APROVECHANDO LA HOSPITALIDAD DE GUALEGUAY (Gualeguay, 28 de mayo de 2005)

 

Gualeguay ha sido el sitio para el reencuentro con grandes amigos. Los mismos que conocí en Usuahia acampando en el Parque Nacional Tierra del Fuego y que me recibieron en Buenos Aires.

Tuve que realizar antes un paso fugaz por la frontera entre Argentina y Uruguay buscando una prórroga en mi estadía, la cual fue ampliada solo en cinco días.  El llegar a la frontera sin mi carta de presentación que es “Niña Perse”, hizo más difícil que me dieran un par de días más, por lo cual mañana tengo que estar pasando la frontera nuevamente.

Tengo que dar un gran agradecimiento a Juan José y su familia que me acogieron en su casa y me han brindado todo el calor de hogar. He aprovechado para seguir descansando y disfrutando de la hospitalidad y amistad de toda le gente que he podido conocer. Ya estuve un par de días en un campo cerca al río Uruguay invitado por Walter y su familia, donde el salir a pescar y disfrutar del campo me relajaron muchísimo. Pude probar la “Buseca”, que es un plato típico de la región a base de mondongo, poroto y salchichas, gracias a la invitación de la familia de Pilar (La novia de Juan José). Y en general pasar momentos muy agradables con mucha gente que valora mucho el recorrido y el proyecto que vengo realizando. Esta noche ya me tienen programada una salida a un boliche del lugar. A pesar de que mañana tengo que continuar mi viaje no me van a dejar ir sin disfrutar esta noche con todos los amigos que he conocido. Mañana así sea un poco trasnochado enrumbaré a mi próximo país: Uruguay.     

 

 

CON UNOS KILITOS DE MAS (Gualeguay, 23 de mayo de 2005)

 

Mi estadía en Rosario con Cristina, Horacio y Pablo fue bastante gastronómica: tres asados en dos días determinaron que el tercero lo pasara sólo con te y unas pastas para bajarle un poco el esfuerzo a mi pobre estómago.

 

Pude conocer un poco de esta hermosa ciudad con su río Paraná que sirve de telón y marco de la misma, y en la que la pesca y los deportes de vela se viven intensamente.

 

En ocasiones me quedo sin palabras para expresar sentimientos de gratitud y amistad que se forman en tan poco tiempo. La calidez y compañerismo de estos días me provocaban ganas de quedarme unos días más, sin embargo es necesario continuar pues tengo que pasar la frontera.

 

Gracias a Cristina y Pablo nuevamente tengo ondeando la bandera de mi país en “Niña Perse”.  La había perdido ya hace varios meses con los vientos fuertes del Perú.

 

Me queda en el corazón los recuerdos de una gran ciudad con grandes amigos que espero volver a ver.

 

 

VIAJANDO EN COMPAÑÍA DE AMIGOS ROSARINOS (Rosario, 19 de mayo de 2005)

 

El recuerdo de Córdoba es muy intenso. Su gente hace que el ingrediente de sus paisajes conforme una receta única, donde la música fue el postre a mis días en la ciudad. Como siempre las despedidas tienen un tinte de pronto encuentro, pues los lazos creados son muy fuertes. Gracias a todos por brindarme tanto.

 

En Rosario el recibimiento de Cristina fue muy especial. Su amabilidad y sobre todo su forma de asumir la vida envuelven rápidamente el ambiente que se hace mucho más liviano y suave de llevar.

 

Por medio de ella conocí a Horacio y su familia, otro amigo ciclista que acaba de llegar de México. Con sus relatos y fotografías pude despegar alas nuevamente, repasar algunos lugares que ambos hemos recorrido y vislumbrar nuevas tierras centroamericanas que me coquetean e invitan a conocer. Hemos podido compartir nuestras experiencias, vivencias y sueños en bicicleta. Espero esta noche  completar los encuentros con Pablo, el compañero de Horacio en gran parte del viaje y seguir hablando un poco de esta hermosa forma de viajar conocer y ante todo vivir.

