POR LA FLORESTA AMAZONICA, ENTRE MANAUS Y BOA VISTA (Boa Vista, 9 de diciembre de 2005)

 

800 km entre estas dos ciudades y la expectativa de recorrer un pedacito de la floresta más importante del planeta. Tal vez como en el río Amazonas, los contrastes aparecieron y la mezcla de sensaciones y sentimientos también. La carretera al servir de cordón umbilical para unir Brasil con Venezuela, también es el medio de entrada de nuestra “civilización” con todo lo que ella implica para este ecosistema tan frágil: construcciones, cultivos, deforestación, quemas y en general deterioro del medio ambiente.  Claro que también está el encuentro con personas especiales con sueños, ilusiones de un mejor futuro y en ocasiones con el mismo sentimiento de amor por el entorno, pero sin muchas alternativas para sobrevivir, viéndose obligados a utilizar la selva como único sustento. Gran parte de la culpa lo tienen los gobiernos de turno al implantar políticas erradas que incentivan la colonización de estos lugares, dejando luego a la suerte a la gente que con ilusiones llega de muchos rincones del país.

 

Aunque tenía algunos temores con relación al paso por la reserva indígena “Waimirí Atroari”, afortunadamente me autorizaron a realizarla en bicicleta y pude recorrer estos 130 km de naturaleza casi intacta en la cual pude sentir el espíritu exhuberante de la selva en su esplendor. Toparme con micos pasando la carretera. Guacamayas, infinidad de loros, tucanes, aves por doquier, una gran anaconda cerca de la carretera y otros pequeños animales me subiero muchísimo el ánimo del recorrido. Nuevamente la gran desilusión fue al salir de la reserva y encontrarme con la otra realidad de gran deterioro de este ecosistema.

 

En general, fuera de la reserva indígena hay mucha más gente, villas y casas de lo que me imaginaba. No es un lugar agreste donde no consiguiera donde comer o alojarme. Resultó en este sentido, más suave de lo pensado; claro que el clima que siempre estuvo entre 35 y 40 grados con una humedad altísima y una carretera que no paraba de subir y bajar, dieron cuenta de mis energías en más de una ocasión. Ahora al llegar a Boa Vista el terreno se ha puesto más plano, la selva se terminó, apareciendo grandes sabanas pero empezó un viento relativamente fuerte en contra de mi ruta.

 

Ya se me acaba Brasil y un sentimiento de vacío empieza a aparecer en mi pecho. Un país que me acogió muy bien y que dejo con la seguridad de regresar en algún momento de mi vida. Muchos amigos, momentos y sentimientos que hacen que el viaje tenga un gran sabor y ahora nuevamente la expectativa de entrar en unos pocos días a un nuevo país. 

 

VIAJE POR EL RIO AMAZONAS, CONTRASTES, BELLEZA Y DECEPCIÓN (Manaus, 29 de noviembre de 2005)

 

El viaje por el río amazonas es una experiencia única y llena de contrastes. La convivencia en un barco relativamente pequeño, por parte de más de 150 personas,  se convierte en un mosaico de situaciones, anecdotas y momentos agradables y otros muy decepcionantes. Es en sí, una vivencia que da para relatar muchas páginas dentro de esta bitácora de viaje.

 

Personajes hay de todos los estilos, pasando por el borracho que estuvo en este estado los 6 días del viaje, algunos turistas europeos, varios grupos familiares con muchos niños pequeños, algunas parejas de enamorados, algunas chicas que viajaban solas y eran el centro de muchas atenciones, el fotógrafo, el estudioso, los jugadores de dominó y cartas, el revolucionario, algunos jóvenes que siempre se querían mostrar de más, los artesanos rastas, el predicador y algunos personajes más. La convivencia con tanta gente en un espacio tan pequeño permite entablar algunas buenas amistades y conocer muchas historias personales.

 

En si, el viaje no es muy cómodo, pues todos nos acomodamos en hamácas prácticamente sin dejar espacio una de la otra y con nuestros equipajes debajo de las mismas. Hay que tener mucho cuidado con las pertenencias, pues no falta que aparezca también el personaje que le guste las cosas ajenas.

 

En mi caso el viaje se dividió en dos partes. La primera fue relativamente buena con un barco mejor equipado y con mejores comodidades y comida. Allí hasta mi Niña Perse se quedó en mejores condiciones que yo, pues la pude dejar en el cuarto de la tripulación con aire acondicionado y espacio de sobra.  Luego en Santarem cambiamos de barco y la cosa cambió. Un poco más apretados, un barco más lento, pocos baños, los cuales se atascaron al final del viaje dejándolos imposibles de utilizar y para completar la comida desmejoró un poco (claro que el menú resultó siempre el mismo: arroz, frijoles, macarrón, carne o pollo acompañado siempre con farinha y agua).

 

Lo emocionante en medio de todo este escenario del viaje, era sentirse siempre navegando por el río más caudaloso del mundo. Salir por los corredores del barco y ver la majestuosidad de este río llenaban el alma de energía y de sentimientos de pequeñez y admiración. Pero a la vez, el río mostraba el lado oscuro de la acción humana lo que cambiaba las sensaciones por vacío e inseguridad frente al futuro que nos espera. Ver bajar muchos barcos cargados de madera, sectores con gran deforestación a la orilla del río, quemas a la distancia, un río que está más bajo de lo normal y lo más sorprendente una mendicidad por parte de los ribereños me ponían a meditar. En la primera parte del viaje, antes de entrar al gran Amazonas, los niños son los encargados de acercarse al barco en pequeños botes esperando que la gente les lance principalmente comida y ropa. La pobreza en medio de la región más rica en biodiversidad se hace sentir. 

 

Otra gran decepción en el viaje fue la actitud de mis compañeros de viaje frente a esta situación. Realmente a poquísimos de los Brasileros presentes les importaba. Había más conciencia entre los extranjeros de la gravedad de lo que está ocurriendo. Por el contrario, la tranquilidad con que todo el mundo arrojaba al río los vasos de plásticos, colillas de cigarrillo, y toda la basura que traían, era desalentadora y frustrante. El colmo de la desilusión fue cuando en una mañana bien temprano me di cuenta que la basura que arrojabamos juiciosamente en los botes de basura también era arrojada al río por parte de la tripulación del barco. En realidad mi esfuerzo de conversar con algunos niños para que arrojaran la basura en estos recipientes había sido en vano. Inclusive mi queja ante las personas responsables del barco fue respondida de manera un poco grosera. 

 

Creo que definitivamente los grandes problemas si no los empezamos a trabajar desde nuestras propias acciones personales nunca cambiarán. Esperar que sólo por medio de leyes o acciones del gobierno se cambie una tendencia es un poco difícil. Me queda esta sensación ya que existen normas para que las embarcaciones trasporten toda la basura generada hasta puerto, existen leyes para proteger la selva de la tala indiscriminada y de la contaminación, en general existen leyes e instituciones para velar que exista un respeto por la naturaleza y sin embargo todo el mundo viola estas mismas leyes. Prácticamente no existe conciencia colectiva frente a este tema y el deterioro al que estamos llegando es de no retorno.

 

Impotencia. Tal vez es el sentimiento que me queda, al sentirme sin eco y sin forma para cambiar un poco esta situación. Tal vez contando un poco lo que siento sirva para dejar algún mensaje de reflexión para quien lea este relato.

 

 

COMO EN CASA (Belem de Pará, 21 de noviembre de 2005)

 

Mi estadía en Capanema, que me permitió conocer una hermosa familia, también me dio el contacto para quedarme unos días en Belem al amparo de otra parte de la misma familia. Estos días han sido muy reconfortantes para mí, pues el poder estar rodeado de gente tan especial que te hacen sentir como en casa me ha repuesto muchas de las energías, y algunos kilitos, que se pierden al estar muchos días solo en la carretera haciendo kilómetros.

 

Tengo que agradecer a las personas que se acordaron de mi cumpleaños el día de ayer y a la vez pedir disculpas si en la fecha de cumpleaños de muchos de mis amigos no les he enviado un mensaje parecido. Espero que comprendan que me es un poco difícil hacerlo, pero tengan muy presente que las personas que han cruzado por los caminos de mi vida son muy importantes y valiosas.

 

Ya mañana sigo rumbo a Manaos. Son 5 días de viaje por el río Amazonas, donde empieza otra nueva etapa en mi recorrido.

 

De Belem,  me llevo el recuerdo de una ciudad más grande de lo esperado, con mucho movimiento y agite, con un calor húmedo que sofoca y con gente linda que me abrió las puertas de su casa.

 

 

PROXIMO A MI GRAN RECORRIDO POR EL AMAZONAS (Capanema, 15 de noviembre de 2005)

 

La carretera siempre trae sorpresas y nuevos amigos. Esa ha sido la fortuna de estos últimos días rodando por las tierras de Pará. Aunque el paisaje no da para tomar muchas fotografías, pues lamentablemente la gran mayoría del territorio ha sido muy mal tratado al estar bastante deforestado, la calidez de la gente ha sido el que ha sacado la cara por la región.

 

Entrando al estado Paraense conocí a un personaje muy particular, Rodriguez, quien vive con Maria Antonia. Fue un encuentro con una gran persona que me brindo muchísimo de su alegría, carisma y cariño por la gente. Me pareció muy particular de él, su mascota. Tenia un gallo de nombre Piraricu al que trataba como a un niño y este animalito le respondía de igual forma. Todo lo que puede hacer el cariño y el buen trato. Ojalá todos lo practicáramos con nuestros semejantes.

 

Ahora, en camino a Belem, tuve la fortuna de encontrar a un nuevo grupo de amigos ciclistas. Esta gran familia siempre está dispuesta a recibirte y a tratarte como un miembro más de su casa. Paré a refrescarme en un hermoso río, cuando llegaron, Fernando, Valdo y Gugu en sus bicicletas. Luego de hablar un poco terminé invitado a su casa donde pude descansar, comer de forma excelente, incluyendo un delicioso batido de açaí, e ir a nadar en un parque acuático que tienen en la ciudad.

 

Ahora espero estar en dos días más en Belem, donde necesito hacer el trámite de mi visa para entrar a Venezuela, conocer la ciudad y embarcarme rumbo a Manaus.

 

DE LA EPOCA COLONIAL AL ESPACIO (Pinheiro, 12 de noviembre de 2005)

 

La visita a São Luis me dejó muy bien impresionado. Es una ciudad con bastante historia que se refleja en su arquitectura, denotando el esplendor de la ciudad   en épocas coloniales. Sus caserones con cuartos enormes y azulejos en sus fachadas e interiores, sus iglesias con historias particulares y en si, todo el conjunto de la ciudad antigua, sobrecoge e insita a conocer todos sus rincones, esquinas y calles empedradas. Pude adicionalmente ir a un concierto de cantores Maranhenses en el teatro Arthur Azevedo y aun encuentro de Reggae universitario. El matiz que la cultura le da a todo este marco arquitectónico complementa de la mejor forma la visita a la ciudad.

