POR LAS RUTAS DE TIERRA DEL FUEGO (15 de Febrero de 2005)

 

Al fin tomé ruta terrestre. Tierra del fuego se caracteriza en su parte norte por tener enormes pampas con muchas ovejas y estancias que llegan literalmente hasta donde la vista  te alcance. Esta parte del viaje la he disfrutado bastante pues el viento, que es muy fuerte, lo llevo a mi espalda y en ocasiones parece que a niña Perse le hubiera puesto motor. Sin embargo parece que la Patagonia ha sido el lugar donde los problemas han salido a flote. Ahora es la rueda delantera la que muestra debilidad y parece que el aro no va a aguantar mucho. Espero llegar a Usuahi y ver como se comporta. Anoche en el camping, esperando que los perros no se comieran mi pan y las galletas, las dejé bien guardadas dentro de la carpa. Con lo que no conté, es que un perrito que andaba por allí era muy insistente hasta el punto que rompió el piso de la carpa para sacar estas golosinas. Espero que la cinta que se le puso aguante un buen trecho del camino.

 

MIRANDO POSIBILIDADES EN PUNTA ARENAS. (Pta Arenas 11 de febrero de 2005)

 

Lamentablemente el aro no me aguantó. Se rompió completamente saliendo de Pto Natales. Solo pude recorrer unos 50 km de la ruta. No habiendo más solución me fue necesario esperar que me ayudaran y me llevaran a Pta Arenas.

Punta Arenas es más grande de lo que esperaba. Bastante movimiento, especialmente por su carácter de zona franca. Sin embargo no existen muchos talleres de bicicleta. Pude encontrar a Guillermo, quien me ayudó con el arreglo de “Niña Perce”. Ahora estoy listo para continuar.

Estuve averiguando la posibilidad de viajar a Pto Williams a través de los fiordos, sin embargo es un poco costoso y saldría hasta el próximo miércoles. Estoy evaluando las cosas y la billetera para tomar la decisión final.

Por ahora un día de descanso para realizar cosas que se van acumulando. Especialmente sacarle toda la mugre a la ropa, internet, y realizarle una limpieza más completa a Niña Perse.

 

 

ENTRE PARQUES Y BELLEZAS NATURALES  (Puerto Natales. 8 de febrero de 2005)

 

Desde el Calafate pude conocer el Glaciar Perito Moreno. Estando cerca de él es que uno entiende la fama internacional que tiene. Un río de hielo que desciende desde el campo de hielo sur y que termina en una pared de más de 70 metros de altura mostrando colores y formas caprichosas. Además es el único en el mundo que separa dos lagos y que en ocasiones se tapona completamente convirtiendo el momento de la nueva ruptura en un espectáculo que muy pocos pueden apreciar. Las caídas de trozos del glacial o la salida a la superficie de témpanos que se desprenden desde la profundidad mantienen a todos los visitantes a la expectativa. Grandioso lugar.

Luego me encaminé hacia el famoso Parque Torres del Paine. Nuevamente la ruta 40 me mostró lo implacable de su clima con vientos inclementes y granizadas que ponían a dudar mi determinación. Sin embargo estando a sólo 50 km del parque sucedió algo que me puso a dudar un poco más. “Niña Perse” empezó a mostrar los achaques que el duro camino le habían producido: un aro y la parrilla rotos, pusieron a considerar mi destino. Estaba a igual distancia de Pto Natales o del Parque. Estando en ese dilema un carro de turistas me propuso acercarme al parque y desde allí luego tomaría una decisión. Acepté para no atrasarme más. Dejando que Niña Perse tomara un descanso de 5 días, puse pies en el camino y a conocer este hermoso lugar. Fueron más de 110 km de caminata en estos 5 días. Un poco incómodo pues no tenía maleta para cargar a la espalda y me tocó en partes cargar con las alforjas para llevar equipaje, pero la incomodidad valió la pena. Realicé la llamada ruta “W” para conocer el Glaciar Grey, Los cuernos del Paine, varios miradores naturales y por su puesto las Torres del Paine.

Estos dos lugares sin embargo tienen un inconveniente. Aunque son patrimonio de la humanidad, me hacía la pregunta a que tipo de humanidad se refieren. Lamentablemente el precio de la entrada a cada uno de ellos y el costo para poder permanecer allí hacen que muy poco turista latinoamericano y menos de pocos ingresos puedan acceder. Yo tuve que realizar caminatas largas para poder llegar a los campamentos gratuitos, llevar toda mi comida y pedir rebajas en todo lo que me pedían. Incluso algunos Chilenos que me encontré se quejaron mucho de esta situación. Por algo será que sólo europeos y americanos llegan acá. Creo que los parques no deberían tener fines tan comerciales y por el contrario deberían permitir que el dinero no fuera el que mandara sobre el deseo de conocer lo que la Pacha Mama ha dejado para que todos disfrutemos y admiremos.

Espero estar en unos 3 días en Punta Arenas para arreglar a Niña Perse, pues aquí no encontré los repuestos necesarios. Espero que el aro resista el viaje de 250 km que me hace falta.

El clima ha mejorado bastante aunque el viento no para, sin embargo es la esencia de la Patagonia y  más vale compenetrarse con ella para hacer más suave esos momentos de duro pedaleo.

