RECORRIENDO LOS SENDEROS DEL RIO OTUN

De Pereira a laguna del Otún. Del 10 al 18 de noviembre de 2011.

 

Dosquebradas y Pereira me mostraron otra faceta del viaje: la amistad, el compartir, la solidaridad, la ayuda a los demás. Fue muy especial el haber compartido con Jose David, Ancizar, Homero, Zila, Mayerli y otros amigos, unos días donde pude reafirmar el positivismo frente a personas que buscan un entorno mejor.

La Universidad sin Fronteras, como una visión de lo que debería ser la educación, donde el compartir de saberes, los valores como fundamentos del ser, procesos alternos de aprendizaje y el gusto por lo que se hace, van abriendo un camino diferente para la comunidad que Jose David busca fortalecer en Dosquebradas.

Y como el viaje trae sorpresas, justamente una de ellas llegó y me dejó con un aire diferente para el comienzo de este viaje. Tuve la oportunidad de participar en un Temaxcal . Es una ceremonia de origen Mexicano donde se rinde un tributo a nuestra Pacha Mama, desde sus elementos esenciales: tierra, agua, fuego y el espíritu sagrado. Se realiza en una especie de domo cerrado, donde se entran piedras calentadas al fuego y al juntarse con el agua generan vapor que convierten el espacio en un sauna hirviente que requiere bastante resistencia mental para soportarlo. Pero más que el aspecto físico del ritual, lo más bonito es todo el reencuentro con la esencia de nuestra madre tierra y el compartir este sentimiento con un grupo de personas muy especial.

La otra sorpresa fue la visita de mi querida niña Malva. Pude compartir con ella dos días especiales, junto con los amigos de Pereira y realizar el recorrido a otro rinconcito mágico de Colombia, como lo es, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya.

Para llegar a esta área protegida por el sistema de Parques Nacionales Naturales, se sube desde Pereira siguiendo el cauce del río Otún; se pasa por el corregimiento de la Florida y luego de tan solo 22 km, en medio de un bosque cada vez más cerrado, se llega a este mágico lugar. Lo que me pareció más interesante es que no solo Parques Nacionales preserva esta parte de la cuenca media del río Otún. Existe el parque regional Ucumari y otras áreas adquiridas por la empresa Aguas y Aguas de Pereira, que garantizan que todo este sector esté protegido.

Se pueden hacer algunos senderos dentro del santuario para observar la flora y fauna del bosque subandino, donde se destaca la gran cantidad de aves y tal vez lo más esperado para ver: los monos aulladores.

Tuvimos la fortuna con Malva, de ver una familia entera jugueteando en medio de los Urapanes y Yarumos. Fue como una hora disfrutando de la presencia de 7 miembros de la familia, de los cuales habían 2 pequeñines, jugueteando a unos 15 metros sobre nuestras cabezas.

Despedía a Malva y me preparaba para empezar la caminata nuevamente hasta el páramo al encuentro con la laguna del Otún. Esta vez, la ruta era siguiendo toda la cuenca del río Otún donde podría sentir paso a paso el cambio de clima y vegetación al subir de los 1900 a 4000 msnm.

 

Los primeros 6 km fueron en mi bicicleta “Fura” hasta un punto que se llama el Cedral. Allí se terminaba la carretera y comenzaba uno de los senderos más bonitos que he podido recorrer. El río Otún corría ya con fuerza a mi costado derecho y el ascenso se hacía lentamente en medio de una vegetación casi intacta en medio de muchas rocas y chorros de agua que convertían en pequeños riachuelos partes del camino.

Luego de 5 km de caminata, se entra en un pequeño valle que deja ver lo espectacular del escenario: montañas abruptas con bosques cerrados. Se pasa junto a la finca Ceilan, que contrasta negativamente con sus potreros y ganado frente al resto del paisaje. Sorprende toda la devastación que se tiene que hacer para sostener unas pocas reces que en realidad producen muy poco. Luego, cuando empieza a encañonarse nuevamente el camino, aparece el refugio La Pastora. Este refugio de investigación de la CARDER, también presta servicio de camping, alojamiento en habitaciones y restaurante. Es una opción ideal para el que quiera escaparse realmente del ruido y el gris de la ciudad y sentir la naturaleza con toda su fuerza.

Aunque el camino es muy claro, cometí una equivocación muy agradable. Tomé otro sendero que me llevó a los chorros. No sabía de estas dos cascadas espectaculares y a pesar que fue necesario caminar unos 30 minutos adicionales, me quedé con la imagen de este lugar que vale la pena visitar en el ascenso.

La vegetación es tan densa, que en pocos lugares se puede percibir la geografía tan abrupta por donde se camina. Se va siguiendo en medio del cañón que el río Otún va formando y van apareciendo joyas de gran belleza que sólo la gran cantidad de agua de la zona y las grandes paredes pueden formar: cascadas. Aparte de los Chorros, más adelante en el sector de Piedras Blancas, la montaña deja caer dos cascadas espectaculares. La niebla juega a esconderlas y sin embargo ese misterio que le otorga, le da mucho más hermosura y magia al lugar.

Llegando al sector del Jordán, aparece otra cascada que parece haber salido de una película de King Kong. Las montañas que las llaman “Beso de Monos”, parecen dos gorilas besándose que dejan escapar las aguas blancas de sus labios.

Allí la lluvia nuevamente fue mi compañera del final de la caminata y fue ella, la que me hizo decidir no avanzar más allá del Jordán. La tarde pintaba de solo lluvia por lo que hablándo con Andrés Machete, el dueño de la finca, y gracias a su ayuda la decisión estaba tomada. Descansaría en este lugar espectacular.

