LAS SORPRESAS DEL QUINDIO

Del Parque Otun Quimbaya hasta la Granja de Mamá Lulu. Del 19 al 27 de noviembre de 2011.

 

 

 

 

 

 

Las cosas suceden realmente rápido. Los lugares, las personas, los paisajes, todo va apareciendo a un ritmo que es difícil de asimilar. Más aun, poder contar un pedacito de todos esos destellos, de todas esas joyas encontradas en el camino es muy complicado. Y es difícil, ya que pueden sonar muy cotidianas o normales al escribirlas, pero la magia de una conversación, de un atardecer, de una sonrisa y un saludo en la carretera, de una mano generosa en el camino; todos esos momentos tienen gran magia y reconfortan el espíritu.

Y es que han pasado muchas cosas desde que bajé nuevamente de la laguna del Otún: Despedirme del parque Otún Quimbaya y de nuevos amigos guardaparques que se encontraban en un taller, reencontrarme con mis amigos de Pereira, ir con ellos hasta una finca agroecológica donde pude conocer mucho más de esta forma de relacionarse con la tierra, compartir con nuevos amigos, llegar a Salento y al valle de Cocora, emprender una nueva caminata hacia el páramo, tener tres días fuertes de caminata con paisajes hermosos pero llenos de lluvia y malos caminos, tener un regreso con los arroyos crecidos y con unos cuantos momentos de alta adrenalina al pasar estos ríos crecidos con el agua casi hasta la cintura o cruzando puentes con troncos lisos y mojados y con el agua bramando con furia debajo, por fin llegar a la capital del Quindío, conocer una nueva amiga que me abrió las puertas de su casa, ir a una exposición de fotografía, ir al Jardín botánico del Quindío y disfrutar de sus senderos y su mariposario, conocer un poco más de las posibilidades que la guadua tienen en el Centro Experimental para el Bambú y la Guadua, quedarme con los bomberos de la Tebaida, poder entrar al Parque Nacional de Café y tener el placer de conocer toda la experiencia de la familia Hincapié en su Granja de la Mamá Lulú.

Fueron 9 días de viaje que parecerían meses, si mi vida hubiera seguido al mismo ritmo que la cotidianidad de la ciudad tiene.

Por esto, esta pequeña historia no la voy a hacer en función de los sucesos que ocurrieron en cada uno de esas historias de viaje. Hoy quiero contarles sobre algunos pensamientos, sensaciones, o aprendizajes que surgieron a partir de ellas.

AMISTAD: Nuestra sociedad hoy día te impone una serie de patrones para encajar en una grupo de consumo, que abarca tantos aspectos, que hasta la amistad cae dentro de ellos. Querer encajar en un grupo es mostrarte como los otros quieren, pero muy pocas veces como en realidad eres. Por ello estamos tan condicionados a tener cierto tipo de ropa, a actuar de ciertas formas, a escuchar cierto tipo de música, en general, a cerrarse en una pequeña esfera para que cierta tribu te acepte. Muchos viven en función de ello, pero también muchos están viendo que las barreras no existen y que la vida tiene infinidad de puntos de vista, de formas de afrontarla, de experimentarla, de sentirla. Cuando la visión se amplia, las cosas son más sencillas, incluyendo la amistad. Mirar al otro como un ser único, bonito, con mucho que dar a partir de su propia experiencia de vida, hace que rápidamente entres en contacto, se genere vínculo y se sienta bien sin importar diferencias de pensamientos. El cambio se siente cuando llegas a un grupo con este tipo de mentalidad, justamente sin fronteras, con mucho para compartir. Los amigos de Pereira me mostraron esto, sus viajes en bicicleta, su contacto con la Pacha Mama, su visión espiritual, todo ello inspira tranquilidad. Se rompe cualquier exigencia social y lo que más importa es el ser. Lecciones que ayudan a buscar la felicidad y la paz, más adentro de uno mismo que en tanta basura que nos llega desde afuera.

MIEDO: Subir y bajar del parque de los Nevados esta vez fue diferente. La ruta exigió pasar por algunos sectores que en verano serían muy sencillos, pero que ahora con todo el invierno pusieron a prueba mi tranquilidad. Las quebradas eran ríos, los puentes lisos e inseguros, el agua fuerte y sin contemplación. Un paso con el agua casi a la cintura y un par de pasos en troncos lisos y con el río bramante a pocos centímetros abajo, pusieron a mi cuerpo a liberar toda la adrenalina que tenía para que los sentidos estuvieran alertas.

Sin embargo analizando las cosas con posterioridad, siento que el miedo en realidad es una ficción donde la propia mente juega con uno. Realmente en el momento del paso, todo está coordinado para simplemente hacer las cosas, los sentidos agudos, los músculos coordinados. Es antes y después que la mente te manipula suponiendo un futuro o un pasado catastrófico. Inclusive cuando se falla, es justamente cuando alguna duda momentánea te juega una mala pasada. Esto me ha pasado muchas veces al caerme en la bicicleta al dudar por un instante una bajada técnica por ejemplo.