Sigo rumbo al sur esperando cumplir pronto mi primer gran meta: Usuahia.

 

 EL SUR CADA VEZ MAS CERCA (El Calafate, Argentina 26 de enero de 2005)

 

Es un poco difícil resumir una semana intensa en tan poco espacio. Afortunadamente el clima ha cambiado de lluvioso a seco, aunque el viento frío sigue mostrando el rigor de la Patagonia. Al salir de Coyhaique en Villa Cerro Castillo me encontré con una gran pareja de amigos Alemanes: Barbara y Franz. Con ellos compartimos casi 3 días de una maravillosa ruta de pedaleo. Se unió al grupo Mariano y Veronika otra pareja que viaja en automovil y que compartieron con nosotros los campamentos al terminar la jornada. Fue un excelente compartir donde el dialogar, reír cocinar y hasta bailar pudo mostrarnos que a pesar de ser de paises tan lejanos como Alemania, Uruguay y Colombia , existen muchas más cosas que nos unen. Mi compartir con Barbara y Franz me dejó un gran recuerdo. Nuevos amigos que me recibieron como una familia y que al final para mi sorpresa me solucionaron mi eterno problema con las alforjas delanteras. Tuve un enorme regalo. Como ellos pronto partían para Alemania me dejaron un par de sus alforjas delanteras marca Ortlieb. Son de lo mejor para estos viajes y me dejaron sin palabras. Creo que no podré tener que buscar más zapateros para que me recosan las correas rotas. Desde acá les envío muchos abrazos.

El paso nuevamente a Argentina fue muy bello viendo guanacos, ñandus, armadillos y muchas liebres aunque ya empecé a ver lo que me espera: la gran pampa. Me tocó un par de días con viento fuerte que me zarandeaba de un lado a otro de la vía incluso con una lluvia fuerte y granizada que me golpeaba por todos lados. La inmensidad y soledad del lugar no permite que te refugien ni que puedas mas que esperar a que calme el tiempo.

Los kilómetros que me esperan, las condiciones del camino y sobre todo el viento en contra que tengo y que en ocasiones me ha lanzado fuera de la carretera me pusieron a recapacitar sobre este tramo del camino “La Ruta 40”. Es un territorio muy similar que no representa variedad en paisajes gente o costumbres. Por lo cual mientras el viento me hacía parecer un borracho de un lado para el otro de la vía, replantee este paso para adelantarlo. Hay más sitios adelante que van a necesitar el tiempo que ya se me agota. Por ello sin tener muchas alternativas esperando un carro que me ayudara a cumplir con esta decisión me encontré con la familia Miciu. Su padre Georg y sus nueve hijos (Nataniel, Bernabe, Emaus, Eliceo, Judith, Isaias, Raquel, Gabriela y Abigaila).  Con ellos pude adelantar camino y compartir tres días donde visitamos el Chaltén con su famoso monte Fitz Roy. Allí pude realizar dos días de caminatas de más de 8 horas cada una para ver glaciares, lagunas y las expectaculares torres de este hermoso lugar.

Ahora en Calafate me separo de ellos para retornar a la ruta en compañía de “Niña Perse” esperando llegar pronto al Glaciar Perito Moreno.

Tengo eso si que decir que el sur por estar bastante alejado de todo es bastante costoso. Sigo haciendo peripecias para que el presupuesto se mantenga.

Creo que pasaré por las Torres del Paine antes de poder nuevamente llegar a otro lugar con internet. Pero todo sigue muy bien sobre 2 ruedas.

 

POR LOS CAMINOS DE LA CARRETERA AUSTRAL (Coyhaique 14 de enero de 2005)

 

Ha sido una semana bastante intensa. Aislado del mundo pues las pequeñas villas por las que he pasado no tienen Internet el cual se constituye para mí en la ventana a tierras y personas más lejanas.

El clima no me deparó sorpresas pues ya me habían advertido que llovía mucho. Sin embargo la vivencia no se puede anticipar y sólo estando debajo de la intensa lluvia con un frío y viento que te envuelve y no te suelta, es cuando te das cuenta donde te encuentras “La Patagonia”. Como en Chiloé el clima seguía jugando conmigo. Predominaba la lluvia pero en ocasiones parecía despejar y justo cuando me decidía a quitarme el impermeable nuevamente a los 5 minutos como por arte de magia detrás de una nueva colina asomaban vientos cargando su masa gris lista a mojarme nuevamente. Al final no se cuantas veces me quité y puse la chaqueta y el impermeable, de todas formas siempre terminaba todo mojado. El día más intenso fue el martes 11 de enero. Saliendo del Ventisquero colgante contaba con un día prometedor. Sin embargo esta impresión duro menos de una hora para luego empezar a llover nuevamente. El ascenso no fue problemático pues el calor del ejercicio compensaba en algo las ráfagas de viento helado que se metían por todo el cuerpo, pero al empezar a bajar mi cuerpo empezó a enfriarse hasta el punto en que mis brazos y mi mandíbula se movían sin control. El frío me hacía temblar sin parar y pude reponerme un poco con un café que unos chilenos me obsequiaron al pasar en su camioneta y luego más tarde al compartir unos mates con unos trabajadores que están ampliando esta carretera austral.  Cuando decidí acampar nuevamente el clima se burlo de mí dejándome ver un nuevo clima con algo de cielo azul y unas ráfagas de sol.  Sin embargo la decisión estaba tomada.

