio han participado en competencias locales y nacionales y
su casa sirve de sede del club de ciclismo CRUX. Con todos los miembros del
club pude compartir varios días en los cuales visité la ciudad, hablamos sobre
mi viaje y sobre bicicletas, disfrutamos del diario devenir, salimos a entrenar
una buena ruta de ciclomontañismo e incluso a bailar y tomar un par de
cervezas.
Gracias
amigos por su amistad y por compartir todas estas cosas conmigo. Un gran saludo
para Magda, Yosep, Isaac, Atilio, Julio, Grillo, Coco, Pepe, Marín y Edson.
TE VAS A MORIR DE FRIO (Cerca al paso apacheta. 4500
msnm. 15 de agosto)
Se me fue
pasando el día y no pude remontar el abra Apacheta rumbo a Ayacucho (4765
msnm). Por ello busqué la casa más cercana y alta del lugar para poder acampar.
Muy amablemente Joel me permitió armar la carpa cerca de su casa, pero cuando
llegó Martha (su hermana) de pastorear las alpacas y llamas y al verme armando
esa estructura extraña y saber que pretendía dormir allí, lo único que atinó a
decir es que yo estaba loco y que allí me iba a morir de frío, pues se venía
una nevada. Aunque le explique que ya había acampado en condiciones similares,
me hizo desarmar la carpa y me invitó a quedarme en su casa. Nunca en la vida
había tenido cobijas tan pesadas encima de mí, como esa noche. Claro que
gracias a ellas fue una noche bien caliente, mientras que afuera nevaba
copiosamente. El compartir en la cocina algunas experiencias mías con su vida,
ha sido de lo más enriquecedor del viaje. Una vida marcada por el rigor del
clima, las largas jornadas y distancias a recorrer, pero sin perder la frescura
de cada día y la alegría de vivirlas, es ejemplo para muchas personas en las
cuales la vida ha perdido sentido.
Al otro
día, al despedir a las dos hermanas menores, Gloria y Angelita, que se dirigían
a la escuela, bajo un frío sorprendente, con todo el paisaje pintado de blanco
y sabiendo que les esperaba 2 horas de caminata para llegar y sin embargo
hacerlo con risas y juegos, me recordó algunas ocasiones en que se reniega de
algunas circunstancias de la vida. Me parecieron tontas en esos momentos.
Uno no
sabe cuanto te pueden enseñar lo niños.
ACAMPANDO CON EL ESPIRITU DE LA PUNA (Inkawasi, 14
de agosto)
Ya había
escuchado a algunas personas hablar del espíritu de la Puna. Me preguntaban si
no tenía temor de acampar solo en medio de la nada. Ese día me lo habían
recordado y realmente estaba muy solo. En mi sitio de campamento, no se
escuchaba sino el viento y a lo lejos algunas vacas que llevaban al corral.
Acampé muy cerca de unos restos arqueológicos incas. Eso hizo que fuera aun más
hermosa la acampada. Imaginé como en tiempos lejanos esas tierras estarían
habitadas por Incas, con sus casas, parcelas, cultivos y sus rebaños. Fue una
noche solitaria pero mágica.
Si había
espíritus, creo que están confabulados con mi proyecto.
CONTRASTE DE VIDA Y DESIERTO: PARACAS (11 de agosto)
No quise
volver a la Sierra sin antes tener un reencuentro con los paisajes y la riqueza
natural de la costa Peruana. Y que mejor forma que visitar el Parque Nacional
Natural Paracas. Un sitio espectacular en el cual pude contemplar el contraste
de paisajes áridos pero majestuosos, con la gran cantidad de vida que se
percibe a simple vista (aves, lobos marinos, flamencos, peces en cantidad). Y
que mejor forma para realizar esta despedida que acampando en una de sus playas
solitarias. Solo con la compañía de “Niña Perse”, tuve una gran noche un poco
opaca, pero con el sonido y la majestuosidad del mar a pocos pasos de mi carpa.
En la mañana antes de partir, al conversar con unos pescadores, estos me
invitaros a pescado, cangrejo y caracol. Que mejor desayuno para empezar el pedaleo. Hasta
pronto mar. Me espera mucha sierra, pampa, altiplano y desierto antes de
volverte a ver.