 

Para seguir a Belem de Pará opte por tomar un barco a la ciudad de Alcântara. Es una pequeña villa declarada Patrimonio Histórico y Artístico  nacional y en ella también se ven los rastros de una aristocracia rural que constituyó una ciudad con bastante riqueza y prosperidad. Hoy la ciudad exhibe parte de este esplendor, pero también de su decadencia al disminuir el comercio del algodón y caña de azúcar que eran la base de su economía. Se encuentra gran parte de la ciudad en ruinas, que a la vez son estas las que le dan un aire diferente y místico a la visita.

 

Muy cerca de Alcântara queda el centro Aeroespacial del “Ministério da Aeronáutica”, donde se han realizado muchos lanzamientos de sondas y se satélites y que por ende concentra tal vez la más alta tecnología de Brasil. Por ello es paradójico ver como se presenta ese contraste entre una época colonial, que aún muchas de las personas parecen seguir viviendo, con sus casas de bareque y techos de paja, con pozos para obtener el agua y sin energía eléctrica y por el otro lado la posibilidad de enviar alta tecnología al espacio.

 

Son los contrastes de nuestra sufrida Latinoamérica que no ha podido superar muchos de sus problemas y necesidades básicas, pero que sus mandatarios están pensando en llegar a Marte.

  

EN LA CAPITAL BRASILERA DEL REGGAE (Sao Luis, 9 de noviembre de 2005)

 

Llegar a Sao Luis ha significado pasar la barrera de los 30.000 km. Al hacerlo, pude recordar como hace 15.000 km me encontraba en tierra del Fuego con destino cercano a Usuahia. Hoy en el otro extremo del continente me alegro del recorrido realizado y de saber que las cosas con un poquito de tesón y ganas se pueden realizar.

El centro histórico de Sao Luis está declarada patrimonio histórico de la Humanidad, por lo cual espero realizar un recorrido por sus calles y encontrarme con su historia que trae lembranzas de dominación francesa, portuguesa y holandesa, y de períodos de bastante ostentación y opulencia. También sentir un poco la música reggae que es la más escuchada en la región y le ha dado el título a la ciudad de ser la capital Brasilera de este género musical.

Por ahora afortunadamente la carretera ha estado bastante buena y he encontrado un viento a favor que ha estado ayudando hace ya bastantes días y que de alguna forma ha atenuado algunos días donde el calor y la arena fueron los grandes retos a vencer.

 

POR LA RUTA DE LAS DUNAS (Parnaiba, 4 de noviembre de 2005)

Para llegar a la famosa playa de Jericoacoara se me presentaban dos opciones: o realizar la ruta normal, casi toda de pavimento pero más larga, monótona y peligrosa por los carros, o avanzar nuevamente muy cerca de la costa con la incertidumbre de la existencia o no de caminos (que en el mapa no aparecían) y la necesidad de recorrer playas sin conocer sus características.

Como lo más interesante en esta vida se presenta casi siempre al afrontar las alternativas que más incertidumbre tienen, nuevamente opté por avanzar cerca al litoral.

El primer día saliendo de Fortaleza fue de pavimento, pero luego la ruta tornaba cambiante entre andar por la playa, un poco de pavimento y caminos con mucha arena.

En general durante todos estos días el paisaje que ha predominado es bastante seco con la presencia de muchas dunas donde solo los grandes cajueiros y palmas de coco contrastan con sus tonos verdes, frente a los cambiantes escenarios que la arena puede crear con su constante movimiento.

De esta forma llegué a Icaraí, donde tuve la fortuna de conocer a Rico, un frances de un gran corazón y espíritu alegre que me invitó a su posada a darme un baño, a almorzar y al final a quedarme y descansar. Fue un descanso anticipado a lo que me esperaba. Allí pude retozar de lo lindo, conocer nuevos amigos franceses y contemplar un lindo atardecer.

Al otro día gran parte del recorrido, o por lo menos del tiempo del mismo, lo gaste en empujar a mi niña por arenales que no dejaban el menor descanso. Con temperaturas cercanas a los 40 grados la lucha parecía dispareja y daban ganas de tirar la toalla; pero no había opción, era necesario continuar, no había escapatoria del camino escogido y era mejor buscar la forma de disfrutarlo. Escuchar un poco de mi música preferida ayudó a pasar la lucha. Hasta que por fin nuevamente los caminos mejoraron poco a poco y pude volver a rodar. Sin embargo el día de mi llegada a Jericoacoara, me esperaba el tramo más duro. Fueron unos 4 kilómetros de arenas suaves, donde los pies y las ruedas se enterraban fácilmente y que obligaban casi a cargar nuevamente a mi niña. Fueron como 2 horas de este suplicio donde el poblado se veía tan cerca, pero a la vez tan lejano por el ritmo del avance. Cuando por fin llegué, el cansancio solo me dejó opción de comer algo y dormir; más tarde solo caminé un poco por el poblado, que básicamente vive en función del turismo.

Jericoacoara es famosa entre otras cosas por ser uno de los pocos lugares en Brasil donde se puede ver la puesta del sol directamente cayendo al mar. Por ello es casi un ritual subir a una duna cercana para vivir este hermoso momento del día. Por la experiencia que tengo de muchos amaneceres y atardeceres vividos, se que lo más bello en sí no es el momento de la salida o puesta del sol; lo más bonito para mí, son los 30 minutos anteriores y posteriores a estos dos momentos, donde el cielo se engalana de colores anaranjados, blancos, grises y azules que cambian de una manera especial y única. Lamentablemente la gente no se queda a vivir este espectáculo y es casi sistemático que apenas el sol se oculta, todos bajan rápidamente perdiéndose de lo mejor.

No puedo negar que el lugar es especial, con sus dunas, las lagunas que se encuentran en la cercanía, su gran playa que aflora lentamente cuando la marea baja y su sector de rocas con esculturas hechas con la paciencia que la roca y el mar se tienen en sus caricias diarias gracias a la complicidad de las mareas. Afortunadamente para mi pude encontrar la villa con poco turista que permitió vivir estos lugares con mayor intimidad.

Ya el camino de salida fue más suave, solo un recorrido por una amplia playa me alejaba del pavimento. Aquí la belleza de la playa la daban sus aguas en constante retirada que formaban pequeñas lagunas y mantenían casi siempre una capa de unos pocos centímetros a lo ancho del recorrido lo que en ocasiones formaba el efecto espejo que daba la sensación de estar flotando entre el cielo y el mar. Eso si, resultó imposible no dejar completamente mojada de mucha agua salada a mi niña; también en ocasiones el paso se hacía imposible montado y era necesario cargar sus 50 kilos.

Ahora retomo camino a Sao Luis por la carretera principal, pues los caminos costeros son realmente imposibles para hacerlos en bici.

 

ARENA Y MAS ARENA (Fortaleza, 26 de octubre de 2005)

Al final el camino a “Porto do Mangue” no fue ni de 15 ni de 80 km, pero fueron 45 km por medio de salinas que forman laberintos en el terreno, lo que influyó para que resultara perdido por cerca de 15 km; claro que más que el camino, influyó algunas malas indicaciones por parte de las pocas personas que pude encontrar. Eso si, mucho calor y la necesidad de hidratar muchísimo. He seguido rodando cerca al litoral, lo que ha implicado mucha arena en todas sus formas.

Ese mismo calor y las playas que no permitieron rodar, hicieron de mi llegada a Canoa Quebrada un verdadero calvario. No se si fue el exceso de sol y la necesidad de empujar a mi Niña por más de una hora que cuando llegué a este sitio turístico no tenía ganas realmente de nada; empecé a sentirme mal, los oídos se me empezaron a tapar y a pesar que intenté comer algo terminé por devolverlo pues mi cuerpo se reveló. Como dice la canción de Juan Luis Guerra no se si fue la presión o se me subió la bilirrubina, que fue necesario una buena dosis de agua aromática que me prepararon en el restaurante, un buen baño que refrescara mi cuerpo y la necesidad de descansar muchísimo. Terminé por quedarme en el restaurante donde consintieron mi maluquera.

Lo interesante del Nordeste Brasileño ha sido más que todo la calidez de su gente. No he tenido ningún problema en tender mi hamaca en diversos lugares, darme un buen baño todos los días y tener una buena comida. Casi ni he tenido que cocinar pues las invitaciones no faltan.

Por ejemplo, acabo de salir de Caponga, un pequeño poblado cerca al mar, donde al llegar sólo tuve que mencionar que estaba buscando un lugar para quedarme una noche y Lauis, un pescador de profesión, me invitó sin dudarlo a su casa. La amabilidad y calor humano de su familia, que me hicieron sentir como en casa, terminaron convenciéndome para que me quedara un día más, solo para descansar. Aproveché el día e intenté nuevamente surfear, pero creo que no nací para este deporte.

Es un poco preocupante la situación que se empieza a presentar en Brasil y como veo en las noticias, en el resto del mundo. La naturaleza se está revelando y está cambiando muy rápidamente. Aquí en el nordeste hace mucho tiempo que no llueve y la necesidad de agua se empieza a reflejar en todos los lugares. La seca del amazonas, al que pronto espero llegar, no se había visto hasta ahora y las declaratorias de calamidad pública cada vez son mayores; por el contrario en Río de Janeiro está lloviendo de forma incontrolable produciendo grandes inundaciones. En fin, lamentablemente no estamos sabiendo convivir con nuestra Pacha Mama y ella nos está contestando de la misma forma en que la hemos tratado. Esperemos que cuando realmente se tomen medidas y decisiones coherentes a lo que está pasando, no sea demasiado tarde.

 

ABRIENDO CAMINO (Macau, 21 de octubre de 2005)

El recorrido de Natal a Fortaleza ha resultado más interesante de lo esperado. Según el mapa las opciones eran pocas. Lo más seguro era tomar la ruta nacional y luchar con los camiones para que no me atropellaran. Otra carretera más cercana a la costa me permitía ir paralelo pero un poco retirado lo que implicaba que si quería ir conocer alguna playa era necesario entrar y salir por carreteras de todo tipo que alargaban demasiado el recorrido. Sin embargo existía otra posibilidad según comentarios de personas que habían cruzado esta región del país; era hacerlo directamente por el litoral. Me la jugué por esta última alternativa sin saber que me iba a encontrar.