 

ACELERANDO MI RETORNO AL ORIENTE (Córdoba, 17 de mayo de 2005)

 

Ayer me encontré nuevamente con mis amigos de Río Tercero y junto con Damiana pasamos una velada muy musical. Los tambores, la guitarra la música y los cantos sirvieron de marco para una noche donde unas buenas cervezas completaron el ambiente.

 

Se me vence el tiempo en Argentina y lamentablemente renovar el permiso de permanencia sale un poco costoso. Por este motivo voy a acelerar mi retorno al oriente y mi encuentro con Uruguay. Voy a tomar un bus para recortar mi camino hasta Rosario, donde una buena amiga me espera. Aunque no conozco personalmente a Cristina el sentimiento que tengo hacia ella es muy especial.  Últimamente ha estado muy pendiente de mi viaje y sus correos no dejaron duda de mi paso por esta ciudad que antes no tenía contemplada.

 

Esta noche yo soy el encargado de la cocina. Esperemos que mi receta de espagueti de acampada pueda satisfacer el gusto argentino. Me hubiera gustado preparar algo más colombiano pero la falta de ingredientes, y ante todo mi poca destreza culinaria no quiere poner en riesgo la integridad estomacal de mis amigos. Prefiero realizar la receta que en muchas ocasiones el cansancio y el hambre la han transformado en un manjar.

                                                                                                                                                                                          

CORDOBA EN MEDIO DE NUEVOS AMIGOS (Córdoba, 16 de mayo de 2005)

 

Por fin en la ciudad de Córdoba. El clima no ha estado muy bueno; y justamente un poco de frío y llovizna fue el recibimiento que ayer me brindó esta ciudad. Sin embargo el sentirte como en casa con nuevos amigos te hace olvidar este detallito.

Ayer me recibió Damiana y me invitó a una comida con un buen grupo de amigos. Todos universitarios que vienen a esta ciudad con deseos de convertir sus sueños en realidad. El compañerismo que se siente entre ellos te invade rápidamente, lo mismo que la música que todos comparten y viven. Con guitarra, caja y tambora, lo mismo que algunos instrumentos improvisados sonaron varios ritmos latinoamericanos, incluyendo algunos colombianos. De esta forma la tarde se pasó rapidito.

“Niña Perse” descansa hoy y yo me voy a conocer la ciudad. También tengo que ir a la oficina de inmigración para solicitar unos días adicionales para estar en Argentina.  Espero estar algunos días más en la ciudad y retomar rumbo hacia Uruguay.

 

 

NUEVAMENTE ATRAVESANDO LA SIERRA (Villa Carlos Paz, 13 de mayo de 2005)

 

Al fin el clima para ascender al cerro de la Ventana estuvo excelente. Fue una caminata de unas 4 horas de subida y 3 de bajada por caminos empedrados y en medio de bosques de Tabaquillo. La vista en el alto compensó el cansancio e incluso el susto de un caballo que casi me cae encima. Aunque suene curioso, resulta que nos encontramos con un lugareño que subía con dos caballos, el que llevaba la carga en un momento se desbarrancó y por poco me caen encima. Afortunadamente al final a pesar de lo aparatoso de su caída aparentemente no tuvo ningún golpe grave. Me acompañó mi amigo Federico y al final del día me convenció para que me quedara un día más para hacer un descenso en bicicleta por caminos antiguos de herradura.

Realmente valió la pena haberme quedado, fue un día de descanso que rematamos al final con este descenso por caminos antiguos que un sacerdote hace muchos años trazó para unir la ciudad de Córdoba con la región de Traslasierra. Una ruta bastante técnica que exigió de mí la experiencia de mis recorridos por mi natal Facatativa. Al final una buena cerveza remató la jornada.

Como siempre las despedidas retuercen el sentimiento y aprietan el corazón. Sin embargo en este caso al saber que todos somos viajeros tenemos la seguridad que en algún momento nos volveremos a encontrar.