El paisaje es increíble. He pasado por dos ventisqueros, los cuales son glaciares que bajan bastante y puedes llegar a ellos con relativa facilidad. Estos glaciares descargan sus aguas en ríos blancos y como en el caso del ventisquero colgante del Parque Queulat, pinta el paisaje adicionalmente con dos grandes saltos de agua y dos lagunas escalonadas.

El recorrido ha sido un constante sube y baja en una carretera relativamente buena. Las aguas corren por doquier formando gran cantidad de arroyos, ríos, quebradas y lagunas. Incluso el enorme Océano Pacífico por su tranquilidad en los canales, entradas y golfos que forma parece un lago más. Esa “geografía loca” hace que te saltes de una cuenca a otra sin darte cuenta. En un momento estás bajando al lado de un río y al dar la vuelta al cerro resultas subiendo junto a otro diferente. En general el agua es el constante creador y modelador del relieve jugando constantemente con él.

Resultó muy bello también la forma en que se te van presentando todos estos escenarios. Por la cantidad de lluvia existe una constante bruma que hace que las siluetas de las montañas vayan apareciendo lentamente como fantasmas envueltos en su manto gris. Estas apariciones van mostrando elevadas cumbres casi siempre escarpadas y salpicadas de blanco, vestidas más abajo de verdes túnicas y hermosos saltos de agua que adornan su atuendo.   En todos estos aspectos radica la belleza del lugar. Mágico, lluvioso y frío pero que te deja un recuerdo vívido de lo que es la Patagonia.

En general de los 6 días de travesía 5 me llovieron. Las predicciones para regiones futuras son similares.

Sigo por un camino bastante solitario por lo cual no sé cuando pueda volver a escribir. De antemano espero encontrar caminos similares y nuevas historias.

 

 

LISTO PARA DIRIGIRME A CHAITE. (6 de enero de 2005)

 

He llegado a Quellón; punto donde termina la ruta panamericana y donde para mí empieza otra ruta llena de lagos, montañas, ventisqueros nieve y nuevas emociones. Lo primero que hice fue llegar a una ferretería para buscarle solución al problema de la varilla rota. Gracias a Josué se le realizó una operación delicada y quedó aparentemente resistente. Eso lo veré en los próximos días. Espero que esta solución aguante pues no veo una ciudad próxima donde pueda tener mejores posibilidades. Ya compré el tiquete para ir mañana a Chaitén. Lo que había logrado ahorrar los días anteriores se fue en este gasto.

El clima no mejora y los chubascos siguen a la orden del día. Los augurios de la ruta que me espera no son muy buenos. Una vía en ripio con bastante piedra y muy dura para la pobre Niña Perse, quien tendrá que sacar su casta y la experiencia de rutas anteriores. Sin embargo la emoción me embarga y se que va a ser una ruta única. Desde ya la espero.

 

APRENDIENDO A LEER EL CLIMA (5 de enero de 2005)

 

Me dirigí a Quellón para el viernes poder tomar el trasbordador. Nuevamente el día se pasó entre chubascos, viento, sol y nubes. Me fue necesario empezar a leer el clima con anticipación si no quería mojarme. En esta isla las nubes se mueven muy rápido y puedes ver a lo lejos si se acerca un chubasco o vas a tener un margen de buen clima. Por tanto el día entero me la pasé pedaleando a intervalos. Cuando se venía una nube cargada de agua me apresuraba a buscar una garita (afortunadamente hay una cada kilómetro o kilómetro y medio), me refugiaba y esperaba nuevamente buen clima. Me escapé por segundos de unas buenas lavadas. El día terminó con una gran complicación. Una de las varillas de la carpa se rompió y no pude hacerle un arreglo digno. Espero solucionar este problema pues el tramo que me espera es de bastante frío y viento y necesito que mi carpa aguante. De nada sirve preocuparme desde ahora. Mañana será otro día y ese tendrá como primera preocupación arreglar este percance.   

 

 

PARQUE NACIONAL CHILOE (4 de enero de 2005)

 

Muchas personas me recomendaron ir al Parque Nacional Chiloé en el sector de Cucao, por lo cual me dirigí hacia allí. Con lo que no conté es que me iba a llover toda la mañana. Llegó un punto en que me refugié en una garita a esperar que pasara el chaparrón y viendo que las cosas no mejorarían y que el camino era bien malo y mucho peor con el agua, tome la decisión de ir y volver en bus. Pude pedir el favor a un vecino del lugar para que me cuidara a Niña Perse y afortunadamente conseguí quien me llevara. Fueron 30 km en que no paró de llover y lamentablemente el llegar a este hermoso lugar fue en medio de un gran diluvio. No pude conocer mucho. Estuve como 2 horas recorriendo senderos interpretativos cercanos y también fui a la playa. Sin embargo el viento y la lluvia casi no me dejan llegar y a pesar de la capa impermeable quedé todo lavado. Conocí realmente el espíritu del océano pacífico al que creo le debieron colocar otro nombre.