Realmente ha sido una aventura recorrer estos 240 Km. iniciales, de los cuales casi la mitad los he hecho directamente por la arena de la playa. Cada día es estar pendientes de la hora de la marea, de como está la arena, de la inclinación de la playa y de la aparición de requerios o riachuelos para cruzar. Lo más difícil es cuando es necesario empujar a mi Niña, que con arena suelta y un buen calor, parece que pesara una tonelada.

Otra vez los perros han tomado medidas con mis zapatos, no se que será que les gustan de ellos. Ahora en una “fazenda”, cercana a la playa donde me pude hospedar gracias a la amabilidad de Ilca y Sergio, fue Value, una cachorra Pastor Alemán que en la noche dejó mi zapato un poco agujereado y sin un pedazo de lengüeta. No se si ahora aguanten hasta Colombia.

Ahora mismo tengo que llegar a Porto de Mangue y no se como lo voy a hacer, pues aunque queda cerca, a unos 15 Km., las carreteras dan un rodeo de casi 80 km. Parece que hay algunos caminos y pasos por lancha que pueden evitarme dar semejante rodeo.

Con mucho calor en el ambiente, pero también con mucho calor humano que en estos días me han brindado comida y donde colocar mi hamaca, seguimos la aventura de unir Natal y Fortaleza.

BRASIL PARA RATO (Natal, 17 de octubre de 2005)

 

El recorrido entre João Pessoa y Natal también estuvo marcado por la inmensidad de los cultivos de caña de azúcar. Esta es la región donde se produce más alcohol y azúcar en el país, por ello la cantidad de estos cultivos. Al pasar por estos lugares me da un poco de tristeza al ver los pequeños reductos que quedan de lo que antes era la gran mata atlántica que abarcaba todo el litoral, desde el sur hasta el norte de Brasil. Sólo existen recuerdos de este gran ecosistema y lo que queda no está en capacidad de sustentar toda la vida que en antaño poseía.

 

Las playas por las que he pasado siguen cautivando los sentidos. Lamentablemente está entrando la alta temporada turística y se está volviendo más difícil encontrarlas vacías. En algunas playas, aunque muy bonitas, no consigo permanecer mucho tiempo pues la cantidad de sombrillas, asientos, mesas y personas no dan espacio ni para caminar. Es como llevar el agite de las ciudades a la playa. Definitivamente no son para mí.

 

Sin embargo existen momentos muy personales que alientan el andar. Entre ellos estuvo la bella noche y el especial amanecer en “Tibau do sur”, donde dormí en hamaca en una cabaña junto al mar. La noche con una luna casi llena y un amanecer con muchos tonos de naranja. También el recorrido de unos 7 kilómetros por una playa llena de dunas aprovechando la marea baja. Cosas pequeñas como estas son el combustible emocional para continuar el viaje.

 

En Natal he podido renovar mi permanencia en el país. Afortunadamente no tuve problemas en la Policía Federal para que me dieran todo el tiempo posible para continuar el viaje. Ahora cuento con 3 meses más para unir el sur con el norte del país.

 

Ahora el problema se vuelve la ausencia de carreteras cercanas al litoral. Muchas son en tierra y entran y salen sin continuidad. Esto puede retardar un poco el andar, pues no quiero tomar la carretera principal que por la cantidad de camiones no deja disfrutar el viaje.

 

Mañana continuo mi camino. Mientras tanto sigo aprovechando la hospitalidad de un albergue en la ciudad que me permitió pasar estas dos noches con buenas comodidades.

 

LO MAS CERCA DE AFRICA (João Pessoa, 14 de octubre de 2005) 

Estos días de pedaleo desde Recife el paisaje no ha estado tan bonito como en otras ocasiones. Es una región que produce mucha caña de azúcar para la producción de alcohol, por lo tanto son kilómetros y kilómetros de este cultivo que hacen muy monótono el tránsito por la carretera. Sin embargo al escaparme a las playas la cosa cambia. Afortunadamente sigo encontrando lugares hermosos y solitarios, con personas que me ayudan mucho.  

Pude pasar por la playa de Tambaba, que oficialmente está declarada como nudista, pero según las reglas de la corriente "naturista" o nudista,  no me dejaron entrar pues estaba solo. Es necesario entrar con una mujer para que puedas conocer el lugar; por su puesto que ellas si pueden entrar solitas. Realmente no encuentro motivos claros para esta exclusión de género. 

En la playa de Yacarapé pude quedarme con un amigo paulista que me invitó a comer y pudimos hablar bastante de todo un poco. Un lugar de pescadores en frente al mar, solitario y con mucha tranquilidad.   

Mi viaje me ha llevado a lo más occidental, sur y ahora más oriental de nuestra américa del sur. Hoy acabo de pasar por "Cabo Branco", donde queda el punto más oriental y por tanto lo más cercano que se puede estar de Africa. Fue una mañana que empezó con lluvia pero que mejoró rápidamente. Aproveché la marea baja para llegar por toda la playa hasta allí.  

Ahora me encuentro en Joao Pessoa, capital del estado de Paraíba. Está haciendo  más de 35 grados y lo que me espera esta tarde presagia temperaturas mayodes a 40 grados. Voy a terminar de conocer la ciudad y esperar que baje un poco la temperatura antes de proseguir camino, ahora rumbo a Natal. 

EN OTRA CAPITAL DE ESTADO (Recife, 11 de Octubre de 2005)

Ir pasando por varios estados de una manera rápida da la sensación de un avance veloz en la ruta. De alguna manera alienta el ir pasando estas ciudades y ver como la amazonía se acerca poco a poco.

Mi paso por Recife, aparte de recorrer sus sitios turísticos, trajo algo muy particular. Al tratar de visitar el “Forte do Brum” fui recibido por el sargento Claudio que se interesó mucho por mi viaje. El fuerte estaba cerrado para visitas, pero el no tuvo inconveniente en que lo visitara, incluso me invitó a almorzar y al final me invitó a participar en la noche en un curso de español que él estaba tomando. En el curso conocí al profesor Walmir y a dos grupos de alumnos a los cuales les conté un poco de mi viaje y de mis expectativas. Afortunadamente tuve muchas preguntas y sirvió para que practicaran su español. Para mi fue un intercambio muy ameno, sentí de alguna forma que este viaje transmite buenas sensaciones a los que lo conocen y es una forma de reafirmar que los sueños se pueden cumplir. En ocasiones, al volverse un poco cotidiano mi andar en bicicleta, se pierden ciertas perspectivas que este tipo de encuentros sirven para retomar. Realmente gracias a todos mis amigos de Recife que me permitieron compartir mi experiencia y me brindaron mucho aliento y satisfacción con lo hecho hasta ahora.

Ahora estoy en una ciudad vecina, Olinda, que está declarada Patrimonio de la humanidad. Sus calles empinadas, llenas de iglesias y casas coloridas con sus patios llenos de cocos y grandes árboles dan un ambiente muy especial. Es una ciudad muy agradable y tranquila que invita a descansar y tomar la caminata con calma.

Ya casi termino mi camino hacia el oriente. Más o menos en un par de días más el continente se me acaba al naciente y la carretera empieza a acercarme a casa.

ENTRE RIO DE JANEIRO Y SERGIPE?? (Maceio, 7 de octubre de 2005)

 

El recorrido por el litoral del noreste Brasileño no es tan uniforme como me lo pensaba. La carretera constantemente cambia de un escenario plano a ondulaciones que no te dejan tomar ritmo y terminas agotado más pronto de lo esperado. La vegetación también salta de matorrales bajos a exuberante en las cercanías de los ríos, llenos de mangle especialmente. Estos últimos días también he visto grandes extensiones sembradas de caña de azúcar y plantaciones de coco.

 

También dependiendo de la cercanía de los ríos, los mosquitos han empezado a hacer de las suyas. Parece que cada especie tiene su turno y su estilo de molestar. Algunos muy pequeños llegan en bandada y no hay forma que no te piquen, los que le siguen en tamaño no pican pero tratan de aterrizar en tus ojos, oídos y en todo tu cuerpo, siendo demasiado molesto; y los más grandes atacan toda la noche y están dispuestos a desangrarte si les das chance. La carpa bien cerrada se hace indispensable para dormir cómodo.

 

Me ha sorprendido por parte de muchos jóvenes y adultos que no conozcan donde está Colombia. Muchos piensan que es una ciudad dentro de Brasil, o creen que se habla inglés y está en Europa. Uno me pregunto si Colombia estaba entre Río de Janeiro y Sergipe. En general existe una baja escolaridad y se percibe una despreocupación por aprender más de lo que su entorno les exige. Es un pueblo muy amable desparpajado y musical, pero a su vez esas mismas cualidades hacen que pasen la vida muy a la ligera, donde siempre Dios proveerá. Claro que también hay que ver que las posibilidades que el Estado brinda en cuanto a educación no son muchas. Es difícil encontrar fórmulas mágicas que arreglen tendencias que llevan décadas, pero creo que el invertir fuertemente en formar a la gente es un inicio del cambio.

 

CRUZANDO EL ESTADO MAS PEQUEÑO DE BRASIL (Aracajú, Sergipe. 3 de octubre de 2005).

 

Un país tan grande como Brasil es necesario subdividirlo en pedazos más pequeños para sentir que la gran meta se va completando poco a poco. Para ello, los diferentes estados han sido para mí como peldaños en mi paso por este país. Acabo de salir del estado de Bahía, el cual es uno de los más grandes del país y ahora me encuentro en Sergipe que resulta ser el más pequeño y que parece que en 3 días lo estoy cruzando.

 

Sigo avanzando muy cerca al litoral lo que ha implicado que he tenido que atravesar varios ríos en lanchas y balsas. No es la ruta más concurrida, pero para andar en bicicleta ese mismo hecho lo hace muy ameno. Además poder encontrarme con playas de todos los estilos, engolosina todos los sentidos. Un ejemplo de ello fue las playas y el entorno de "Mangue Seco"; un lugar que no tiene acceso por carretera y por tanto es necesario llegar en barca. Sus pocas carreteras de arena, las dunas que poco a poco avanzan y sus playas calmas o agitadas, lo constituyen en un lugar paradisíaco. Es como para estar bien acompañado.

 

La gente sigue ayudando mucho. Realmente es muy fácil encontrar donde armar la carpa y siempre encuentro quien me regale agua, de información o ayude en lo que necesito. También se tornan muy curiosos con el viaje.

 

Realmente da gusto rodar por el noreste de Brasil. Solo el calor que ahora casi no baja de los 35 grados me está molestando un poco. En ocasiones me baja demasiado el ánimo y las energías. Es por ello que ahora estoy optando por iniciar mi pedaleada por tardar a las 7 de la mañana para aprovechar el fresco que aún se mantiene. Con estos calores cada cuesta se hace interminable.

 

Sigo sobre las dos ruedas de mi Niña Perse, ya cada vez más cerca de casa.