Mi paso nuevamente por la Sierra estuvo marcado por la Niebla y el frío. El paisaje se me escondió y sólo al final dejó ver un poco mi destino del día “Villa Carlos Paz”. Allí un amigo ciclista y viajero me esperaba. Gracias a Tomás por recibirme para esta noche. El ya realizó un viaje por su Argentina hasta Usuahia y está planeando otro por el resto de Suramérica. Si alguien quiere conocer un poco más de su proyecto puede entrar a la página de Internet www.dejandohuella.com.ar

Espero mañana arribar a ciudad de Córdoba. Por ahora voy a aprovechar el tiempo que me queda del día para conocer esta villa turística.

 

 

UN REENCUENTRO CON MI PATRIA (Nono 10 de mayo de 2005)

 

Al fin tome la ruta a Merlo y atravesé la Sierra. Aunque sólo se llega a 2130 msnm, la temperatura y las características del terreno se asemejan a los páramos Colombianos de más de 4000 msnm. El día que llegué al filo lamentablemente estaba totalmente nublado. La niebla no me dejó contemplar el paisaje del valle que se abría frente a mí y el frío al descender caló mis huesos. Sin embargo el paisaje en la zona baja nuevamente reconfortó el ánimo.

 

He llegado a Nono y he tenido dos encuentros muy especiales. Primero en un pequeño poblado que se llama las Rabonas me encontré con Alba Luz y su pareja José. Ella es Colombiana, de la ciudad de Manizales. Pudimos hablar un poco de nuestro querido país, recordarlo y sentirlo muy en nuestro corazón a pesar de todos su problemas. El sentimiento de patria me emocionó bastante en especial cuando realizamos un recorrido hasta una especie de maloca (Habitación al estilo indígena) donde tienen una exposición fotográfica de la comunidad Arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta de nuestro país. Ellos tienen este lugar para dar a conocer un poco de nuestra cultura a quién lo desee. Los dos son artesanos. Ella ceramista y el trabaja con la piedra. Aprovecho para hacer una invitación a todos aquellos que quieran conocer su trabajo y a la vez conocer una de las culturas indígenas que se mantienen vivas con todas sus tradiciones al norte de nuestro continente. El teléfono de ellos es 03544-15-572644 y su correo electrónico sendasdepiedra@terra.com

 

El segundo encuentro especial fue en Nono con una pareja que había conocido en Río Grande (Tierra del Fuego). Mónica y Federico. Ella también es Colombiana y ambos trabajan con artesanías. Han recorrido también toda Sudamérica y por tanto compartimos muchos sentimientos sobre nuestra querida tierra. Viven en el campo y la paz que se puede respirar en el ambiente que han creado invitan a descansar y a quedarse más tiempo.

 

Para mañana tenemos planificado subir al cerro de la ventana, si el clima lo permite. Espero que el tiempo me alcance para conocer todos los sitios que se van vislumbrando, pues ya tengo un compromiso con unos amigos  de llegar a Gualeguay el 25 de mayo. En últimas si me veo muy corto de tiempo tendría que realizar una partecita en bus. Al fin y al cabo mi desvío a Córdoba fue una anexo al recorrido planeado.

 

El clima se está poniendo frío pero tengo que decir que se compensa con creces con el calor humano que he podido recibir en esta hermosa región.

 

DECIDIENDO LA MEJOR RUTA (Embalse 6 de mayo de 2005)

 

Partí de Río Tercero dejando varios amigos. En especial la convivencia con Juan y Nicolás fue muy especial. Dos grandes personas que me abrieron su corazón y me brindaron su amistad a pesar del corto tiempo que pasamos. Me queda el recuerdo de su música, sus gestos y su espíritu aventurero que compartimos. A ellos espero volverlos a ver ojalá en Colombia.

 

Ahora me encuentro en Embalse y tengo que tomar una decisión pronta frente a la ruta que voy a tomar. Las recomendaciones de Juan y Nicolás apuntan a que suba la Sierra y me dirija a Merlo. Otro amigo de Villa Carlos Paz me ha propuesto otra ruta a este lado de la Sierra. Voy a realizar unas últimas indagaciones y tomo la decisión. Sin embargo para ambas opciones está el ascenso al cerro Champaqui, que quiero realizar. El clima está mucho más frío y es probable nevadas en la cima, pero vale la pena.