 

 

VISITANDO LOS MISTERIOS DE CHILOE (2 y 3 de enero de 2005)

 

Chiloé Es una isla mágica llena de historias y mitología. Sus construcciones y el ambiente que se respira evocan una forma especial de asumir la vida.  Visitar islas más pequeñas con sus poblados era uno de los destinos que tenía programado, buscando conocer un poco más esta realidad.  Así que tomé la ruta costera hasta el pueblo de Dalcahue para luego entrar al islote de Quimchao. Aquí pude visitar el pueblo de Curaco de Velez, localidad característica por su arquitectura que conserva su forma, estilo y sus típicas paredes de tejuelas de Alerce.  Luego llegué a Achao, con su iglesia Santa María de Achao, construida con Alerce y Ciprés sin utilizar clavos sino tarugos de madera. El movimiento de pescadores con sus botes coloridos en su pequeño puerto también es de gran interés.

En general lo que más me ha atraído de la isla es el cariño de sus gentes. Te acogen con una facilidad que hasta ahora no había sido tan general.  Estos días por esta razón mi economía va recuperándose notablemente pues los gastos casi han sido nulos. No me ha faltado la invitación a comer o a alojarme.

Ya en Castro me encontré con un colombiano que vive hace más de 10 años en esta ciudad. Estoy invitado a pasar la noche en su casa y creo que voy a acepar la invitación. Sólo me falta averiguar los horarios del trasbordador de Quellón a Chaitén para programar mis próximos días en la isla.

 

UN FIN DE AÑO PARA RECOGER LO SEMBRADO. (Quemchi, Isla de Chiloé 31 de diciembre y 1 de enero de 2005)

 

Afortunadamente el ángel de la guarda me sigue acompañando y se dieron las circunstancias para conocer a otra gran familia con quienes pasé las fiestas de cambio de año. La compañía de Hugo Llaiquen, María, su esposa y sus hijos Andrea, Cesar, Leonel, Hugo y Jeremías más otra parte de la familia llegada de Ancud, alegró mi recorrido y llenó de buenos momentos estas fiestas. Un buen asado de cordero y cerdo hizo mucho más exquisito el cambio de año. El primero de enero lo tomé de descanso recargando energías, lavando ropa y equipo y preparándome para este nuevo año de pedaleo y de nuevas experiencias.

Generalmente estas fechas se prestan para realizar balances. Mis pensamientos que regresan en el tiempo me traen recuerdos especiales de este año. El año lo inicié con los preparativos para este viaje incierto pero emocionante y ahora inmerso en él, pude revivir rápidamente todos los lugares, paisajes, personas y situaciones que han pasado y lo importantes que han sido para mí. Aunque sigo manteniendo mi esencia, el viaje me ha servido para madurar y ver el mundo con otros ojos. Unos ojos un poco más humildes y esperanzadores pero a la vez más comprometidos. Han surgido nuevas necesidades mucho más reales y espirituales y no tan materiales; en general las bendiciones recibidas durante el viaje han avivado mi necesidad de dar y entregar mucho más a los demás sin esperar recibir. He tenido muchos espejos de esta forma de abordar la vida y puedo asegurar que las recompensas son mucho mayores.

 

 

SIGUE LA LLUVIA, PERO AHORA ENTRE PINGUINOS (Puñihuil, Isla de Chiloé, 30 de diciembre de 2004)

 

Aunque con un poco de reserva por el clima, me dirigí ayer a Puñihuil, sitio donde me dijeron que encontraría una pingüinera. Afortunadamente está ocultándose el sol como a las 10 de la noche pues llegué allí como a las 9, apenas para armar carpa y alistarme para dormir. Sin embargo nuevamente el espíritu de cordialidad y ayuda salió a relucir en esta noble y cariñosa gente isleña y fui invitado a comer y a charlar un buen rato. Terminé nuevamente  acostándome pasada la media noche.  

Por la mañana me esperaban los pingüinos que están ubicados en dos islotes cercanos. Allí conviven dos especies: Los Magallánicos y de Humbolt. Muy parecidos; diferenciándose solo por algunas manchas negras en forma de collar.  El mar estaba agitado y la lluvia sólo dejó unos pocos espacios para que tuviera motivación y esperanza de que el clima fuera a mejorar. Sin embargo mi regreso a Ancud me demostró lo contrario. Nuevamente empapado y con un poco de frío llegué a esta ciudad y el sol coqueteo nuevamente alentando mis ilusiones. Pareciera que ese esquivo sol se estuviera entreteniendo en complicidad con la lluvia para mojarme, hacerme colocar y quitar la capota muchas veces y jugar con mi esperanza de tener días soleados.

 

 

UN HOMENAJE MUY ESPECIAL (Ancud, 29 de diciembre de 2004)

 

Hoy tengo que decir que estoy un poco triste por estar lejos de mi casa. Mi querida madre cumple años y añoraría poderle dar un gran abrazo y un beso. Sin embargo, es ella una fuente inspiradora de energías para realizar este viaje y hoy tengo que agradecerle por todo lo que me ha brindado a lo largo de su vida. Le brindo todas las experiencias de mi viaje como un homenaje a su belleza espiritual. Gracias mamá.