 

 

SALVADOR, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD (29 de septiembre de 2005)

 

Ya me encuentro en la capital de Bahía que a la vez es la capital de la capoeira y de una gran tradición que ha sido el resultado de la mezcla entre costumbres negras y portuguesas. Una ciudad que tiene dos ambientes: la ciudad baja, estrecha que corre paralela al mar, y la ciudad alta donde se encuentre el centro histórico (conocido como Pelurinho) que está declarado patrimonio histórico de la humanidad. Para ir de uno al otro se encuentran dos elevadores que me recordaron un poco a la ciudad de Valparaíso en Chile.

 

He tratado de recorrer un poco de sus viejas calles llenas de historia y conocer un poco de la vida en la ciudad: incluyendo algunas playas, fuertes de épocas coloniales e iglesias en cantidad con historias muy particulares.

 

Lamentablemente la belleza de la arquitectura de esta ciudad antigua, con iglesias en cada esquina, es opacado por el nivel de inseguridad que se presenta en los alrededores. No falta el que te quiera sacar así sea un par de reales de la forma más original (yo no fui la excepción de este tipo de peaje casi obligatorio). Lamentablemente el alto nivel de turismo trae este tipo de vicios, lo mismo que una alta prostitución, venta de droga y demás problemas que se van encadenando.

 

Por ello mañana parto de la ciudad. Realmente un par de días fueron suficientes para saturarme de un ambiente que no comparto y que denigra mucho del ser humano. Es una ciudad que de todas formas vale la pena conocer y que dependiendo de la intención que se traiga puede representar infinidad de alternativas (especialmente en el conocimiento de la cultura negra, la música y la religiosidad afro americana).

 

Sigo mi camino al norte por el litoral cada vez con más calor. Espero encontrar un ambiente más sosegado y tranquilo alejado de las grandes ciudades.

 

UNOS BUENOS DIAS DE DESCANSO (Valença, 26 de septiembre de 2005)

 

Saliendo de Ilheus por cosas del destino terminé quedándome en la casa de un suizo que ha viajado por gran parte del mundo principalmente dedicado al surf. Como tenía parte de la tarde disponible volví a intentar montar una buena ola en una tabla, pero realmente me falta mucha más práctica. Sin embargo, el rato estuvo bastante divertido al cambiar de actividad, aunque para ello terminé tomando bastante agua salada.

La ruta me llevó luego a Itacaré donde me encontré con una gran pareja chilena. Eran mi contacto que traía desde Teixeira de Freitas de parte de Felix. Mis nuevos anfitriones, Claudio y Carolina cambiaron mi expectativa de salir al día siguiente; me convencieron de quedarme por lo menos un día más para conocer las playas cercanas y disfrutar un poco de la belleza del lugar. Fue un buen día de caminata, ejercicio, playas y el poder compartir con estos grandes amigos.

Mi salida de Itacaré fue con lluvia. El clima cambió y el recorrido del día lo hice con bastante agua. Fue un trayecto diferente pues los 50 kilómetros que me separaban de Barra Grande los hice todos por la playa aprovechando la marea baja. En Barra Grande me reencontré con dos viejos amigos ciclistas: Jesús y Justo a quienes había conocido en carreteras peruanas. Ahora ellos están en un descanso de su rodar en bicicleta pues Jesús sufrió un accidente antes de llegar a Trujillo en Perú. Fueron 3 días de descanso: nadar todos los días media hora en el mar, ir a algunas playas cercanas, ver películas, dormir e ir a bailar. Ya me estaba como acostumbrando a esta buena vida pero es necesario volver a recorrer kilómetros. La vida nómada también llama a mi espíritu que sigue volando y soñando con este gran país de contrastes.

 

UNA SEMANA DE MUCHO CALOR Y HERMOSAS PLAYAS (Ilheus, 19 de Septiembre de 2005)

 

Mi ruta ha seguido por el litoral en medio de hermosas playas y bastante calor. Saliendo de Teixeiras me dirigí nuevamente al mar en la ciudad de Alcobaça. Este es un sitio que sirve de partida a las islas de Abrolhos, un paraíso para bucear. Estuve tentando la posibilidad de hacerlo, pero el presupuesto se alejaba mucho de mis posibilidades. Fue necesario resignar la posibilidad de realizar algunas inmersiones. En esta ciudad pude quedarme en la casa de Gininha y Paulista, amigos de Ronaldo el amigo Rasta que conocí en Cabo frío y con quien visité las cachueiras de Sana. Me recibieron muy bien, pudiendo compartir un poco de nuestras experiencias de vida.

La ruta que seguía no era muy clara pues el mapa no mostraba carreteras cerca del litoral. El siguiente día las carreteras se fueron cerrando y convirtiendo en pequeños caminos. Al final del día con la marea alta el último tramo lo realicé por una playa con arena “fofa” que solo permitia arrastrar pesadamente a Niña Perse. La sorpresa final fue llegar a un río que bloqueaba mi paso. Los intentos de cruzarlo me mostraron que en ese momento era imposible. La corriente era fuerte y en el sector más pando, el agua llegaba al pecho. Afortunadamente al otro lado del río vivia una familia que luego de esperar más de una hora a que la marea siguiera bajando me ayudaron a cruzar con todo mi equipaje. También me invitaron a cenar y a quedarme en la “fazenda”. Lindas personas, sencillas y humildes que te abren las puertas de paren par.

El jueves ha sido el día de mayor calor que he tenido en el viaje. El comienzo del día lo recorrí por playas que en marea baja permitían rodar muy agradablemente. Sin embargo al llegar a Barra Velha la arena cambió y la marea también subía rápidamente. Los siguientes 5 kilómetros fueron inclementes. Una temperatura que alcanzó los 49 grados y una arena que hacia sentir que Niña Perse pesaba una tonelada. Parecía que me estaba derritiendo pues mi cuerpo expulsaba agua sin parar. Aunque luego pude seguir un camino más firme, el último kilómetro antes de llegar a Caraiva fue de una arena similar. Nuevamente empujar por casi otra hora.

Con el cansancio del día en que en su mayoría me la pasé empujando a Niña Perse pude llegar al pequeño poblado de Itaporanga. Preparar unos buenos espaguetis, hidratar muy bien buscando recuperar toda el agua perdida y reponer el desgaste con un muy buen sueño era lo único que quería realizar. Sin embargo antes de ello pude ver un poco de microfutbol que estaban practicando algunas chicas del lugar. Creo que tienen más dominio de la bola que muchos jugadores que he visto en otros lugares. Con razón brasil tiene tan buen futbol.

El viernes me devolví unos kilómetros para conocer una de las playas más lindas del Brasil. Se trata de las playas de “Curuípe” y “Do Espelho”. Tranquilas, con recifes y mar calmo me detuvieron por más de 3 horas en el lugar.

Mi ruta me acercaba a una región muy histórica del Brasil. Estaba próximo al sitio del descubrimiento. Así pude pasar por ciudades como Trancoso, Arraial D´ Ajuda y Porto Seguro. Con influencia jesuítica y con centros históricos que conmemoran el primer encuentro entre portugueses y nativos, donde se celebró la primera misa y construyeron las primeras edificaciones.

Luego de otro día deplayas llegué a Belmonte donde acampé en la playa y donde fue necesario vijar por más de una hora en lancha para llegar a Canavieiras. Fue un recorrido muy hermoso en medio de un ecosistema de intercambio de agua salada con dulce donde predomina el mangle.

La noche la pasé cerca de la ciudad de Una, junto a la carretera donde me permitieron colocar la carpa.

Hoy sigo mi camino pasando por este centro regional donde luego de varios días pude volver a encontrar un computador. Creo que en los días siguientes también será difícil encontrar internet, por lo cual podré escribir nuevamente por lo menos en una semana.

 

Definitivamente Brasil es el país de las playas y las hay para todos los gustos. En estos días he pasado por todo tipo de ellas: con arena clara, amarilla u oscura; fina o suelta; con río cercano o laguna, con olas fuertes o calma, desiertas o con muchos turístas. En fin si a alguien le gusta las playas pues vengase y disfrute de Brasil.

 

CON MUCHA LLUVIA PERO CON OTRA SENSACION (Teixeira de Freitas, 11 de septiembre de 2005)

 

El recorrido de los últimos días ha estado marcado por la lluvia. El viernes llovió prácticamente desde que salí hasta que llegué a mi destino, solo con unos pocos momentos de respiro. Sin embargo ya no es la lluvia que trae fríos entumecedores y que obliga a parar. Sí retrasa un poco el ritmo, pero en realidad hasta conforta pues baja la temperatura que en promedio está rondando los 25 grados.

Al final del viernes en un “posto” de gasolina aparecieron Eduardo y Félix, con los cuales conversé unos momentos y terminaron invitándome a su casa en la ciudad de Teixeira de Freites. Aunque no tenía pensado parar tan pronto luego de mi salida de Victoria, la acogida ha sido tan buena que ya no pude negar ciertas comodidades y consentir quedarme un par de días más. Además tengo que hacerle un cambio a “Niña Perse”, que con tanta agua y arena que le entró terminó con un pedal casi desbaratado. Es necesario cambiarlo pero solo hasta el lunes puedo hacer este arreglo.

Me preocupa ahora un poco la carretera, pues al pasar la frontera del estado de Espíritu Santa al de Bahía, su condición se deterioro notablemente. Ya no hay berma o acostamento como se llama aquí, y el paso de camiones gigantes de hasta 9 ejes cargando principalmente madera es constante. Me toca estar más atento que nunca y salirme inevitablemente cuando vienen camiones en ambos sentidos. Es un poco estresante esta forma de andar. Por ello creo que voy a cambiar la ruta y espero retornar nuevamente a las playas que además dan un paisaje muy hermoso.

Me deja un poco triste y preocupado el estado del ecosistema de la “Mata Atlântica” que era el preponderante en toda esta región. Ella abarcaba desde el sur del país hasta el nordeste y eran casi tan rica en especies como la misma amazonia. Ahora solo queda un 5% de su área original y en su gran mayoría ha sido remplazada por cultivos, ganados y reforestación comercial. Por ejemplo los últimos 4 días he transitado en su gran mayoría entre sembrados de eucalipto utilizado por empresas papeleras y de celulosa. Solo quedan pocos espacios protegidos que ya no soportan ecológicamente lo que en antaño era toda la región.

Por ahora sigo compartiendo con Eduardo y su familia y Félix de un buen asado y de la cordialidad de estos dos nuevos grandes amigos que dentro de poco piensan dar la vuelta a Suramérica pero en motocicleta. Félix ha viajado muchísimo por toda Suramérica y eso hace que nos entendamos en nuestros sueños y estilo de vida.