 

Sigo para adelante y con ganas rumbo a Córdoba. 

 

UN AÑO Y PARECE QUE FUE AYER (Hernando, 4 de mayo de 2005)

 

Aunque no soy de las personas que están pendientes de fechas especiales para celebrar, en esta ocasión la fecha del primero de mayo estuvo muy presente en mis recuerdos. Parece que fue ayer cuando estaba preparando el equipo, y tenía los nervios y ansiedad del viaje que se avecinaba. Hoy, después de haber recorrido buena parte de mi querida Suramérica, cada día sigue teniendo ese mismo sentimiento de novedad y de aventura. He podido compartir con muchas personas un pedacito de sus vidas y con cada uno de esos instantes he aprendido mucho a cerca de la vida. Me siento otro, mucho más comprometido y con nuevos ideales frente a mi futuro. Es importante esta fecha pues fue el inicio de un nuevo camino que yo mismo decidí y asumí.

Sin embargo no hice nada especial para celebrarlo. El mismo destino me llevó a vivir una jineteada que para mí fue el regalo de cumpleaños. Poder estar toda una tarde conociendo un poco de la cultura gaucha, con sus tradiciones, música, forma de vestir y el especial arraigo a la tierra y a su compañero inseparable: el caballo.

La jineteada es una prueba de destreza al montar caballos salvajes. Es una muestra adicional de valentía de los gauchos que se sienten uno con su tierra y con sus caballos. Todo esto sumado a la alegría, la música, las coplas y el ambiente en general hacen que te sientas orgulloso de pertenecer a esta raza mestiza que compartimos desde la Patagonia hasta México.

 

Ya me estoy acercando a la ciudad de Córdoba. El camino ha sido duro pues los vientos en contra me han acompañado estos últimos días. Está terminando la época de cosecha de maíz y soja principalmente, por lo cual hay que tener un cuidado adicional por el tránsito de camiones y maquinaria cosechadora.

 

Sigo andando un poco incómodo pues tengo los dos pedales y también los dos zapatos diferentes. Pero el recuerdo ha pasado a convertirse en algo agradable y hasta gracioso.

 

Estoy a la espera de alguna respuesta de los amigos Cordobeses que me habían invitado a su ciudad, pues no he podido recibir ninguna contestación de parte de ellos y hasta ahora no tengo donde llegar a esta ciudad. Espero estar llegando en un par de días. Antes pienso pasar por el valle de Calamuchita por un sector de embalses que me dicen es muy bello.

 

 

SUFRIENDO POR LAS ANDANZAS DE UN PERRO (Firmat, 30 de abril de 2005)

 

Hoy no he podido salir de Firmat tratando de arreglar un pequeño problema que surgió en la noche de ayer. Acampé en una estación de servicio que es socia del Automóvil Club Argentino “ACA” en medio de la ciudad de Firmat. Todo estuvo excelente, un buen baño con agua caliente, una buena cena y la tranquilidad del sitio a pesar de estar en plena ciudad. Con lo que no conté fue con las mañas que los perros de la zona tienen para con los objetos que encuentran abandonados. Como siempre dejé mis zapatos de montar en bici (con calas o clips) a las afueras de la carpa. Pues resulta que hoy al amanecer solo encontré uno. Por más que busque en los alrededores no lo encontré.

El gran problema es que este tipo de pedales no permiten andar con zapatos corrientes pues son muy pequeños. Por ahora la solución ha sido colocarle un pedal viejo que me permita un mejor andar y esperar llegar a la ciudad de Córdoba para tener una mejor solución. Me toca andar con un zapato de bicicleta y otro que utilizaba para caminata.

Lo único que espero es que hayan sido los perros y no alguna persona que me haya querido jugar una mala pasada. Pero como todo hay que verlo con ojos positivos, en últimas, si me toca cambiar de pedales a unos corrientes me voy a quitar un poco de peso de encima en mi equipaje.