 

 

ACEPTANDO QUE ME TENDRÉ QUE MOJAR BASTANTE (Isla de Chiloé, 28 de diciembre de 2004)

 

Aunque me habían advertido que en estas regiones llovía muy seguido, yo mantenía la esperanza que el clima iba a ser benigno con mi viaje. Sin embargo tengo que ser un poco más conciente que eso no va a pasar y estos últimos días me lo han sabido recordar. Mi entrada a la Isla de Chiloé me mostró lo que puede avecinarse: frío, lluvia y pocas ganas de andar. Sin embargo las diferentes motivaciones siguen apareciendo en el camino. Primero avistar Lobos marinos y pingüinos al pasar a la isla y luego tener el gran calor humano de la gente de este hermoso lugar. Estos hechos hacen que te olvides un poco de las inclemencias de la Pacha Mama. Incluso ayer jugué fútbol con los amigos del sector donde me hospedé. Hacía más de 4 años que no tocaba un balón. 

 

 

NUEVAMENTE JUNTO AL MAR (Puerto Montt, 27 de diciembre)

 

Aunque últimamente he pasado por lagos que por su extensión parecen mares, nuevamente llego al verdadero. Mi paso por Puerto Varas fue corto pero sustancioso. Aproveché para cambiar la funda del cambio que se había roto y visitar un mirador de la ciudad. Me tentó la posibilidad de hacer canotaje pero mi economía todavía no se repone de algunos gastos anteriores. Puerto Montt es una hermosa ciudad que sirve de puerta a la zona austral de Chile. Su arquitectura con influencia Alemana se deja ver por doquier. Afortunadamente hace un clima excelente, sin embargo aprendí que en estas regiones no se puede uno confiar del clima y se puede esperar cosas diferentes para el mañana.

 

 

UNA RUTA INCREIBLE (Alrededor del volcán Osorno, 25 de diciembre)

 

El día 23 de diciembre no pudo haber hecho un día más lluvioso. Incluso los lugareños dijeron que ni en invierno había llovido de esa forma. Con varios retrasos pude llegar sin mojarme mucho a la población de “Las Cascadas”, para que luego pareciera que el cielo se rompía definitivamente. Claro que fue una fortuna del destino pues allí conocí a un tocayo mío quien me invitó a su casa y pude compartir 2 días muy especiales. El 24 de diciembre nos dirigimos a la cascada que le da el nombre al poblado. Un salto de agua hermoso el cual se puede pasar por detrás sintiendo que el vacío que forma su caída te quita la respiración. La noche de navidad la compartimos en familia preparando un delicioso asado de cordero. El 25 de diciembre me esperaba un recorrido especial. Dejando a un lado las alforjas nos dirigimos a darle la vuelta al volcán Osorno. Otro volcán típico de esta región con su cono casi perfecto y con varios lagos a sus pies. Fue un recorrido de 80 km con un ascenso fuerte y una bajada por terreno volcánico bastante suelto que me hizo sacar la experiencia en terrenos difíciles que traía de mi país. La vista panorámica con los volcanes Puntiagudo y El Tronador y la vista del Lago de Todos los Santos fue la recompensa en lo alto del camino. Llegamos cansados y hambrientos como a las 10 de la noche, con los últimos resplandores del sol que se ocultaba detrás del Lago Llanquihue y a la vez la salida de la luna que empezaba a asomar sobre las faldas del Volcán Osorno.

Nuevamente dejo grandes amigos y el vacío de una nueva despedida. Me querían retener otro día más pero era necesario continuar.

 

 

NUEVAMENTE EN CHILE (Entrelagos, 22 de diciembre)

 

Vuelvo a Chile y retorno a parajes con más poblados pero a la vez con menos verdor y belleza natural. Hoy necesito realizar una reparación a las varillas de la carpa y buscar un nuevo impermeable, pues el anterior que traía desde Perú por lo económico me mostró su baja calidad y quedó hecho harapos con los días de lluvia anteriores.

Por fin me actualicé con la página de internet y espero ahora en esta sección poder contar más continuamente que me está sucediendo y como voy, adicionalmente del día a día y los datos de recorridos tiempos y el pequeño resumen.

 

 

RECORRIENDO EL LAGO NAHUEL HUAPI (19 Y 20 DE DICIEMBRE)

 

Es el lago natural más grande que tiene la parte norte de la patagonia argentina y sirve de plataforma para que las ciudades de Bariloche y Villa La Angostura realicen toda su oferta turística. La vista que ofrecen varios miradores es única, pues su azul profundo contrasta con el verde oscuro de sus bosques y al fondo cadenas montañosas que siguen pintadas de blanco. Afortunadamente el clima mejoró y nuevamente el azul del cielo sirvió de telón de este escenario. El lago no es uniforme y por el contrario tiene varias islas, estradas, penínsulas y brazos que serpentean de acuerdo al capricho sinuoso de las montañas. Incluso tiene el que es considerado el río más corto del mundo, pues une el lago Correntoso con el lago Nahuel Huapi y no tiene más de 300 mts de longitud.

En general existe el paquete turístico para cada gusto. Claro que muy pocos para presupuestos tan bajos como el mío, por lo cual me tocó mucho pedal y caminata para ver lo más posible.