Es difícil que estemos viviendo el presente. Aún en nuestra cotidianidad, la mayor parte del tiempo estamos enfrascados en ese sinsabor de lo que deseamos que sea nuestro futuro y autodefiniéndonos a partir de lo que ha sido nuestro pasado, pero muy rara vez estamos siendo realmente nosotros en el ahora. Nuestros miedos se basan en ese no presente en que vivimos y convierten nuestra vida en un devenir donde siempre falta algo.

 

LAS ENSEÑANZAS DE LA MADRE TIERRA: Cerca de Calarcá está el jardín Botánico del Quindío y su mariposario como lugar emblemático. Sin embargo, personalmente lo que más me llamó la atención, es saber que el bosque por donde hicimos el recorrido, hace unos cuantos años prácticamente no existía. Por estar tan pegado a la ciudad era una hacienda utilizada para otros fines, sin embargo hoy alberga gran cantidad de flora y fauna que lentamente ha regresado. Algo de ayuda ha tenido, pero principalmente la paciencia que la madre tierra tiene para ir colocando poco a poco cada planta y animal en su lugar. Luego de ver como en varias partes de mi recorrido, lo que se está haciendo es todo lo contrario, cambiar la diversidad por pastos y vacas, por lo menos me quedo con la idea de que la naturaleza tiene la capacidad de volver a su estado casi original, si dejamos que el tiempo sea su aliada. Los que tenemos que cambiar somos nosotros, sobre todo en esa visión tan cortoplacista y de intereses tan personales, donde por unas pocas monedas estamos dejando a nuestras próximas generaciones con una gran deuda ambiental.

Pero también me quedo, con proyectos muy bonitos como el de la granja de agricultura orgánica “Achi Chabari” que pude visitar unos días antes. El retorno a la esencia de la tierra, al vínculo con sus proceso, al trabajo comunitario, han venido incentivando a más personas a aprovechar al máximo el pequeño espacio que se tenga en su finca y de una forma orgánica abastecer a todo el grupo familiar. Esta granja es un buen ejemplo de ello y afortunadamente encontré más.

LOS REGALOS DE LA NATURALEZA: Me desvié unos kilómetros para conocer el Centro Experimental del Bambú y la Guadua. Creo que no se puede hablar del eje cafetero sin asociarla con la guadua. Está tan metida en su cultura, arquitectura y cotidianidad, que resulta como de la familia. Y justamente, este centro ha venido investigando sobre las especies, las técnicas constructivas, el proceso de siembra, los trabajos artesanales que se pueden realizar, en fin, tantas cosas que se pueden hacer con este acero vegetal, que vale la pena que muchas más personas conozcamos y valoremos este regalo que tenemos y que debemos saber proteger y aprovechar.

VOLUNTARIOS DE LA AYUDA : Muchas veces he tenido que tocar alguna puerta para poder colocar mi carpa o tener un refugio en la noche. Y muchas veces he llegado a los Bomberos de diferentes países. Hasta ahora nunca me han negado la ayuda. Para mí, los bomberos representan una de las instituciones más solidarias que conozco y aparte de todo muchos de sus integrantes son voluntarios. Muchas historias están en su repertorio: accidentes, animalitos asustados, graves y leves incendios, otros viajeros de paso, en fin, sus deseos de ayuda son ejemplo para muchas otras instituciones que pudiendo en muchas ocasiones prestar una ayuda, saben decir rápidamente NO.

LOS MEGAPROYECTOS TAMBIEN PUEDES SER AMIGABLES CON EL ENTORNO : Aunque no había recibido respuesta a mis correos en el Parque Nacional de Café, me dirigí allí con la idea de conocer un poco de su trabajo ambiental. Al llegar un domingo fue más difícil encontrar a la persona encargada del tema. Sin embargo pude hacer un recorrido con uno de los guías donde pude vislumbrar parte del trabajo que están haciendo para dejar un mensaje en todas las personas que visitan el parque. Creo que esa debería ser una de las políticas bases de toda empresa, ser generadores de cambio positivo, dejar mensajes, implementar acciones que se puedan replicar y todo esto realmente que nazca del corazón institucional.

UN EJEMPLO DE VIDA Y TRABAJO: Uno de los encuentros más bonito en esta parte del viaje, fue el llegar a la “Pequeña Granja de Mamá Lulú”. Este proyecto familiar que lleva 31 años de trabajo, ha transformado una pequeña finca de 1 hectárea, en todo un modelo de parcela integral. Cuando se ve el resultado y te cuentan de la forma en que se ha construido, solo queda en la mente todo el esfuerzo, dedicación y amor que le han metido al proyecto. No nación con el boom eco turístico de la zona, tampoco con recursos económicos suficientes. Se construyó poco a poco a partir del trabajo de una verdadera familia campesina de la zona, que quería producir en su pequeña parcela, todo lo que consumían. Poco a poco le fueron agregando más y más cositas y con un poco de impulso que les dio el reconocimiento de su trabajo y con ideas y propuestas de muchas otras personas, hoy en día es un verdadero ejemplo de lo que se puede llegar a conseguir y lograr con trabajo y perseverancia. Tiene de todo: Sistema séptico para el manejo de aguas incluyendo tratamiento con pocetas y plantas que purifican el agua, compostera, trabajo con lombrices, producción de biogás a partir del estiércol de los cerdos, 2 vacas, cabras, conejos, cuis, gallinas, cultivos de pancojer, bancos de proteína para los animales, peces criados en el agua lluvia recogida de todas las canales, sembraron y protegen un micro bosque que les rebrotó un nacimiento de agua con que se abastecen, la biciducha (ducha accionada pedaleando una vieja bicicleta), venta de artesanías, restaurante, posada, unas construcciones muy hermosas en guadua, en fin cada detalle se ha construido con esmero. Adicionalmente la finca es en ladera y han logrado un equilibrio perfecto entre cada uno de sus agrosistemas. Pero lo principal de todo este proyecto es la unión de la familia y una visión agradecida frente a la vida y la naturaleza. El espíritu de la familia en cabeza de la abuela, es el que ha generado el cambio.