 

 

EN BUSCA NUEVAMENTE DE LA TRANQUILIDAD DEL CAMPO (Pergamino, 28 de abril de 2005)

 

Nuevamente en carretera y alejándome de la gran capital Argentina. Me siento un poco más tranquilo y relajado al sentirme en poblados más pequeños donde puedes conocer a muchas más personas y sentir su calor humano.

De Buenos Aires me llevo una buena imagen aunque como gran ciudad pude volver a ver las grandes inequidades de nuestras sociedades latinoamericanas. Encontrarte en un mismo espacio viviendas y autos lujosos con personas que rebuscan su sustento recogiendo cartón, papel y botellas te ponen a cuestionarte sobre el sistema que sustenta esta sociedad.

Tengo que hacer un agradecimiento especial a Juan José y Walter quienes me recibieron en su apartamento, pudiendo compartir casi una semana. Espero volverlos a ver para las fiestas patrias en Gualeguay.

Ahora continuo mi camino rumbo a Córdoba en medio de cultivos y bastantes poblados. La ruta es hermosa pero no te da margen de contemplarla muy a menudo, pues por lo estrecha hay que estar muy atento al paso de los camiones que te pasan demasiado cerca. Espero que el clima no cambie tan rápido pues las últimas noches han hecho fríos bárbaros y eso me está obligando a salir un poco más tarde de lo esperado. Seguimos con mucho ánimo pues estoy anhelante de empezar a subir y encontrar un poco de calor en tierras Brasileñas.

 

LA PASION DEL FUTBOL (Buenos Aires 25 de abril de 2005)


Argentina se conoce en todo el mundo por la pasión que la mayoría de la gente manifiesta por el fútbol. Sin embargo esa expresión de fanatismo por un equipo muchas veces se manifiesta con actitudes negativas. He podido vivir un partido de uno de los equipos más tradicionales de Argentina, el Boca Juniors.
Mi balance tiene dos caras. Como espectáculo es impresionante; los cantos de las barras, las banderas, la euforia por apoyar a su equipo, la emocion del gol. Todo esto hace vivir de otra forma un partido.

Sin embargo está el otro lado de la moneda. Entrando al estadio, los controles policiales son un poco brutales, cosa que pude comprobar cuando me pegaron con el palo o bolillo en un brazo, simplemente al llegar junto a ellos empujado por la masa de personas que estaban entrando. Los insultos para los jugadores del otro equipo y entre barras no reservan el menor pudor o consideración, incluso en esta fecha en otro partido hubo enfrentamientos y agresiones físicas. Sin embargo para la mayoría de la gente, estos hechos son los que le dan el picante al fútbol.

Lástima que el gusto por un deporte como el fútbol, pueda sacar a flote muchos de los sentimientos bajos que tenemos como seres humanos; es casi una transformación que mucha gente sufre al llegar a la cancha.

Por ello las ciudades grandes prefiero verlas desde la barrera. Aunque te dan muchas posibilidades para ver y hacer cosas, también te imponen ritmos y leyes de sobrevivencia que se parecen más a una selva donde queda el más fuerte.

EN MEDIO DE LA CIUDAD DE LA FURIA (Buenos Aires 24 de abril de 2005)

 

Como decía una canción de Soda Stereo, un grupo de rock Argentino, Buenos Aires es la ciudad de la furia. Su ritmo loco, el frenesí de sus gentes que se ven apurados en todo momento, Vehículos por aquí y por allá a toda carrera y en general una ciudad con una vida muy intensa, han roto un poco con la calma que traía del sur.

Sin embargo esta el otro lado de la moneda. He llegado a la ciudad y estaba terminando un festival de cine internacional, también está en este momento la feria internacional del libro, puedes encontrar una altísima oferta cultural y musical, parques hermosos, el jardín botánico, el zoológico etc. que son cosas que solo una ciudad como esta te permite tener todo junto.

Algo que me pareció muy interesante por ejemplo; son las peñas folclóricas que se realizan. Ayer pude ir a una para bailar un poco de música andina y folclórica. Chacarera, zamba, gato, saya y muchos otros ritmos se mantienen vivos y se y disfrutan en estos lugares. Gracias a Natalia pase una noche muy deliciosa de baile folclórico.