Junto con la compañía de Joan y Tiberio, dos funcionarios del Parque Nacional Natural los Nevados, pasamos una tarde de buena charla donde lamentablemente la matizamos con el partido entre Colombia y Argentina que al final nos dejó un sabor muy amargo.

El miércoles amaneció despejado, por lo que procuré salir temprano para que el aguacero del medio día no me alcanzara a mojar. La transición del ecosistema se sentía rápidamente y los pajonales y matorrales bajos, eran ya los predominantes en la ruta. Lamentablemente el día se empezó a poner grís más temprano de lo esperado y las lloviznas fueron mi compañía desde las 10 de la mañana.

Por fin llegaba nuevamente a la cabaña de Parques en el sector del Otún a eso del medio día en medio de un aguacero que cada vez se tornaba más fuerte.

Como la vez anterior, todo el grupo de amigos Guardaparques fueron grandes anfitriones. Luego del saludo, me recibieron con una aguadepanela calientica, apenas para devolver un poco de ese calor perdido por el frío reinante. No estaba ninguno de los amigos que había conocido en mi anterior travesía a la Laguna, por lo que fue necesario nuevamente explicar mi proyecto y el apoyo que Parques Nacionales me está dando para visitar la mayor cantidad de áreas protegidas del orden nacional.

Luego de ello, la tarde fue de mucho descanso y contemplación de la laguna detrás de los vidrios de la cabaña, ya que no paró de llover en toda la tarde. El tiempo se pasó conversando con Joan Manuel, Tiberio, Leonidas y Carlos, Guardaparques y luego con Fredy, Felix y Elisabeth, otros amigos caminantes que llegaron más tardecito.

El descanso fué único y ya al otro día, luego de disfrutar de la mañana despejada donde las fotos fueron por fin posibles, arreglaba mi equipaje para el descenso. Despedida de los amigos y empezaba a recoger pasos por la zona de páramo. Fue como un camino nuevo, ya que ver el escenario sin lluvia hizo que me demorara un poco en la primera parte tomando las fotos y videos que el día anterios habían sido imposibles.

Pero como el clima era predecible para esta época del año, empezó nuevamente a lloviznar temprano. Ya me empezaba a acostumbrar a este clima cambiante y lo bueno de la bajada es que por lo menos sabía que al final del día tendría ducha con agua caliente y ropa seca.

Llegué en un aguacero muy fuerte nuevamente a Otún Quimbaya y pude reencontrarme con algunos amigos guardaparques de otras áreas, ya que se encontraban en un taller sobre especies invasoras y restauración ecológica.

Regresaba a Pereira al reencuentro de mis amigos. Sentía que llegaba a casa, gracias a todo ese calor humano que ellos me han sabido brindar. Amigos, que sin importar el poco tiempo que llevas conociéndolos, sabes que estarán allí para brindarte la mano incondicionalmente.

Mucho se puede enseñar o hablar sobre la ayuda a los demás, pero la mejor lección siempre es la que queda grabada en tu corazón por esas personas que siempre aparecen para darte una mano. Queda la responsabilidad de obrar de igual forma cuando los papeles se inviertan.

Terminaba nuevamente otro recorrido por este lugar mágico de Colombia que es el Parque de los Nevados. El valle del Río Otún me sorprendió por su riqueza paisajística, de flora y de fauna. Creo que es uno de los pocos lugares en Colombia donde se puede ascender desde los 1800 msnm hasta el páramo, con escenarios muy poco intervenidos. Lástima que en vez de ser la regla, sea apenas la excepción. Vamos a ver si siento lo mismo en el valle de Cocóra que por su carácter turístico de seguro estará más intervenido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DATOS DE INTERES

Kilómetros recorridos: 94

Kilómetros caminados: 50

días de recorrido: 9

Altura máxima del recorrido 4180 msnm

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

  • Al Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya por su apoyo en mi paso por este lugar mágico. A su director Miguel Barriga, a Fernando y Mauricio por toda su ayuda en los días que estuve en este rinconcito de paraíso.
  • Todo el grupo de Guarda Parques del PNN Los Nevados en su sector de la Laguna del Otún. En especial a Carlos, Leonidas, Tiberio, Joan y Alejandra.
  • En la finca el Jordán un agradecimiento a Andrés Machete, su esposa Mary Luz y su hijo Juan Andrés.
  • Un saludo especial a Fredy, Felix y Elisabeth. Gracias por el grato momento en la cabaña de Parques en la laguna del Otún.
  • Gracias a los amigos de la finca la Pastora por la información y la aguadepanela que me invitaron cuando pasé por allí.
  • Ancizar, Jose David, Zila, Homero, Mayerli, Vanessa y el resto de amigos que en Pereira y Dosquebradas me hicieron sentir como en casa y por todo el trabajo que vienen realizando por fomentar la educación sin fronteras y el ciclismo como una alternativa real de movilidad.

DATOS DE INTERES

Si desean recibir información de los servicios ecoturísticos en el SFF Otún Quimbaya pueden comunicarse con la Asociación Comunitaria Yarumo Blanco a los celularfes 313 6954305 o 312 2007711 y preguntan por Adalberto Quiroga.

También si quieren saber de la finca la Pastora para ir a acampar o quedarse en un lugar mágico pueden entrar a la página www.fecomar.com.co (Federación comunitaria para el manejo y ordenamiento de las áreas protegidas de Risaralda) donde pueden ver también otras opciones a visitar del departamento.

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