CON LOS NIÑOS DE LINHARES (Linhares, 8 de septiembre de 2005)

Partí ya de Victoria y el clima también cambió con mi salida. Ahora el sol se ocultó y volvió la lluvia. A pesar de ello para pedalear no es tan complicado como el sur del continente, donde la lluvia era un problema mayúsculo. Acá hasta refresca un poco del calor.

Anoche estrené mi nueva alternativa para dormir: ahora tengo una hamaca y ayer la ensayé. Hacía mucho tiempo no dormía en una y realmente la pasé muy bien. Para los climas calidos resulta más práctico que la carpa.

Esta mañana fue necesario esperar un poco más a que dejara de llover para salir. No había recorrido 3 kilómetros y paré a comer algo de pan, cuando los niños de una escuela se acercaron a conocer de mi viaje. Ya cuando estaba a punto de seguir una profesora se acercó y me invitó a hablar con sus alumnos. Terminé contando un poco mi viaje a 6 cursos diferentes de niños entre 6 y 12 años. Fue una linda experiencia donde pude compartir un poco de mi sueño y mostrarles en el mapa lo que se pude viajar con una bicicleta. Las profesoras estuvieron muy amables, me invitaron a comer y luego me despedí de todos los niños. Las sonrisas que tienen contagian el espíritu de buena energía y dan mucha esperanza de que el futuro puede ser mucho mejor.

Que importante es educar a los niños. Los gobiernos deberían invertir mucho más en ellos que son el futuro de nuestros pueblos, y no en tantas armas y guerras o la burocracia que nunca se sacia debido al virus de la corrupción.

EN VICTORIA COMPARTIENDO CON OTRO AMIGO DE LA BICICLETA. (Victoria, Espíritu Santo, 5 de septiembre de 2005)

El calor continua aunque ahora con una brisa un poco más fría. Parece que las altas temperaturas de la semana pasada no eran tan normales para la época y para la región, todavía un poco al sur. He llegado a Victoria a la casa de Humberto. Otro amigo de la bicicleta que ha realizado algunos viajes por el interior y el litoral del país y eso hace que las cosas sean mucho más fáciles pues sabe lo que es andar en bicicleta. Los días anteriores los pasé luchando contra un viento que no deja de estar en mi contra, pero con la fortuna de encontrar personas maravillosas en la ruta. Es así como de la nada el viernes salió Peter y su familia que me invitaron a su casa a cenar y pasar la noche y el sábado apareció Juan y Almerinda que hicieron lo mismo. Incluso querían que me quedara otro día en su casa. Su amabilidad me llevó a comer en exceso carne de marrano que me sentó bastante mal. Fue una noche con demasiada pesadez estomacal y diarrea, pero que al otro día se remedió con un buen remedio casero. Ahora aprovechando la posibilidad de tener ciertas comodidades, espero hacer lavado de ropa general, hacerle un mantenimiento a "Niña Perse", enviar un exceso de equipaje para Colombia que ya no me sirve con estas altas temperaturas y descansar un poco. También conocer un poco de la ciudad y seguir empapándome cada vez más de esta rica cultura Brasileña.

Victoria mepermitió conocer también aAlexandre, otro mante de la bicicleta que realizó un gran viaje uniendo Chui, al sur de Brasil,con Usuahia. Pudimos verfotografías y compartir unpoco de nuestras experiencias. Fue un bonito encuentro con otro loco amante de viajar en bicicleta.

CON LA LENGUA AFUERA DEL CALOR DE ESTOS DIAS (Campos dos Goitacazes, 1 de septiembre de 2005)

Hoy que cumplo 16 meses del viaje estuve rememorando algunos momentos del mismo. Me estuve acordando cuando el frío me encalambraba las manos y la cara, y deseaba con mucha ilusión el calor del trópico. Pues hoy, que lo estoy viviendo en toda su plenitud deseo un poco de ese frío de esos días. A pesar de que en ocasiones estamos siempre inconformes con lo que nos toca, ese recuerdo hace que dé muchas gracias a Dios por este calor de 40 grados y la posibilidad de gozarlo. Cada momento merece el disfrute respectivo y hasta la compañía desalentadora de este calor vale la pena degustar.. El paso por los saltos de Sana estuvieron excelentes. Realmente es un sitio para descansar y cambiar de ambiente. Un clima ideal, unas aguas deliciosas, toboganes naturales y unos pozos ideales para saltar, permitieron que disfrutara como chico del lugar. Eso sí, el resultado fue que mi cuerpo quedó más maltratado y cansado que si hubiera pedaleado 200 km. Las piernas, el cuerpo, el cuello, todo me dolía ayer cuando salí del lugar.

Me acompañó todo el tiempo Ronaldo con quien pude compartir y aprender mucho de su forma de ver la vida. También está realizando un viaje en bicicleta financiado por su trabajo de artesanías. No tiene mucho y sin embargo la expresión de alegría de su cara dice que tiene todo. En especial esa energía interna que contagia. Creo que aprendimos uno del otro de nuestros viajes y nuestra forma de ver la vida. Me dejó un libro, "Cirugía Moral", el cual lo empecé a leer y es otro de esos tesoros que se reciben justamente en el momento que toca.

Ahora continuo con la lengua afuera, tomando mucha agua, caldo de caña, agua de coco y cuanto líquido se me atraviesa por delante. Espero llegar a Vilha Vela y Victoria en unos días y allí descansar con unos amigos que salieron en el camino.

ACOMPAÑADO RUMBO A LAS "CACHUEIRAS" DE SANA (Cabo Buzios, 28 de agosto de 2005)

Antes de salir de Río aparecieron las lluvias y el jueves no pude continuar el viaje. Un día un poco aburridor por el encierro que el fuerte aguacero obligó a realizar. El viernes el viajar entre la ciudad es un poco estresante, y mi intención era alejarme lo más que pudiera de Río para buscar con tranquilidad donde pasar la noche. Tuve justamente esa fortuna al dormir en un puesto de venta de frutas, donde otros amigos me invitaron a cenar y a desayunar. Amigos de carretera que con su humildad valoran el esfuerzo que uno realiza y como ellos mismos dicen, saben lo que es estar rodando por el mundo. Ese espíritu de solidaridad está haciendo mucha falta entre los que más tienen recursos económicos. La carretera me llevó a un sitio de veraneo local. Se trata de Cabo Frío. Allí me encontré con otro andariego de bicicleta, Ronaldo, pero él para sobrevivir hace artesanías (pulseras, collares y adornos). Pasamos la noche al lado de la playa Las Dunas y pudimos compartir un poco de nuestras experiencias. Aunque él solo lleva un mes de viaje, asegura que le ha cambiado la vida. Me convenció para desviar mi camino e ir a unas "cachueiras" o saltos de agua en un sitio que se llama Sana. Son unos 3 días de más pero parece que vale la pena. A él le gustaron tanto que decidió devolverse conmigo para ir nuevamente hasta allá, y eso que estuvo como 4 días en este lugar. Ahora rumbo a Sana, estamos en otro lugar famoso de veraneo. Se trata de Cabo Buzios. Mucha casa de veraneo y un ambiente bastante mercantil. Es el estilo de turismo que poco me atrae, pero creo que la belleza de las playas compensa todo el ambiente que hay alrededor.

POR FIN EN RIO DE JANEIRO (24 de agosto de 2005)

Nuevamente la carretera buscando el mejor camino cerca al mar, serpentea de un lado para otro y de arriba para abajo jugueteando con la sierra que muere en el mar. Sin embargo no es la ruta más corta. Si hubiera seguido por la autopista principal arriba de la sierra me habría ahorrado unos 200 km; sin embargo esta ruta costera, con su vegetación bien conservada, sus playas y sus paisajes vale la pena recorrerla. El acercarme a Río significaba llegar otra vez a una gran ciudad cargada de una gran reputación de inseguridad y peligro. Las advertencias aparecían por parte de todas las personas con que me detenía a conversar del viaje. Por lo tanto aumento mi preocupación al llegar y tener donde alojarme. Sin embargo pasaron los días y no tenía la certeza de donde me quedaría en esta gran ciudad. Afortunadamente en una de las playas a la entrada de la ciudad (Sao Conrado), pude conversar con algunos miembros de la asociación de vuelo libre de Río de Janeiro y no tuvieron ningún problema en permitirme armar la carpa. Donde menos pensé que pasaría mis días acampando ha sido donde lo he hecho. Llegué el lunes por la tarde, la cual terminé dedicando a caminar por la playa, ver los descensos en parapente y ala delta y descansar un poco. Ayer fue un día de bicicleta por la ciudad; estuve recorriendo sus playas más famosas, Lebrón, Ipanema, Copacabana y subí con la bici hasta el Cristo Redentor o Corcovado. Este ascenso se hace por una ruta entre vegetación bien cerrada que va dejando ver de vez en cuando la meta: pero que cambia de sentido y te aleja nuevamente o te hace bajar bastantes metros de los ya ganados. Una subida fuerte que justifica el esfuerzo por el premio de la vista que se tiene. Es un mirador inmejorable de la ciudad a 720 msnm. Desde allí se pude contemplar lo grande que es con sus diferentes playas, edificios y todos los puntos representativos de la misma. La bajada representó un percance al dañarse la coraza de la llanta y pinchar el neumático. No pude arreglarlo por lo cual me tocó caminar bastante y el arreglo representó un retraso considerable. Como había dejado las maletas a guardar y cerraban a las 5 de la tarde corría el riesgo de llegar y no encontrar a nadie. Y fue justamente lo que sucedió. La situación no dejó muchas alternativas, me tocó dormir sobre unos cartones en un descampado de la asociación de vuelo libre sin mucha ropa y con un poco de frío por el viento nocturno, sin embargo no estuvo tan mala como parece. Hoy tengo que hacer la reparación de la rueda de Niña Perse y arreglar una varilla de la carpa que se rompió completamente. Espero también disfrutar unas buenas horas de las playas, el sol y los 30 grados que están haciendo por estos días en la ciudad.