Espero esta tarde ir al partido de fútbol entre Boca y Colón. El fútbol en este país se vive realmente de una forma intensa y apasionada y espero poderlo vivir un poco desde las tribunas.

Siento que el tiempo en la ciudad no me alcanza para conocer todos los lugares o realizar muchas actividades que voy descubriendo poco a poco. Sin embargo siempre es mejor dejar cosas pendientes para tener la excusa de volver.

 

POR FIN EN LA CAPITAL (Buenos Aires 18 de abril de 2005)

 

Luego de unos días fuertes de pedaleo, donde la brisa estuvo siempre en contra de mi ruta, por fin llegue a la capital Argentina. He llegado con bastante prevención ya que todo el mundo me ha dicho que me cuide muchísimo pues los asaltos suceden por doquier en esta ciudad loca. Sin embargo mi primera impresión hasta ahora es bastante buena. Eso sI, una ciudad con mucho movimiento que rompió con mi costumbre de tranquilidad pueblerina.

Me recibió Juan José, un buen amigo con quien compartí un par de días en el Parque Tierra del Fuego en Usuahia. Su recibimiento cálido reconfortó el esfuerzo realizado luego de recorrer los 360 Km. de Tandil a Buenos Aires en 3 días.

Espero en estos días conocer la ciudad, arreglar unos problemitas en la bici y en el equipo, poder ir a un partido de fútbol y disfrutar de esta gran ciudad. Me preocupa sobre manera un problema que me surgió en la cámara digital, pues llevo ya algunos días sin poder tomar ni una fotografía Pero como todo tiene solución en esta vida, amanecerá y veremos como podemos arreglar dichos problemas.

 

Al llegar a la ciudad pude recordar como al partir de Usuahia veía tan distante la capital; sin embargo la paciencia y perseverancia pudieron desvanecer los kilómetros y sobrellevar los fuertes vientos que para muchas personas resulta casi imposible para realizar sobre una bicicleta.

Estos momentos cuando se culminan pequeñas metas que suman para el objetivo final, renuevo nuevamente energías que me dan alientos para continuar en el cumplimiento de mi sueños Espero pueda motivarlos con la historia de mi viaje para que muchos emprendan sueños olvidados.

 

LAS COSAS IMPORTANTES EN LA VIDA (Tandil, 15 de abril de 2005)

 

De lo más importante que puede tener un viaje como estos, es la posibilidad de encontrar gente maravillosa que con su experiencia de vida te ponen a cuestionarte la propia.

Es el caso de Néstor y su esposa Karina. Conocí a Néstor ayer en un camping averiguando por un sitio para pasar la noche y terminó invitándome a su casa.

Estuvimos hablando hasta la madrugada y sinceramente me llegó hasta el fondo del alma con sus vivencias. Una vida con muchas dificultades, problemas y tal vez experiencias fuertes que los marcaron y que lograron superar. Pero lo más importante es que no se quedaron allí. Ese mismo recorrido sirvió de inspiración y motor para ayudar a los demás. Sean presos, enfermos, prostitutas o niños pobres, están siempre dispuestos a brindarles una mano, ayudarlos, escucharlos y hacer lo que esté en sus manos para mejorar su situación

Con cosas sencillas como jornadas de alimentación a niños, recolección de ropa, visitas a enfermos y presos, van construyendo un proyecto de vida que está por encima de intereses personales. No tienen mucho en lo material, incluso me contaron que empezando no tenían ni para ellos mismos. Sin embargo el poner toda su intención de ayuda en manos de Dios les ha dado la fuerza para seguir y ha permitido que de forma casi milagrosa las cosas vayan saliendo poco a poco. Ahora empezaron un proyecto más grande para construir un centro donde puedan atender mejor a estas personas que desafortunadamente tienen vidas muy difíciles

Estos encuentros con personas que trabajan por los demás sin esperar recompensa material o reconocimiento social, alientan mi espíritu y me dan mucha más fe en que si todos ponemos un poco de nuestra parte para ayudar al necesitado, este mundo no estaría tan enfermo como hoy lo tenemos.