Realmente es un ejemplo para muchos propietarios de predios del campo, que su única visión es cortar todo lo que pueda estorbar para que sus vacas pasten y como me encontré en el valle de Cocora, hasta colocan letreros que prohíban pisar ese pasto que únicamente es para su ganado.

LA OBLIGACION DE ACTUAR : Todas estas visitas, encuentros, trabajos de personas comprometidas, lo que me refuerzan es la idea de que NO nos podemos quedar quietos frente a lo que está pasando con nuestro entorno. La destrucción de nuestros ecosistemas por intereses económicos particulares, las malas políticas que atentan contra nuestro patrimonio, las malas acciones de la gente en general, todo contribuye en esa cadena de indiferencia y de degradación que nadie condena. Hacer algo desde nuestro papel en la sociedad, desde nuestra labor diaria, desde nuestra influencia en los otros, no quedarnos callados frente a la venta de nuestros recursos al mejor postor, en fin, hay muchas acciones que debemos empezar a realizar para dejar un mejor lugar, que el que nos dejaron nuestros padres.

 

 

 

 

 

 

 

 

DATOS DE INTERES

Kilómetros recorridos: 250

Kilómetros caminados: 27

días de recorrido: 9 (3 en caminata)

Altura máxima del recorrido 3916 msnm

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

  • Al Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya por su apoyo en mi paso por este lugar mágico. Un saludo especial a todos los guardaparques de otras territoriales que se encontraban en el taller.
  • Nuevamente a los amigos de Pereira y Dosquebradas que como los días anteriores me recibieron como en casa. A este ritmo ya estan pensando en abrirme una habitación en la casa. También gracias a Ricardo y su familia por compartir sus experiencias en su maloca y su granja.
  • A todos los amigos de la granja "Achi Chabarí" por compartir su experiencia en el trabajo que llevan en su propuesta de agricultura orgánica.
  • En Salento gracias a Fernando Velez por su apoyo para mi estadía en su Hostal La Casona. Un buen lugar para quedarse en este bello pueblito de Colombia. Pueden contactarse con Fernando al tel 3105356662
  • Muy cerca de la laguna del Encanto gracias a Mabel y su familia por todo lo brindado para poder descansar en medio de los aguaceros que cayeron en el páramo. Si algún día quieren conocer este lugar especial y requieren un guía o caballos, pueden comunicarse con Mabel o Germán su hijo a los teléfonos 3122117677 o 3122684130.
  • En Armenia fue Juliana Marcela quien me recibió en su apartamento, me brindó todas las comodidades, fuimos a una exposición de fotografía, en fin ella y su novio fueron grandes anfitriones. Muchas gracias
  • En el centro Experimental del bambú y la guadua muchas gracias a Nodier por su ayuda e información.
  • Gracias a los amigos del Parque Nacional del Café por su colaboración para poder entrar a sus instalaciones, conocer un poco del trabajo que vienen realizando y de todo el trabajo que implica que una taza de café llegue a nuestra mesa.
  • Gracias a Hernando Hincapié y toda la familia de la granja de Mamá Lulú por mostrarme este hermoso proyecto. Quedé muy emocionado al conocer esta iniciativa que espero muchos colombianos y extranjeros vayan a visitar-

DATOS DE INTERES

Vale la pena que conozcan todo lo que la guadua puede ofrecernos. Si quieren visitar el centro experimental del bambú y la guadua o quieren conocer un poco más de lo que este centro realiza, pueden entrar al portal http://www.crq.gov.co/crq/7-portafolio-servicios

Otro lugar que vale la pena conocer en la ciudad de Calarcá, es el Jardín Botánico del Quindío con su bello mariposario. Pueden conocer más de este lugar especial jardin botanico del quindio

Otra joya de la zona cafetera es el parque Nacional del café. Pueden conocer de todos sus atractivos en parque nacional del cafe

Estos enlaces les pueden mostrar el gran trabajo que toda la familia Hincapié han realizado para que el sueño de la granja de Mamá Lulú sea toda una realidad. Pueden visitar a http://www.granjamamalulu.blogspot.com/ y tamb ién hay bastante información en ecoaldea-familiar-mama-lulu-quimbaya.html . Los invito a que visiten este gran lugar.

 

ver el resto de las fotografías de este tramo