LIMA: A GRANDES CIUDADES, GRANDES AMIGOS (3-7 de agosto)
Aunque
inicialmente tenia cierto recelo por la ciudad de Lima (por su tamaño,
congestión, inseguridad y otros aspectos propios de una gran metrópoli). Este
se fue disolviendo cuando tuve un contacto más directo con la ciudad y su
gente. Y fue gracias a Kike y su familia (Sus padres Enrique y Julia , su
hermano Checo y su enamorada María), que esto sucedió tan fácil. A Kike lo
conocí en la Cordillera Blanca, le conté mi viaje y me invitó a su casa en
Lima. Como no tenía más contactos en esta ciudad, lo llamé y fue casi una
semana de permanencia, en que me trataron como un miembro más de la familia.
Realmente me sentí parte de ella y por eso mismo, el separarme de ellos fue
bastante duro. Cada despedida deja un vacío en el alma y el corazón y esta en especial
fue muy intensa.
De Lima,
a pesar de haberme movido bastante, solo me llevo una noción de la ciudad. Muy
grnade y diversa, con muchas expresiones culturales y arquitectónicas, desde lo
moderno hasta lo tradicional, con extremos de riqueza y pobreza que invitan a
reflexionar.
AHORA SI SOLO CON MI SOMBRA (27 de julio)
Una
despedida dura pues esta semana se hizo muy interesante junto a la compañía de
Cristian. Nos entendimos muy bien y anduvimos muy armoniosos. De ahora en
adelante, solo tendría la compañía de mi sombra, pensé. Sin embargo no era así.
Al verme sólo, me sentí en mayor armonía e integración con el camino, con el
entorno, con las montañas, las aves, el viento y el espacio. Me sentí más libre
y a la vez más comprometido con el viaje . Me sentí más cerca de Dios.
Además
estos días fueron mágicos frente a los paisajes vividos (la laguna de
Llanganuco, punta Olímpica y el glaciar de Pastoruri) y la gente que conocí y
con quienes conviví. Todo esto afianzó mi decisión y le dio mucha fuerza a mi
compromiso.
EL CAÑON DEL PATO: ESAPECTACULAR ENTRADA A LA
CORDILLERA BLANCA (24-26 julio)
Como
Cristian tenía que regresar a Colombia y quería conocer algo de la cordillera
Blanca, continuamos juntos. Fue una buena experiencia y creo que lo conocí
mucho más en esta semana que en los 2 meses anteriores.
Recorrimos
unos sitios espectaculares entre los cuales estaba el cañón del Pato, muy
estrecho con más de 30 túneles y con terreno sin pavimento. Fue la entrada a
una de las regiones más bellas del Perú: La Cordillera Blanca, más de 100 km de
Sierra nevada.
Para
tener una idea de su magnitud nos subimos a la cordillera negra (que se
encuentra en frente) y también visitamos una de sus lagunas (La de Parón).
Por
último una nueva despedida y el sentir que iniciaba otra etapa en mi viaje.
EL CAMINO SE HACE AL ANDAR Y EN OCASIONES ES MEJOR
EN SOLITARIO (21 de julio)
Una
despedida de la casa de la amistad y también de dos muy buenos amigos. Muchos
me preguntan por qué me separé del grupo?, Fue alguna pelea? Qué pasó?.
Realmente
como personas las quiero y estimo mucho, aprendí mucho de ellos y no tuvimos
ningún altercado o diferencia importante.
La
decisión de la separación fue totalmente mía. No fue por ellos, fue por lo que
implica andar en grupo versus lo que se obtiene al andar solo. El grupo da más
seguridad, compañía y facilita la distribución del equipo y las
responsabilidades, sin embargo, limita el contacto con la gente, la posibilidad
de entrar en sus casas y convivir más cerca de sus experiencias, problemas y
virtudes.
Durante
el viaje estaba sintiendo este limitante, pues terminábamos hablando entre
nosotros y la experiencia del viaje se limitaba al devenir en la bicicleta y los
paisajes observados.