 

EN BUSCA DE LA SIERRA (Tandil, 13 de abril de 2005)

 

Aunque no son sierras tan grandes como las que estamos acostumbrados a ver en Colombia, por lo menos cambian el paisaje plano de la costa por otro con mayores ondulaciones y algunas montañas cercanas. Por este motivo cambie un poco la ruta y me dirigí a la ciudad de Tandil.

Anoche volví a acampar alejado de pueblos y gente, cerca de la carretera. En ocasiones me hacen mucha falta estos espacios solitarios para tener un reencuentro con mi interior. Tener tiempo para pensar, relajarme y dejarme simplemente llevar por sensaciones y sentimientos es lo que la buena compañía de la naturaleza te permite.

Espero que el clima mañana mejore un poco para conocer algunos sitios turísticos de la zona pues hoy está apunto de empezar a llover. Afortunadamente ya me reencontré con Gabriel y Karina (A quienes había conocido mucho más al sur) estuve compartiendo con ellos y los padres de Gabriel unos buenos momentos y al final del día me ubicaron para pasar la noche. Como ven las cosas siguen sobre ruedas.

 

COMO EN VERANO DISFRUTANDO DE HERMOSAS PLAYAS (Mar del Plata, 11 de abril de 2005)

 

Estos últimos días han estado estupendos. Un clima templado, buen sol y un ambiente de verano. Mi paso por Necochea fue muy grato junto a otra gran familia: Juan Carlos Gader, su esposa Mirta y sus hijos Juan Manuel y Cristian me atendieron a las mil maravillas. Pude quedarme un día adicional conociendo la ciudad.

En Mar del Plata me esperaba Fabián y su esposa Patricia. Los había conocido en una playa solitaria en Puerto San Julián, en la Patagonia. Con ellos he podido compartir dos agradables días donde nuevamente pude probar la calidad de los asados de la región. Una carne deliciosa suave que es famosa a nivel mundial. El domingo estuvo de verano y salir a caminar por la playa estuvo delicioso. Mucha gente bronceándose, haciendo ejercicio y disfrutando de un día excepcional para estar en otoño. Espero que estos climas me sigan acompañando en la ruta.

Ahora para llegar a Buenos Aires me pienso alejar de la costa y viajar por Tandil. Me han contado que tiene un gran paisaje de montaña.

La cercanía a Buenos Aires se empieza a sentir en el ambiente. El ritmo de vida se ha acelerado en todos, las preocupaciones por la inseguridad y por el estrés se siente y en parte se contagia. A pesar de lo duro que fue la patagonia empiezo a extrañarla por su majestuosidad, el contacto Intimo con la naturaleza, su soledad y la tranquilidad que inspira en el ambiente y en su gente. Espero volver a encontrar este tipo de ambientes pronto escapándome un poco de las grandes ciudades.

 

UN RECUERDO DE LOS VIENTOS PATAGONICOS (Necochea, 7 de abril de 2005)

 

El camino ha cambiado bastante con relación a la Patagonia. Ahora los cultivos de cebolla, girasol, trigo, maíz y soya son los que predominan. Las grandes estancias han cambiado por haciendas agrícolas más pequeñas donde los silos, tractores y maquinaria agrícola es la que se alcanza a percibir desde la carretera. Sin embargo, aunque el clima ha cambiado bastante el día de hoy fue de mucho viento. Me trajo a mi memoria los vientos patagónicos. Eso sI, estos vientos tuvieron algo muy agradable y fue que los pude sentir a mis espaldas y el recorrido de hoy de 140 Km. fue bastante rápido. Ahora me encuentro en Necochea, ciudad turística reconocida en toda Argentina por sus bellas y extensas playas. Espero conocerlas mañana de una manera más personal, ya que como se acabó el verano creo que están bastante solitarias y así puedo disfrutarlas mejor.

Ahora tengo que organizar lo de mi estadía en la ciudad. Espero que un contacto que traigo desde Rawson me permita quedarme en su casa. Todas las energías para que así sea y el viaje continué sobre ruedas.