UN DIA DE DESCANSO EN CARAGUATATUBA (17 de agosto de 2005)

Cuando partí de Sau Paulo, uno de los amigos que me acompañó fue Felipe. Él tiene su tía en Caraguatatuba y amablemente habló con ella para poder descansar unos días. Inicialmente sólo pensaba pasar la noche pero reconsiderando la grata compañía de la señora Niza y la necesidad de un pequeño descanso me he tomado un día de pausa. A pesar que la comunicación ha sido difícil, pues ella a mí no me entiende casi nada: afortunadamente yo ya casi le entiendo todo. Eso sí, saber que están hablando dos Brasileños rápidamente es para mí casi imposible. Tengo que dar un agradecimiento especial a mi tío Rafael que desde Estados Unidos siempre está pendiente de mí y sigue colaborándome con ayudas económicas. Es muy grato saber que este viaje puede reflejar el sueño de muchas personas. También hoy tuve un correo muy especial: En Colombia tenemos pueblos indígenas con sus costumbres y su cultura tal cual como era antes de la invasión o mal llamado descubrimiento de América. Uno de estos pueblos es el Arahuaco. Allí hay dos compatriotas trabajando y ayudando fuertemente a estos pueblos. Ellos son Nora y Jesús. Conocí a dos amigos suyos en Córdoba, Argentina, que están promoviendo desde la distancia el reconocimiento de estos pueblos tradicionales. Hoy Nora y Jesús me escribieron y la energía de la Pacha Mama fluyó desde la distancia. Espero al retornar conocer y convivir un poco con estos pueblos que tienen mucho que enseñarnos.

POR RUTAS COSTERAS HACIA RIO (San Sebastián, 16 de agosto de 2005) La partida de Sau Paulo fue más dura de lo esperado, la compañía de varios amigos en bicicleta hasta Santos hizo un poco difícil el decir adiós. A pesar de que fue corto el tiempo en esta ciudad, se crean lazos importantes y se siente como se dejan parte de las entrañas en el momento de despedirse. Realmente gracias a Mauricio y la familia Paulino por la acogida. También gracias a otros amigos como Divino Jorge que me colaboró con algunos repuestos para la bici. Ahora voy por una ruta muy bonita que serpentea junto a la costa. Mucha vegetación, pero también muchas subidas y bajadas. La sierra literalmente muere en el mar, por lo cual hace que el camino sea lo más irregular posible. También crea infinidad de islas con muchas playas que dan ganas de quedarse por horas. Lo único malo es que el agua aun está bastante fría. Acabo de entrar a conocer la ilha de Sao Sebastián, e hice un recorrido hasta una playa al otro lado de la isla. Fueron 22 km con un ascenso a 700 msnm en menos de 10 km. Esta ruta aunque solo recomendada para 4x4 la pude disfrutar bastante. Muy dura pues me exprimió al máximo. Los fuertes repechos y el calor casi no me dejan llegar, pero valió la pena. Ahora continúo mi camino hacia Río de Janeiro esperando que aparezca algún contacto para poder quedarme unos días en esta ciudad.  

LA LOCURA DE LAS GRANDES CIUDADES (San Pablo, 12 de agosto de 2005) Realmente ya me desacostumbré a las grandes ciudades. Su ritmo no va con el mío y el ambiente que se siente en los poros de estrés, frenesí, afán, desconfianza e inseguridad me han puesto a reflexionar y recordar mis encuentros con personas anónimas en medio de campos deshabitados: aquellos lugares donde es difícil encontrarte con alguien, cuando sucede, es imposible no parar, hablar, contar tus historias y compartir cualquier cosa que se tenga, te hacen sentir que nunca estás solo y que siempre tienes una mano amiga para cualquier percance; por el contrario en una ciudad como estas, que alberga millones de personas, hay una gran sensación de soledad y desamparo. Es difícil que se detengan a ver si te pasó algo o necesitas una ayuda, realmente estás solo en esta gran selva de cemento. Si no fuera por la compañía de Mauricio, Odair y su esposa y Cristiane creo que no hubiera durado más de dos días en la ciudad. Es difícil hasta preguntar alguna dirección, pues te miran con desconfianza y casi todos buscan aislarse en burbujas del resto del mundo que los rodea. Sin embargo es una ciudad que vale la pena conocer. Justamente por su tamaño da para encontrar de todo en cada esquina. Aquí conviven la miseria con la riqueza, el rebusque con las redadas policiales, la delincuencia, las tendencias sexuales de todo tipo, las diferentes religiones y en general personajes de todo estilo. En si, es una ciudad muy loca. Vale la pena sentarse con calma en una esquina del centro de la ciudad y ver pasar a tantas personas con sus rostros reflejando todo tipo de sentimientos y sabiendo que son miles de historias tratando de alguna manera de llevar la vida. He podido conocer un poquito de esta gigante ciudad, recorriéndola en bus y metro para llegar a algunos de sus lugares más representativos, y compartiendo con Mauricio y su madre y Odair y su familia estos días en la gran ciudad. Realmente han sido muy especiales conmigo y me han brindado todo lo que está a su alcance. Es muy reconfortante para mí encontrarme con personas que sin conocerte te atienden y ayudan de una forma tal que te enseñan con la vivencia los verdaderos valores humanos que todos deberíamos sembrar.  

LLEGANDO A LA GRAN CIUDAD (San Pablo, 8 de agosto de 2005) El tren que baja a Morretes trae al pensamiento todo el trabajo que debió costar hacer esta ruta. Bajar de 950 msnm hasta el mismo océano Atlántico por unas sierras bastante empinadas y con mucha vegetación debió costar demasiado esfuerzo. El tren para mí, representa un transporte mucho más ecológico que las carreteras. Acá no se rompe de forma tan brusca el paisaje y por el contrario hay que ingeniárselas para que el tren siga una ruta suave. Por esto, los puentes y túneles están por doquier. La vegetación y el paisaje dan una muestra de cómo era toda la región en antaño. Morretes es un pueblo pequeño y turístico visitado por extranjeros en su mayoría que bajan de Curitiba en este tren. Hoy día hay dos carreteras llegan también hasta aquí. Para regresarme tome la ruta de la "Graciosa". Este pequeño poblado es el abreboca a una subida pronunciada de más de 10 km por terreno empedrado. El paisaje es espectacular y sabiendo tomar las cosas con calma se disfruta muchísimo la ruta. Lamentablemente la realidad vuelve cuando termino el ascenso y me encuentro nuevamente con la carretera principal llena de camiones, buses y gente en sus carros a toda velocidad. Afortunadamente la ruta tiene buena banquina y puedo estar tranquilo al sentir alejados los vehículos. El calor se empieza a sentir y la deshidratación también. Mucha agua para aliviar la sed. Para llegar el domingo y poder encontrarme con Mauricio en su tiempo libre me fue necesario apurar el paso. Primero había considerado llegar el lunes pero luego replanteando las cosas busqué llegar el domingo y cambiar de ruta para bajarme a la ciudad de Santos por la costa. Valió la pena conocer estos balnearios. Aunque no son el tipo de playas que realmente me gustan, en momentos daban ganas de bajarse de la bici y meterse al mar. Playas de más de 50 km que se podían recorrer en bici y fueron una buena distracción para que los kilómetros pasaran rápido. Aunque el clima estaba nublado y es invierno pude ver bastante gente en el mar y unas cuantas garotas muy lindas. Ya puedo vislumbrar lo que es Brasil con un poco más de calor. En Santos me esperaba Mauricio. Realmente subir de Santos a Sau Paulo es un poco complicado pues las vías son rápidas y no permiten ciclistas. Por ello fue necesario subir en auto. Sin embargo los 275 km de los dos últimos días agradecieron esta pequeña comodidad. Mauricio es un gran anfitrión que ya ha recibido a algunos ciclistas, entre ellos Alvaro, el biciclown y una pareja de ecuatorianos. Aunque tiene que trabajar ha dejado todo para que pueda estar muy cómodo. Hoy es un día de casa y de actualizar internet. Espero en estos días conocer algo de esta gran ciudad antes de partir a Río de Janeiro.  

CURITIBA UN EJEMPLO DE CIUDAD (Curitiba, 3 de agosto de 2005) Mi recorrido por esta gran ciudad me dejó una muy buena impresión. Tiene un sistema de transporte público eficiente de buses articulados que otras ciudades (incluyendo Bogotá) han asimilado y buscado implantar. Sus redes de espacio público y parques son los mejores que me he encontrado hasta el momento y lo mejor de todo es que existen grandes redes de ciclorutas que unen estas áreas verdes y la bicicleta está bien tratada como medio de transporte. En general ayer pude recorrer 46 km de la ciudad con tranquilidad y pude conocer todos los sitios turísticos. Para quien no tenga una bicicleta, existe un bus turístico que pasa periódicamente y te lleva a conocer todos estos lugares. Es agradable sentirse en una ciudad donde se respeta el espacio público, la limpieza de sus calles y hay un ambiente que trata de mejorarse cada día. Sin embargo no deja de existir el pero. Lamentablemente los índices de delincuencia son elevados y es necesario estar con los ojos bien abiertos si no quieres que te roben algo. Además para mí, Curitiba trajo nuevos amigos: El odontólogo Luis Romero González quien ha sido mi anfitrión en la ciudad y en especial Cleide, una chica proveniente del Mato Grosso, quien está tomando unos días de descanso en la ciudad y con quién he podido compartir bastante. Hasta ahora ha sido la mejor profesora de portugués que he tenido y una excelente compañía para conocer parte de la ciudad. Mañana bien temprano, por sugerencia de varias personas, me dirijo con todo y "Niña Perse" hacia Morretes en tren. Es un recorrido de unos 40 km por entre sierras que me dicen vale la pena realizar. Me despido de Curitiba, pues de allí retomo ruta hacia Sau Paulo.  

EN CURITIBA CON UN DIA ESPLÉNDIDO (Curitiba, 1 de agosto de 2005)   Mis días anteriores en la ruta estuvieron marcados un poco por la gripe que todavía no se quiere ir. El viernes las fuerzas se me fueron, y pedalear los 80 km de la ruta fue un poco complicado y hasta tormentoso. El desaliento, un poco de fiebre y un dolorcito en todo el cuerpo hicieron del día uno de aquellos que uno no se quiere acordar. Adicionalmente mi sitio de acampada, aunque lleno de verdor, estaba lleno de madrigueras de pequeños ratones de monte. Me costó un poco conciliar el sueño ya que no paraba de escuchar el cuchicheo de estos roedores al lado de la carpa. Afortunadamente el sábado las fuerzas retornaron y realmente me sentí mejor. Creo que la cercanía a Curitiba alentó las ganas de llegar. Hoy me he encontrado con Luis Romero González, un odontólogo paraguayo radicado en esta ciudad. Gracias a mi amiga Lorena de Asunción ya me esperaba y ahora tengo unos días de tranquilidad en esta hermosa ciudad. Hasta ahora me llevo una grata impresión de Curitiba. Bastante ordenada, limpia, con buenos espacios públicos y mucho ciclista movilizándose por todas partes de la ciudad. La gripa se está esfumando y espero retomar alientos para seguir luego para Sau Paulo. Es un tramo más corto, sin embargo me está preocupando bastante las recomendaciones frecuentes sobre la peligrosidad de toda esta zona. Según me dice la gente, los asaltos son demasiado frecuentes. Espero que como todo el viaje mis ángeles protectores sigan apareciendo y me vayan guiando en la ruta. Gracias a todas las personas que me siguen escribiendo y alentando. Lamentablemente Brasil tiene un servicio de Internet mucho más limitado y también más costoso que el resto de Sudamérica, por lo cual perdónenme si en ocasiones no les puedo contestar pues el poco tiempo que dispongo tengo que aprovecharlo para actualizar la página. Sin embargo sigo leyendo sus correos que para mí es de lo más importante y reconfortante en el viaje.  

