EN COMPAÑÍA DE OTROS CICLOVIAJEROS (Yavirí 11 de septiembre)

 

Tuve la grata ocasión de conocer a otro grupo de viajeros en bicicleta. Un par de Franceses en una bicicleta tandem y un par de españoles. Aunque venían en dos grupos, se habían encontrado unos días antes y estaban ahora como un buen grupo. Pude compartir con ellos el campamento de esa noche, lo mismo que una rica pasta con vegetales que prepararon. Contar anécdotas del viaje y renovar el deseo de seguir conociendo algunos lugares de donde ellos venían, para mi fue muy importante. Nuevos amigos en este recorrido que aunque pasan fugazmente, dejan recuerdos imborrables. Espero que algún día nos volvamos a ver. Gracias por su compañía (Jesús, Justo, Mathieu y Denis).

 

BIENVENIDO AL LAGO TITICACA (Puno, 15 de septiembre)

 

Tenía muchas ganas de conocer el lago navegable más grande del mundo. Y en realidad es como un mar en el que en algunos lugares resulta muy difícil encontrar la orilla opuesta.

Como en casi todo mi viaje siguen apareciendo los ángeles que me ayudan y me brindan su amistad y me dan alojamiento. En este caso fue Bambi , su esposa Eliana y su hija Valeria quienes me recibieron en su casa. Bambi también ha realizado recorridos en bicicleta por su país, lo cual nos acercó mucho más. El espíritu viajero y el gusto por la bicicleta es una buena excusa para hablar bastante. Le conté mi intención de seguir viajando por el resto de América en un par de años y me planteó la posibilidad de acompañarme. Se, que seguiremos en contacto y espero podamos compartir muchos kilómetros en la carretera en un tiempo no muy lejano.

Gracias por tu hospitalidad y tu amistad.

 

NO ES EL MAR, PERO SE LE PARECE (Copacabana, Bolivia. 18 de septiembre)

 

Mi cuarto país del recorrido y un gran recibimiento. El Lago Titicaca se vistió de colores en un atardecer único.  Si no fuera por el frío que hace divinamente se puede uno sentir en una playa frente algún mar del mundo.

Como dije, fue un recibimiento único donde pude deleitarme adicionalmente con un concierto de música clásica que la orquesta sinfónica  del Alto (Municipio cercano a la Paz), brindó en la Basílica de la virgen de Copacabana. Fue unas 2 horas en la que mis oídos se deleitaron con interpretaciones e instrumentos que hace bastante tiempo no escuchaba.

Las sorpresas siempre están a la orden del día y alegran y dan variedad al viaje. Gracias Bolivia por este recibimiento inesperado.

 

SUBA Y BAJE POR LA PAZ (La Paz 21 al 24 de septiembre)

 

Llegué a la Paz y lo que más me sorprendió es el lugar donde se encuentra. Luego de recorrer bastante el altiplano no me quedó claro por qué fundaron esta ciudad en un terreno tan quebrado. Hay diferencias de altura de casi 1000 metros entre el sector del Alto (municipio conurbado con la Paz), hasta el valle de la Luna en su parte sur. Sin embargo lo que más me sorprendió es lo quebrado también de sus diferencias sociales. Se puede contemplar lugares con bastante pobreza (o miseria mejor dicho), frente a sectores residenciales de lo más lujosos que he conocido en el viaje. No me importaría tener que subir y bajar en bici por sus calles, si la distribución de la riqueza se hiciera de una mejor forma en ciudades como esta. 

 

NO CREAN QUE ME HE CAMBIADO DE PAIS (Rumbo a Coroico 23 de septiembre)

 

Dicen que es la carretera más peligrosa del mundo. No lo considero así, pero si es de anotar que es de cierto cuidado por sus precipicios y la cantidad de camiones que circulan por ella. Justamente al comienzo se me hizo extraño que la circulación se hace en sentido contrario (por la izquierda), como en otros países. Como en la mayoría de los tramos no  cabe sino un carro, es necesario que los carros que bajan se parqueen en pequeñas bahías ubicadas estratégicamente cada cierto espacio. Además hay personas en algunos sitios de difícil visibilidad, que informan con pancartas de color verde y rojo si otro vehículo se acerca. En definitiva es una ruta muy particular con unos hermosos paisajes y que me permitió volver a sentir un poco de calor que no tenía hace bastante tiempo.

 

35. LOS PERSONAJES DE ORURO (Oruro , 27 de septiembre)

 

En esta ciudad tuve la oportunidad de conocer a 3 grandes personas. Primero fue Raul, profesor de inglés que me abordó y me invitó a su casa. Me trató como si fuera una gran visita, llenándome de todas las atenciones que pudo. Una gran persona que a sus 73 años se mantiene jovial levantándose a las 4 de la mañanaa trotar, se desplaza en su bicicleta todos los días a su trabajo y mantiene una vida armoniosa y feliz. Según él, el vivir a las afueras de la ciudad le da todo lo que necesita. Es una lección sobre la simplicidad de las cosas importantes. Recordaré siempre una frase suya: “Para tener triunfos en la vida, se necesitan retos, preocupaciones, dificultades y enemigos. Sin ellos no se podrían tener victorias y la vida carecería de sentido”.

Otro gran personaje fue Alejandro. Agrónomo dedicado de lleno a su tema. Tiene un invernadero en su casa donde cultiva más de 50 especies entre ornamentales, frutales y árboles apropiados para la zona. Lo hace con pasión a tal punto que habla de la conciencia vegetal que todos deberíamos tener. Él viene trabajando en propuestas para aprovechar la puna de forma sostenible, claro que como siempre, a ideas innovadoras sobran ganas pero falta apoyo externo.