Consideraba
por otras experiencias de viaje individual, que conocía con anterioridad, que
debía tomar este camino para cumplir con mis objetivos. Así fuera más incierto
el andar y con más riesgos, esperaba asumirlos en busca de ese mayor contacto
con la gente y la realidad latinoamericana.
Esos
fueron los motivos de mi decisión.
QUE VIVA MI SELECCIÓN, CARAJO. (16 de julio)
Como en
el Perú se estaba jugando la Copa América de fútbol, y Trujillo fue cede de
algunos partidos, tuvimos la suerte que la selección Colombia jugó acá. Primero
contra la selección anfitriona y luego contra Costa Rica. Para el primer
partido no pudimos asistir pues el día que jugaba fue el día que llegamos; sin
embargo participamos es una caravana por todas las calles de la ciudad junto a
varios Colombianos que vinieron a ver los partidos. Para el segundo partido nos
obsequiaron boletas y pudimos gritar y celebrar nuestra victoria. Estuvimos
junto a la barra Colombiana incluyendo al Cole y al Condor, dos símbolos de
apoyo a nuestra selección. Gritamos y celebramos con todo nuestro espíritu y
fervor Colombiano.
EN LA CASA DE LA AMISTAD (13 de julio)
Ya
habíamos escuchado sobre este lugar. Es famoso entre los ciclistas viajeros.
Una casa en que te reciben como un miembro más de la familia por tiempo que
necesites. Y lo que escuchamos se quedó corto frente a lo vivido. Pensamos
quedarnos 3 días y Cristian y yo terminamos quedándonos 9. Claudio y Angélica
se quedaron por 2 meses o un poco más.
Lucho,
Aracely, Angelita y los demás ciclistas (en mi caso, Lucky), forman una familia
que ama el ciclismo y que lo reflejan en el servicio a los viajeros; todo sin
ningún interés.
Las
tortas de Aracely, la lectura de los diarios de ciclistas, el sentirte en tu
casa, el cocinar para todos y en general el compartir todos los momentos
cotidianos de una manera alegre y cordial, hacen de la estadía en este lugar un
recuerdo único en el viaje. Gracias casa de la amistad: Lucho, Aracely y
Angelita.
UN VIENTECILLO REFRESCANTE (Entre Piura y Chiclayo,
desierto de Sechura, 4 de julio)
Una
jornada muy dura con un viento de frente o de costado que no nos dejaba
avanzar. A pesar de ser un terreno totalmente plano y que nos escalonábamos y
rotábamos para avanzar, había ocasiones que no llegábamos a los 13 km/hr de
velocidad. Fue una pequeña muestra de la fuerza de la naturaleza y de la
necesidad de comprenderla, aceptarla y aprender de ella. En este caso nos dio
una lección de paciencia y perseverancia. Es muy buena maestra.
MOTOTAXI A LA ORDEN. (Talara, 29 de junio)
Llegamos
a Talara un poco preocupados por la salud de Claudio (con un dolor en la zona
renal, que afortunadamente mejoró), y quedamos sorprendidos por la cantidad de
mototaxis que circulan en esta ciudad. La combinación de estos vehículos con
las combis y los autos particulares generan un caos bastante particular.
VIVOS CON LOS PERUANOS (25 de junio)
Antes de
entrar al Perú, algunas personas nos advirtieron que tuviéramos cuidado con la viveza
Peruana. Nos comentaban que algunas personas buscaban aprovecharse del turista
despistado. Pues dicho y hecho. Nos tumbaron en la frontera. Los cambistas de
moneda tenían modificadas sus calculadoras, cosa que arrojara un valor inferior
al realizar multiplicaciones. Afortunadamente no fueron muchos los dólares que
cambiamos. Sin embargo nos robaron como unos 13 dólares.
El
sentimiento de desconsuelo y un poco de rabia fua atenuado por el buen trato
que tuvimos ese día con la gente en Zarumilla. Lo consideramos como una
advertencia para no confiarnos demasiado. Hay que recordar que siempre existe
el ladrón, el aprovechado y el sinverguenza que busca las cosas fáciles en la
vida.