La recompensa final del día: un campamento solitario al lado de un pequeño lago en medio del bosque, con un buen café y galletas y un atardecer que me mostró sus diferentes fases y colores hasta dejarme ver un naranja intenso como si el cielo se estuviera quemando casi a las 9 de la tarde. Creo que eso vale más que muchos paquetes organizados que no te dejan contemplar muchas de las cosas hermosas y sencillas de estos parajes únicos.

 

 

POR LA RUTA DE LOS 7 LAGOS (San Martín de Los Andes – Villa La Angostura, 17 y 18 de diciembre)

 

Como la ruta de los 7 lagos es tan famosa, existe una del lado chilena y otra del lado argentino. La del lado chileno está más en contacto con pueblos y las desventajas que para estos escenarios trae la civilización, por lo cual me pareció más impresionante la ruta Argentina. Además que son más de 7 Lagos. Se parte de San Martín de los Andes con su Lago Lacar y se pasa por los Lagos Machónico, Hermoso, Falkner, Villarino, Traful, Correntoso, Espejo y se termina en el imponente lago Nahuel Huapi. Son caminos tortuosos de un sube y baje incesante, entre ríos de aguas cristalinas y una vegetación que mezcla todos los tonos de verde salpicados de vez en cuando con flores rojas, amarillas, azules, moradas blancas y rosadas. Al fondo en lo alto de las montañas imperan los colores oscuros con manchas blancas como vestigio de la fría estación pasada.

Sin embargo estos bellos paisajes sólo se dejaron ver en pocas ocasiones como imán mágico que incitaban a adentrarnos aún más en sus secretos, para luego mostrarnos la otra cara de su belleza: una paisaje gris lluvioso y frío. A pesar que la gran mayoría del trayecto fue de la segunda forma, el paisaje húmedo es también muy hermoso y me recuerda que el agua es la esencia de la vida en nuestro planeta. Bendita sea.

 

 

DESDE LA CUMBRE DEL VOLCAN VILLARRICA (Pucón, 13 de diciembre)

 

No estaba dentro de mis planes ascender al Volcán Villarrica, sin embargo ese impulso surgió con la primera mirada. Fue como amor a primera vista. Su cono perfecto desde la distancia con su pequeña estela de vapores saliendo de su cráter junto con la vista del Lago Villarrica a sus pies, premeditaban una vista única desde su cumbre.

Pucón es la pequeña villa que sirve para realizar esta ascensión y muchas más actividades de aventura. En este pueblo no es raro encontrarte con otros ciclistas viajeros, escaladores, montañistas, kayaquistas, esquiadores y amantes de las actividades al aire libre.

Haciendo los contactos necesarios, y aunque se salía un poco de mi presupuesto el viaje, nos enrumbamos a su cima. Afortunadamente tuvimos un día espléndido para observar el escenario que se iba abriendo a nuestros pies, ver la lava que chisporreteaba caprichosa como queriendo escapar del cráter y  por último realizar un descenso por toboganes de nieve a toda velocidad. Las caras de felicidad después de cada bajada eran muestra de lo emocionante que eran. Fue un día diferente de mucha nieve que se metió por todo el cuerpo, pero excitante y lleno de emociones y diversión.

 

 

PASEANDO CON DINOSAURIOS. (parque Nacional Conguillío, 9 de diciembre)

 

Por fin lejos de la Panamericana y enrumbándome a la zona cordillerana. Esta es de las regiones más hermosas que comparten Chile y Argentina y los próximos días me lo ratificarían. Mi primer destino es el Parque Nacional Conguillío, célebre por sus araucarias, muchas de ellas de varios cientos de años de edad y famoso adicionalmente pues allí se realizaron varias tomas para la serie de la BBC de Londres “Paseando con dinosaurios”. Este parque con sus lagunas multicolores: Captrén, Conguillío, Arco iris y Verde, vigiladas por el volcán Llaima y con esa vegetación tan especial hace que realmente te sientas en la era de los dinosaurios.

 

 

EL DESCANSO TAMBIEN ES NECESARIO. (Los Angeles 5 de diciembre)

 

Hacia mucho tiempo que no tenía un día tan descansado y sin ninguna pretensión.  No buscaba conocer ningún lugar o llegar a algún sitio en especial. Solo una buena lectura y una compañía familiar fueron las actividades perfectas para un día de domingo. Retomando energías y preparando la entrada al sur del continente. Pronto pueden venir lluvia viento y frío. Sin embargo los paisajes que espero encontrar motivan mucho más que sus dificultades. Y como ya he aprendido, los mejores lugares siempre esconden un esfuerzo adicional para que sean recordados y disfrutados con mucha más pasión.

 

 

EN BUSCA DE LAS 7 TAZAS (28 de noviembre)

 

El sur de Chile empieza a mostrar sus joyas más hermosas. Generalmente se encuentran en sus parques naturales. Es necesario solo tener un poco de paciencia para llegar a ellas y disposición para dejarse envolver en su magia.