POR LAS RUTAS BRASILEÑAS (Larangeiras, 28 de julio de 2005)   Ahora si de lleno en Brasil. El trato de la gente ha estado estupendo, a pesar que parezco un bebé balbuceando unas pocas palabras en portugués y tratándome de hacer entender. Lo único malo es que me atrapó una gripe un poco fuerte y la fiebre y escalofríos bajan la moral y las ganas de pedalear. Ya casi un año que no tenía gripe y esta me está cobrando la demora. El terreno es de sierra y las subidas y bajadas son el pan de todo el día. El clima ha estado un poco frío pero a la vez es ideal para pedalear y no acalorarse demasiado. Espero estar en Curitiba en unos 3 días. He visto fotografías de esta gran ciudad y está muy bella.  Por ahora continuar a esperas que los contactos de las próximas grandes ciudades que me esperan aparezcan. Lorena, una amiga de Asunción, tiene unos amigos en Curitiba que espero me permitan pasar por allí unos 3 días. Gracias a todos los que van ayudando para que mi viaje y este proyecto se hagan realidad.  

CATARATAS DE IGUAZÚ. ME QUEDO SIN PALABRAS (Puerto Iguazú, 25 de julio de 2005)   El clima no mejoraba y me tocó esperar dos días en el camping sin poder ir a las cataratas del lado argentino. Como ya había tenido el paisaje gris y nublado del lado brasileño, quería esperar un poco para ver el paisaje desde una perspectiva soleada y con un cielo azul y afortunadamente ayer domingo por fin las cosas mejoraron y el clima cambió. De todas formas los días en el camping estuvieron muy bien, pues pude hacer nuevos amigos argentinos. Como justamente las dos semanas anteriores eran de vacaciones de invierno mucha gente se vino para esta región un poco más cálida. De las cataratas realmente me quedo sin palabras. Su imponencia, belleza y grandeza me extasiaron y realmente me recargaron de energía. La vista desde el lado argentino es increíble con mucho más para recorrer en cuanto a pasarelas y cercanía con los diferentes saltos. Lo ideal, como me lo explicó un guía del parque, es empezar por los circuitos inferior y superior, ir a la isla San Martín y terminar con la vista de "La garganta del Diablo". Las dos primeras pasarelas te pasean por todos los saltos desde diferentes vistas y ángulos y realmente no te cansas de mirarlas y a cada momento encuentras algo diferente para tomar una nueva fotografía. El momento culminante, cuando crees que no puedes encontrar algo mejor, es llegar a la "Garganta del Diablo", donde la mayoría del río Iguazú cae en un solo imponente salto en forma de "U". No se puede describir su imponencia y espectacularidad. Las fotos no reflejan lo que se siente al estar ahí, y el ruido y la bruma que generan terminan de crear un escenario único en el planeta. Por algo el turismo internacional llega en masa para conocer este lugar. Desde la distancia el gran salto se ubica pues la fuerza de su caída es tal que levanta una bruma que asemeja a una fumarola volcánica. A pesar que estuve allí a las 8 de la mañana, hora que abre el parque, salí a las 6 de la tarde que cierra y creo que podría estar muchas más horas contemplando este regalo que la naturaleza nos brinda. Ahora sí es la hora de mi partida de Argentina y de la lengua española. Hoy espero iniciar mi recorrido por el gran Brasil y podré volver a encontrarme sólo hasta Venezuela con mi idioma natal. Parto feliz por haber conocido este lugar y espero seguir encontrando muchos más regalos que el viaje brinde.  

3 PAISES EN UN DIA (Puerto Iguazú, 22 de julio de 2005)   Ayer fue un día particular en mi recorrido. Luego de despedirme de la familia Pico, quienes me regalaron la camiseta de la selección Paraguaya, en un corto recorrido ya estaba en Brasil, para luego de visitar las Cataratas de Iguazú y por la tarde encontrarme en Argentina. Es una región donde los carteles tienen que escribirse en español, portugués y guaraní pues la actividad e intercambio es constante entre estos 3 países. En este sentido uno de los momentos de más riesgo de mi viaje creo que ha sido atravesar el puente de la amistad entre Paraguay y Brasil. La cantidad de autos y sobre todo motocicletas que circulan como en competencia y por espacios muy reducidos da la sensación de que todas te quieren atropellar. Pasan a toda velocidad lamiéndote las maletas cargadas de cajas o pasajeros. Es realmente una locura y un deporte de alto riesgo atravesar este puente. Y por fin en las cataratas de Iguazú. Adentrarse en ellas es algo mágico. A pesar que mi visita estuvo enmarcada en niebla e incluso lluvia, el entorno que se creó con la bruma que genera la gran cantidad de agua cayendo más este ambiente frío y un poco gris formaban un escenario sobrecogedor. El sonido cerca de las cascadas es impresionante y no queda más que sentirse pequeñito frente a l poderío de la naturaleza. Sin embargo es un poco difícil abstraerse del entorno tan comercial que este lugar genera. Buses de turismo que te llevan obligatoriamente hasta las pasarelas, tiendas de artículos turísticos, ventas y promociones para actividades en el lugar y demás atracciones que de alguna manera cautiven al turista están en cada rincón. Inclusive algunas caminatas que quería hacer por los alrededores sólo se pueden hacer con agencias establecidas y a un costo imposible. Por ahora solo he visitado el lado Brasilero y espero mañana ir al lado Argentino. Hoy la lluvia me impidió hacerlo y espero que mañana el clima mejore para tener el otro panorama de las Cataratas con un cielo despejado.   Ayer el destino me presentó a otro ciclista Suizo en el camping donde estoy quedándome. Resulta que ya casi va por su décimo año de viajes y ha recorrido más de 100 países. Me emocioné mucho al escuchar algunos relatos de África, Asia, y otras regiones del mundo que ha visitado. Aunque no creo que llegue a tanto, estos encuentros también dan mucha energía y recargan energía para continuar el viaje.  

LA CIUDAD DONDE ENCUENTRAS DE TODO (Ciudad del Este, 19 de julio de 2005) Aunque Latinoamérica se caracteriza por el rebusque y el comercio informal, Ciudad del Este es un punto clave para transacciones de mercancías de todo tipo que en su gran mayoría provienen del contrabando. Por este motivo es una ciudad con bastante movimiento en todo sentido: mercancías que entran y salen de su centro de comercio, mucha gente de Argentina, Brasil y Paraguay comprando y haciendo transacciones comerciales, pero también mayor delincuencia y movimientos poco legales que son difícilmente controladas. Aunque tenía un contacto en esta ciudad ha sido un poco difícil localizarla. Sin embargo en el camino, antes de llegar a Ciudad del Este aparecieron dos nuevos amigos que me invitaron a su casa. Por ahora estoy allí compartiendo con su familia a esperas de hablarme con Adriana para  pasar por lo menos un día en su compañía. El día de hoy he podido visitar la represa de Itaipú, la cual suministra prácticamente toda la energía eléctrica de todo el Paraguay y aproximadamente el 23% de lo que necesita el Brasil. Por ahora es la más grande del mundo y su imponencia te deja sin palabras al conocerla. Sin embargo no me convence del todo por los problemas ambientales que parece estar generando por el cambio tan radical del  ecosistema. Lamentablemente el hombre siempre deja de lado la sabiduría natural y creemos tener todas las respuestas ante los problemas que nosotros mismos generamos. Otro sitio que pude visitar es el salto de Monday. Muy hermoso e imponente. Creo que no se le hace la propaganda que debería. Tal vez su cercanía con las Cataratas de Iguazú opacan su grandeza. Sin embargo hasta el escenario natural más pequeño es un gigante al sentir que es la manifestación de miles de años de moldeo por parte de la naturaleza. Tengo que enviar un gran saludo a mi amigo Tomas Aperlo a quien conocí en Villa Carlos Paz (Córdoba, Argentina), quien está iniciando otro viaje por Sudamérica en bicicleta. Según su último correo el viaje lo iniciaba este 12 de julio. Invito a todos para que lo apoyemos en este recorrido por medio de su página de Internet www.dejandohuella.com.ar  

RECORRIENDO LA ZONA SERRANA DE PARAGUAY (Villarrica, 16 de julio de 2005)   Antes de dirigirme a la región serrana pasé por la ciudad de Caacupé. Allí pude visitar la basílica que venera a la virgen del mismo nombre, con una historia muy interesante que mezcla el proceso de evangelización franciscana y la tradición indígena Guaraní. Realicé el recorrido por la basílica gracias a Rafael, quien luego de narrarme toda la historia de la virgen gracias a unos dibujos espectaculares pintados en las paredes que van al mirador, me invitó a su casa. Una familia muy unida que sin importar su humildad me abrió sus puertas y me mostró como los deseos de superación siempre prevalecen ante cualquier barrera. En esta familia o son profesionales o están estudiando alguna carrera profesional. En ocasiones me he encontrado personas con mejores posibilidades en sus vidas que se quedan estancados en el primer obstáculo que encuentran en el camino. De Caacupé me dirigí al municipio de Villarrica y sus zonas vecinas. Gracias a la invitación de unos amigos, pude acompañarlos a recorrer algunos parajes de la región y estar en los lugares más altos que tiene este país. Aunque la intención de hoy era coronar la montaña más alta del país (870 msnm aproximadamente), lamentablemente la lluvia apareció y dañó un poco los planes. Sin embargo lo que estos dos días he podido recorrer y disfrutar ha valido la pena para conocer uno de los lugares más hermosos del Paraguay. Eso sí, "Niña Perse" y yo quedamos con bastante barro después de estos días de montaña.  La limpieza tuvo que ser exhaustiva ya que todavía faltan muchos kilómetros y nuevas exigencias en el trayecto. Hay algo que me llenó de emoción estos días. Aunque sabía que mis compañeros iniciales de viaje (La Mona y Claudio) continuaban en su ruta, realmente no había tenido noticias sobre su paradero y sus vivencias. Gracias a mi otro amigo de viaje, Cristián, pude saber que estaban por Bolivia y que estamos a punto de coincidir en fecha y lugar nuevamente. Espero que nos podamos volver a encontrar  en las cataratas de Iguazú. Para quienes quieran conocer un poco de su viaje, que también han seguido por los caminos latinoamericanos, pueden visitar la página en Internet http://bicinfronteras.skynetblogs.be/?date=20050604#1208458 Espero estar en Ciudad del Este en un par de días más. Allí un nuevo contacto me espera. Ahora es Adriana, otra practicante de deportes de aventura quien me recibe en su casa. Los amigos de aventura han hecho que mi paso por Paraguay sea uno de los más cómodos que he tenido y realmente han dejado un recuerdo que no se puede borrar. Espero volverlos a ver y ojala podamos compartir nuevamente otra carrera ya sea en Paraguay, en Colombia o en otro lugar de nuestra Suramérica.  