 

El tercer personaje es Eloy. Un veterinario comprometido con un proyecto nuevo en Bolivia: captura de vicuñas para la obtención de su lana (bastante costosa y apreciada en los mercados internacionales: 500 dólares el kilogramo). Claro que lo interesante es que este proyecto no es para lucro personal, sino para ayuda a las comunidades que viven en las regiones donde viven estos camélidos. Me mostró fotografías y videos del proceso de captura mostrando su pasión y cariño por lo que hace.

 

En general son tres personas comprometidas con su trabajo y con su vida, buscando siempre un mundo mejor para todos.

Siempre de cada persona hay mucho que aprender y recoger y mi paso por Oruro fue muy fructífero en este sentido.

 

RUMBO A LA RUTA DE LAS JOYAS ALTOANDINAS: (Río Mulatos, 1 de octubre)

 

Aunque todavía no me encontraba en esta hermosa ruta, se venía venir. El tomar nuevamente carretera en tierra, desolada y con la inmensidad de los espacios naturales propios de la puna, me abrían el telón a dos semanas de paisajes increíbles. Me adentraba en terrenos donde no volvería a pisar terrenos inferiores a los 4000 msnm. Un poco de frío, viento y las inclemencias de una carretera en mal estado, no fueron impedimentos para disfrutar a plenitud un área única en el mundo.

 

UN ESPECTACULO DE BLANCO Y AZUL (Salar de Uyuni, 3 de octubre)

 

Por fin en el salar más grande del mundo. Un lugar donde el Blanco de la sal y el azul del cielo se funden en un espectáculo único en el mundo. Allí pude encontrarme con otro cicloviajero: Eugenio Gramola. Un Italiano amante del turismo de aventura que vino por dos meses a recorrer las bellezas naturales del sur de Bolivia y que sería mi compañero por unos días más.

Después de un recorrido de 3 horas y 72 km, llegamos a la isla Inkawasi. Se empieza a divisar faltando 30 km y aparece como un espejismo en la distancia. Un oasis en el desierto de sal, donde pudimos encontrar cactus gigantes de varios cientos de años, vizcachas, aves pequeñas  y un águila casi domesticada que todos los días venía por su ración de carne.

Sin lugar a dudas, en la noche el espectáculo de luces fue el mejor que haya tenido hasta ahora. Poder observar la Vía Láctea cubriendo toda la bóveda celeste, observar un sin número de estrellas brillando a su máxima expresión y completar el espectáculo con varias estrellas fugaces, me hizo recordar lo pequeños que somos en la inmensidad del cosmos, pero a la vez lo grandiosos que somos al ser la expresión máxima de la materia hecha conciencia.

Es necesario recordar que somos parte de este intrincado mundo y todo lo que hagamos en contra de él, no lo estamos haciendo a nosotros mismos. El viaje me ha servido para comprender un poco mejor este principio natural, para ser respetuoso y más conscientes frente a nuestra responsabilidad frente al mundo en que vivimos.

 

ROMPIENDO RECORDS (Reserva de fauna y flora Eduardo Avaroa 8 al 12 de octubre)

 

Inicialmente tenía mis temores para adentrarme en este lugar. Sabía por un Alemán que me había encontrado antes, que la carretera era muy mala y que no había muchos lugares poblados en la zona. Sin embargo, la compañía de Eugenio que traía información más precisa, mapas y datos confiables, me dieron la confianza para adentrarme en esta hermosa zona. Ahora que la recorrí, le doy gracias a Dios de haberlo hecho. Es un sitio hermoso, con lagunas especiales de colores de cuentos de hadas, con flamencos y animales que ratifican la importancia de preservar este tipo de lugares.

 

El paso por esta reserva sirvió además para romper todos mis récords del viaje: realicé el paso más alto con todo el equipo y en carretera en tierra: 4920 msnm. Realicé el campamento más alto del viaje: 4600 msnm. Tuve la temperatura más baja dentro de la carpa: -10ºC  acampando cerca de la laguna colorada. El ascenso en caminata más alto que he realizado: Volcán Llicancabur a 5868 msnm. Bañarme en las aguas termales más deliciosas pero más altas del viaje: a 4300 msnm cerca de la laguna salada. Y en general poder contemplar uno de los lugares más bellos y únicos del planeta con sus lagunas de todos los colores (verdes, rojizos. Pardos, azules, etc.) pintadas de rosado por la presencia de flamencos.

 

Fue una de las mejores experiencias de mi vida que requirió de mucha paciencia para lograr disfrutarla al máximo. En general las cosas buenas de la vida requieren sacrificios especiales para conseguirlas y este lugar me recordó esta máxima.

 

DESPIDIÉNDOME DE UN GRAN AMIGO (Laguna Verde, 13 de octubre)

 

Como les comenté, estos 10 últimos días estuve acompañado de Eugenio Gramola. Un Italiano amante de los viajes y los espacios naturales, que me permitió conocer un poco de sus vivencias y su forma de ver la vida. Una persona conocedora del mundo, que le encanta la bicicleta y el esquí. Fue un compartir ameno y especial es estas hermosas tierras, que me permitió entre otras cosas ascender al volcán Llicancabur, el cual no tenía previsto ni en la imaginación de mi viaje. Espero nos volvamos a encontrar y compartir nuevas experiencias de vida. Gracias por lo compartido y espero que tu meta de ascender al volcán Uturuncu se concrete.