A última hora decidí desviarme a conocer este Parque Natural y me siento afortunado por tomar esta decisión. No había contemplado ríos de un color tan especial. Sus aguas color turquesa se deslizaban velozmente por sus causes sinuosos para luego caer en saltos donde el blanco se esparce por todos los espacios. El agua muestra su poder frente a la resistencia que la roca volcánica presenta y toma formas caprichosas con diseños que solo la naturaleza sabe forjar. El cielo azul y el verde intenso de su vegetación completan este cuadro de creación celestial.

 

 

EN SANTIAGO: UN ENCUENTRO CON VARIOS AMIGOS (23-25 de noviembre)

 

Santiago me recibió con las puertas abiertas. La grata compañía de Sandra Suarez y sus consejos me permitieron conocer bastante bien la ciudad. Fueron unos días en que me moví bastante, buscando no dejar nada importante por visitar y poder saludar a varios amigos que había contactado con anterioridad.

 

El tiempo no me alcanzó para volver a ver a Macarena y Claudio (quienes había conocido en el desierto de Atacama, en su zona costera), pero pude reencontrarme con Patsili Toledo, conocer a Gaaitzen (amigo holandés), compartir una rica comida colombiana con Mario y su esposa y conocer a Luisa Galán, su esposo Tito (también pareja Colombo Chilena) y a José y Jaime (otros 2 colombianos abriendo sueños en este país).

 

Fue muy especial compartir con tanta gente en estos días.

 

 

FRENTE AL COLOSO DE AMERICA (Cerro Aconcagua, 18 de noviembre)

 

Me gusta el montañismo. Las experiencias que he tenido al adentrarme en estos recintos mágicos es muy personal y roza con sentimientos místicos y espirituales. El silencio y grandiosidad de estos espacios te acogen y transforman. El Cerro Aconcagua es un sueño de todo montañista y espero algún día acercarme más a sus secretos. Por ahora, poderlo contemplar desde la distancia abre más ese apetito y a la vez el respeto a su imponencia.

 

Fue una mañana clara que me permitió observarlo con calma esperando verlo nuevamente en un tiempo no muy lejano.

 

 

ENTRE CICLISTAS NOS ENTENDEMOS (Viña del Mar, 15 de noviembre)

 

Mi paso por Viña del Mar fue muy especial. Llegar a la casa de Danilo Fuente, su madre y su hermana me llenó de nuevas energías. Una familia con espíritu emprendedor que me mostraron lo mucho que uno es capaz de hacer para cumplir los sueños.

 

Compartimos muchas de nuestras experiencias y especialmente con Danilo nos identificamos en nuestro gusto por la bicicleta, el deporte y el luchar por esos sueños que tenemos.  De Kika, su hermana, me sorprendió su lucha por sacar su carrera adelante (ya es médica gracias a una beca), compartiendo el tiempo con un trabajo modesto y la práctica del triatlón. Conozco algunos que  se quejan por el poco tiempo que tienen para hacer sus cosas y sin embargo a personas como kika le queda tiempo hasta para construir su casa. Por último, Gladys su madre, gran mujer con mucha paz interior que sabe irradiarla. Gracias por compartir estos días conmigo.

 

 

SERA RIQUEZA O POBREZA?  La Laguna (11 de noviembre)

 

Me acercaba a la ciudad de Viña del Mar, y la riqueza material se podía contemplar en todos los rincones. Las grandes mansiones que encontraba por doquier, sus piscinas, carros lujosos, vistas únicas frente al mar, pero a la vez muros, garitas de vigilancia, rejas, cámaras de vigilancia y seguridad privada. Será que en ese aislamiento se podrá encontrar la riqueza espiritual?. Estas mansiones me ponían a pensar y recordar las casa sencillas y humildes por las que he pasado con sus puertas abiertas, la cocina dispuesta a compartir lo poco que hay y una sonrisa siempre disponible. Para mi estas últimas son mansiones con muchas más riquezas.

 

Por estos motivos este día casi no encuentro donde colocar mi carpa. Incluso la playa municipal tenía un cartel prohibiéndolo. Fue un día en el que me fue difícil intercambiar palabras con alguien. Se ve tanto lujo pero a la vez tanta soledad y aislamiento que si el dinero te lleva a eso, mejor no tenerlo.

 

 

EN BUSCA DEL ORIGEN DEL PISCO (Valle del río Elqui 6 de noviembre)

 

Fueron varias las personas que me dijeron que no me podía ir de la Serena sin adentrarme en el valle del río Elqui y conocer sus misterios. Así que tome un bus con “Niña Perse” y nos fuimos hasta un pueblito llamado Pisco Elqui (a 105 km). Está en medio de grandes viñedos y grandes montañas. En este valle se cultiva la uva ya sea para exportarla o fabricar el famoso Pisco. De regreso con más clama, pude ver más de cerca toda la extensión de estos cultivos, probar un vino de la región y entrar a una de las fábricas de pisco para conocer su proceso y degustar un delicioso pisco sour.

 

Fue un recorrido lleno de un escenario verde matizado por paisajes a su vez áridos pero que el hombre ha sabido combinar gracias al líquido vital. Me esperaba esa noche otro delicioso asado en la casa de Carlos y su familia.