DESCANSANDO PARA SEGUIR MI CAMINO (Asunción, 12 de julio de 2005)   La competencia estuvo bastante divertida. Fue corta por lo cual también fue bastante rápida. No daba tiempo ni de amarrarse los zapatos si querías buscar un puesto en el podio. Siempre estuvimos disputando el tercer puesto pero al final nos tocó conformarnos con el cuarto lugar entre 22 equipos. Lo importante para mí en estos casos es participar, conocer bonitos lugares y hacer nuevos amigos. Claro que cuando estás cerca de los punteros el espíritu competitivo siempre asoma y anima a acelerar. Ayer dediqué la mayor parte del día a caminar el centro de la ciudad para conocer algunos lugares representativos como la estación del tren, el palacio legislativo, la casa presidencial, el puerto, algunos museos y casas antiguas de interés. Al final del día pude reencontrarme con Pablo González, otro aventurero que realizó el viaje de Usuahia a Montevideo en bicicleta en 35 días y ahora se prepara a unir Punta del Este con Valparaíso. Junto con Melania, Karen, Sebastián y Javier compartimos unas ricas pizzas y unas cervezas y pudimos hablar de nuestro tema favorito: deportes de aventura. Si quieren conocer un poco más de esta aventura y de otras actividades realizadas en Uruguay pueden visitar la página en Internet www.uruguaynatural.com.uy La idea es seguir mi camino mañana rumbo a Ciudad del Este. Espero estar allí en unos 4 días, claro que hay una invitación para realizar un desvío y conocer Villarica y sus alrededores. Creo que voy a aceptar y esto me retrasaría unos 3 o 4 días más, pero vale la pena. Realmente tengo que dar un agradecimiento especial a Melania, sus padres y el resto de la familia, pues me han acogido como un miembro más de la familia y he podido estar realmente a gusto. Con las pilas recargadas espero estar mañana nuevamente en ruta.  

EN ASUNCION ALISTANDOME PARA PARTICIPAR EN UNA CARRERA DE AVENTURA (Asunción, 9 de julio de 2005)   Como de costumbre la ayuda continua. Los bomberos voluntarios de Carepegua fueron mis anfitriones la noche de ayer. Con ellos pude compartir un poco de mi viaje, comer Mbeyu y acompañarlos a un ensayo de baile que van a realizar este sábado por sus 6 años de fundación. Felicitaciones para ellos y ojala que hayan podido seguirle el paso a las chicas del grupo folclórico. Para mi llegada a la capital tuve el recibimiento de dos amigos amantes de la aventura. Melania y Sebastián salieron a esperarme en la ruta y los últimos kilómetros de entrada a la capital pude hacerlos un poco más liviano al descargarle todo el peso a Niña Perse. Justamente mi primera parada fue en el taller de bicicletas de "Kachi", donde me encontré a un Colombiano que hace varios años se vino de Cali. Ya estaba necesitando una revisión la bici pues estos últimos días estaba molestando un poco. A Melania le encanta la aventura y la bicicleta, lamentablemente está recién operada de la rodilla y  tiene que esperar un poco para poder competir en las próximas carreras. Justamente este domingo hay una pequeña competencia que incluye canoa canadiense, caminata y bicicleta y como llegué en el momento justo ahora soy el encargado de completar el equipo "Arriero Porte".  La noche paso muy divertida con unas buenas cervezas y un exquisito dorado. Conocí a más amigos de aventura que el domingo serán mis contrincantes. Hoy espero conocer un poco la ciudad y preparar las cosas para mañana la competencia. Va a estar interesante conocer un poco los parajes cercanos en medio de esta aventura. Ya conocí a mi compañero Yaka y creo que la vamos a pasar muy bien.  

ROHAYHU PARAGUAY (San Juan Bautista, 6 de junio de 2005) Aunque llevo poco tiempo en Paraguay el trato de la gente ha sido excelente. En el camino la gente te saluda constantemente y se siente bastante calor humano. Lo único malo ha sido que ese calor no se refleja en el clima que tenemos estos días. El calor de los días anteriores sólo era un preámbulo del clima que me espera en el norte, pero ahora volví a la realidad de los climas del sur y los vientos que vienen de estas regiones hicieron que volviera a sacar mis ropas ya guardadas. La alegría no me duró mucho tiempo. El paisaje es muy verde y bello, lo malo es que la ruta 1 por la que viajo es muy angosta y varios camiones y algunos autos ya me han sacado del camino. Parece que para ellos valgo menos que el combustible y freno que implicaría que disminuyeran su velocidad. Creo que los 30 segundos que los demoraría no debería ameritar que me hechen su vehículo pero veo que los ciclistas en Paraguay estamos poco cotizados. Esta noche que va a estar muy fría afortunadamente he tenido la fortuna de encontrarme con un grupo de seminaristas de la ciudad que me han invitado a quedarme en sus instalaciones. No tendré que armar carpa ni cocinar. Para ellos un gran abrazo fraternal de un amigo Colombiano. El guaraní es la otra lengua oficial del país. Es interesante ver como la gente cambia de idioma constantemente y en ocasiones quedas un poco perdido al escuchar a la gente en sus conversaciones. De lo primero que te enseñan en su idioma es a expresar el amor a su tierra y la expresión Rohayhu quiere decir "te quiero". Claro que la expresión puede ser útil para otras ocasiones en el país. Con calma espero llegar el viernes a la capital de este hermoso país.  

EN PARAGUAY, CON BUENOS AMIGOS Y CELEBRANDO LAS FIESTAS DE SAN JUAN (Encarnación, 4 de julio de 2005) Después de 15 días de pedaleo se siente la necesidad de un par de días más relajados. Afortunadamente como siempre los buenos amigos aparecen y me permiten esos días para descansar, lavar la ropa, hacer algunas reparaciones pequeñas y ante todo compartir buenos momentos familiares y entre nuevos amigos. Ese ha sido el devenir de los últimos días. Con Hugo, su esposa Margarita y su familia, además de varios amigos del equipo de aventura "Pantanal", mi tocayo Oscar, Marcelo y Rocío he podido tener días muy especiales. Tengo realmente que dar un agradecimiento especial a Hugo Arce, pues gracias a él estoy disfrutando de estos días. El me contactó hace unos meses y tuvo la gentileza de invitarme a su casa. Nos une el gusto por la bicicleta y los deportes de aventura y desde ya mis sinceros deseos que en las próximas carreras de aventura los buenos vientos sean su compañero. Adicionalmente, he llegado en una buena fecha para conocer un poco de los bailes populares y las comidas de la región. Como el fin de semana se celebraron las fiestas de San Juan he podido degustar comidas como el "Chipa Kaburé, Sopa Paraguaya, Chipa Guasú y el pastel mandió". Ahora la yuca o mandioca es el que manda la parada como principal ingrediente en las comidas. Gracias a Rocío pude conocer un poco de los bailes de la región. Ellas es una hermosa mujer que representa muy bien a la mujer paraguaya y que tiene un amor inmenso por el folclor y la música de la región. Con Hugo y su familia pude conocer adicionalmente la reducción Jesuítica de Trinidad, la cual están muy bien conservada después de su proceso de restauración. En ellas se puede ver una gran influencia romana en su construcción y el perfeccionismo de los monumentos y las tallas en sus rocas. Un lugar que vale la pena conocer por todo el valor histórico y cultural que encierra. Ahora me preparo para continuar el viaje rumbo a Asunción. Lo único que espero es que no amanezca lloviendo pues hoy en la tarde cambió el clima y cayó bastante agua. Sin embargo bajo el clima templado que ahora tengo, el agua puede presentarse no como un problema sino por el contrario un refresco en medio de calores fuertes. Con las energías renovadas, baterías cargadas, ropa limpia y tal vez un kilito de más seguimos con Niña Perse rumbo a la capital Guaraní.  

AHORA SÍ CON INTENSO CALOR (Posadas, 1 de julio de 2005) Realmente el clima está cambiando muy rápido y el calor que estoy sintiendo estos últimos días en pleno invierno vaticina un calor impresionante para los próximos meses. Ya la chaqueta de polar y mucha de la ropa que venía utilizando pasó al fondo de la maleta. Lamentablemente la fuerza que hice junto con muchos argentinos para que su selección ganara no resultó. Tampoco el partido de River fue, y desde acá pensaba en Juan José y mis amigos de Gualeguay hinchas de este equipo lo que debían estar sufriendo. Tranquilos que en el fútbol siempre hay desquite. Otro que jugó un intenso partido y perdió fui yo. Ese partido lo jugué la noche del miércoles y mis contrincantes fueron los mosquitos. Me facilitaron una cabina de trasmisiones en un complejo deportivo pero por no querer armar la carpa adentro sólo me acosté en el aislante térmico.  No es que me irriten sus piquetazos, pero el zumbido en las orejas realmente no me dejó descansar. Ayer después de visitar las ruinas de las misiones Jesuíticas de San Ignacio y Loreto, llegué a Santa Ana. Estaba afanado pues estaba oscureciendo y no tenía garantizado donde pasar la noche. Sin embargo como siempre el angelito aparece. En esta ocasión lo encontré en un coliseo entrenando algunos niños el arte del taewkondo. Le pregunté si podría quedarme en el coliseo y me mando para su casa. Me recibió su esposa Claudia y su hija Ayelen. Pude armar la carpa y esta vez después de una rica cena a la que me invitaron, dormí placidamente sin mosquitos. Una hermosa familia con la que pude compartir buenos momentos. Hoy luego de un día corto de pedaleo nuevamente me preparo para encontrarme con un nuevo país. Esta vez es Paraguay donde me espera Hugo Arce. Eso sí, mi llegada la hice más mojado que en varios aguaceros que he tenido en el viaje. Claro que esta vez estaba mojado del sudor que más de 30 grados de temperatura y una buena subida pueden producir. Con calorcito continuo mi viaje ahora por tierras Guaranís.  

CHE, NUEVAMENTE EN ARGENTINA (Leandro N Alem, 29 de junio de 2005) Hoy crucé la frontera y me encuentro otra vez con mis amigos Argentinos. Poder conversar abiertamente es lo que más me gustó nuevamente de estar en este hermoso país. Hoy en todas partes lo único de que se habla es de los