 

 

UN RECIBIMIENTO BIEN NUTRITIVO (4 de noviembre)

 

Llegué a la Serena y me encontré con Carlos, su esposa Ana y sus hijo Nicolas, Carlos, Paula e Isidora. Fue un recibimiento muy especial, con unos traguitos de pisco y una cena con un asado delicioso. Hacia mucho tiempo que no comía carne tan deliciosa y en esa cantidad. Hablamos mucho sobre el viaje, algunas cosas que me han pasado, lo mismo que de algunas cosas de la vida de esta hermosa familia. Les mostré algunas fotos de mi viaje, Carlos me mostró fotos de sus viajes y su afición a la pesca, y al final pude ver algunas fotos y videos de Nicolas en su práctica de bici extremo. Es realmente bueno en ello.

 

 

PATOS AL AGUA. CLARO QUE PARA MI PARECIA MAS BIEN PINGUINOS AL AGUA (1 de noviembre)

 

El viaje tiene giros de 180º frente a lo que uno espera para el día. Justamente cuando me dirigía a Huasco, luego de acampar en una hermosa playa, pude conocer a Carlos Concha y su familia, que me invitaron amablemente a tomar un te con ellos. A la hora estaba en una lancha rumbo a una bahía cercana a realizar buceo a pulmón acompañando a Carlos en una de sus actividades preferidas: la pesca deportiva. Aunque me facilitaron un traje térmico, realmente es necesario estar acostumbrado a la temperatura de estas aguas. Creo que como pinguino no me fue muy bien y aunque me metí a ver como Carlos pescaba con su arpón, no fue mucho el tiempo que pude acompañarlo.

 

Sin embargo fue un día diferente, con buenos amigos, que me invitaron de antemano para almorzar al día siguiente en Vallenar y hospedarme luego en La Serena.

 

 

EN BUSCA DEL DESIERTO FLORIDO (29 AL 31 de octubre)

 

El desierto florido es un fenómeno en el cual el paisaje árido de ciertas regiones del desierto, se transforma en un mosaico de colores, gracias a la germinación de muchas plantas y la salida de sus flores, las cuales se han mantenido en letargo, incluso por varios años. Las pocas lluvias que en algunos años caen, desencadenan este hermoso espectáculo. En las últimas 2 décadas, este hecho se ha repetido los años 1983, 1987, 1991, 1995, 1997, 2000 y 2002.

 

He tenido la fortuna que este año también se de y pueda vivirlo, pues sólo se presenta en los meses de septiembre a noviembre. Es una verdadera explosión de vida, de color y de escepcional belleza. Las diferentes manifestaciones del desierto florido las pude apreciar principalmente en el sector sur de Tal Tal, en la vía de Copiapó hacia Vallenar, pero principalmente en la zona costera del Parque Nacional "Llanos de Challe".

 

Tengo que agradecerle a Marcelo, en Bahía Inglesa , que me insistió bastante para que tomara la ruta costera rumbo a Huasco. Aunque no la hice completa, me desvié para conocer el Parque Nacional y apreciar este hermoso espectáculo junto a unas playas realmente hermosas.

 

 

DESIERTO DE ATACAMA: COLOR Y CONTRASTE (20 al 27 de octubre)

 

Aunque me encuentro atravesando uno de los desiertos más importantes del mundo, no me he sentido solo. La ruta panamericana No. 5, que la atraviesa, me ha permitido contactarme (así sea en la distancia) con muchos conductores de todo tipo de vehículos. Ese saludo y buen ánimo que te manifiestan es muy reconfortante. Pero lo es más, la belleza del desierto. Sus colores, que pasan por toda la gama de grises, rojos, pardos, hasta el negro y el amarillo, se conjugan en mosaicos únicos y diferentes. Además poder contrastarlo con el azul del cielo y cerca al mar con el gris y azul de este otro escenario monumental, hacen que el pedalear se suavice.

 

Claro que hay que contar que no todo es color de rosas para este andar en bici. En ocasiones el viento que hace en contra de mi recorrido es tan fuerte, que aminora la paciencia y las fuerzas, además las distancias son tan grandes que la carretera en la mayoría de las ocasiones se te pierde en el horizonte en rectas interminables que parecen nunca terminar.

 

Definitivamente nada en la vida es gratis y las cosas buenas requieren de una buena receta que conjugue: coraje, para enfrentar el reto, voluntad  y paciencia para no desfallecer, y sacrificio y perseverancia ante los obstáculos que se te van presentando y que es necesario superar.

 

 

EN TIERRAS CHILENAS JUNTO A UNA BUENA AMIGA COLOMBIANA (Calama 15 al 18 de octubre)

 

Encontrarse con compatriotas siempre te llena de energía. Y más si es una persona alegre, dinámica y con toda la energía para trabajar y buscar siempre lo mejor. En Calama tuve la fortuna de llegar a la casa de Yadira. Amiga odontóloga Colombiana, que me abrió las puertas de su casa y me trató como a un rey. Aquí pude recargar un poco mis baterías, lavar la ropa, comer mucho mejor de lo que lo venía haciendo, arreglar un poco el equipo, e incluso Yadira me realizó una revisión a mis dientes y me extrajo una caries. Quedé listo para enfrentar el nuevo reto: toda la zona desértica de Atacama.

 

Gracias Yadira. Siempre te llevaré en el corazón por tus atenciones y tu forma de ver la vida. Espero que tus sueños se cumplan.