 

 

DESCANSANDO AL RITMO DE LAS OLAS (Monte Hermoso 5 de abril de 2005)

 

En el poblado coronel Dorrego me reencontré con una familia que había conocido en Usuahia. Adrián Enríquez y su familia me recibieron muy bien, inclusive me realizaron un contacto con la radio local y pude tener una amena charla de casi media hora en este medio. Aunque mi intención era seguir hacia Tres Arroyos al día siguiente la invitación a Monte Hermoso, un balneario cercano me sedujo más. Hoy he tomado el día de descanso, saliendo a caminar por la playa casi desierta y visitando el faro Recalada  que es el más alto de Suramérica. Allí pude conocer a Oscar, premier Suboficial de la Armada Argentina encargado del Faro quien resultó ser un amante de la bicicleta.

Mas tarde espero encontrarme nuevamente con Oscar y su esposa para tomar unos mates y conversar un buen rato, ver el atardecer en las playas del lugar y por la noche ya me anticiparon otro asado con la familia de Adrián.

Como pueden ver el viaje sigue sobre ruedas con toda la gente especial que se cruza en tu camino.

 

CON VIENTO A FAVOR RINDE (Bahía Blanca 3 de abril de 2005)

 

Pensé inicialmente hacer el trayecto de Viedma a Bahía Blanca en 3 o 4 días. Sin embargo una brisa del sur que me ayudó todo el camino cambió las cosas y pude hacerlo en dos. El viernes con 164 km encima llegué a Pedro Luro. Afortunadamente llegué temprano para poder entrar a unas deliciosas aguas termales. Pude darme un baño con aguas medicinales a 39 grados por casi una hora. Salí de las termas buscando el camping para cocinar y acostarme temprano. Sin embargo 3 pinchazos en las dos ruedas me demoraron un poco.  El sábado, aunque salí más tarde y la brisa fue suave llegué a las 4 a Bahía Blanca luego de recorrer 123 km. La temporada de verano terminó y los camping están todos cerrados. Casi no consigo donde armar la carpa. Hoy espero ajustarle a “Niña Perse” un cono de la rueda trasera. Eso si encuentro alguna bicicletería abierta. Sin embargo el día está azul y ese solo detalle levanta el ánimo.

He aprendido que cada día aunque trae sus problemas o preocupaciones, también trae sus soluciones y todo en su conjunto siempre te enseña algo.

 

VIEDMA – PATAGONES, RECORRIENDO SU RIO Y SUS SITIOS LLENOS DE HISTORIA (Viedma, Carmen de Patagones 31 de marzo de 2005)

 

He podido disfrutar de un par de días recorriendo estas dos hermosas ciudades por su circuito costanero, lo mismo que visitar muchas de sus calles cargadas de historia. Los parques que corren paralelos al río Negro invitan a relajarse y contemplar con calma el río, sus colores y la actividad que se desarrolla en él.  Carmen de Patagones ha declarado a su casco histórico Poblado Histórico Nacional, lo que ha permitido conservar mucha de su arquitectura original.

Espero mañana partir rumbo a Bahía Blanca y adentrarme en la Provincia de Buenos Aires. Como su nombre lo dice, mi gran anhelo es que los vientos mejoren y me ayuden en mi ruta. Tengo que agradecer a Fabián por invitarme a su casa estos dos días a Daniel por el arreglo de “Niña Perse” y a Miguel y su familia por compartir una noche de buena charla. 

 

RUMBO A VIEDMA POR LA RUTA COSTERA: MAR, ACANTILADOS, DIVERSIDAD DE FAUNA Y VIENTO (Viedma, 30 de marzo de 2005)

 

La ruta poco a poco me lleva hacia las afueras de la Patagonia. Primero pude conocer Las Grutas. Es una pequeña villa cuya esencia es el turismo de playa, pudiéndolo comprobar al llegar justamente en la temporada de Semana Santa. Allí tuve una grata estadía gracias a Edgardo Sosa quien me invitó a su casa. No muy lejos en San Antonio Oeste pasé una noche un poco lluviosa en la estación de los bomberos voluntarios. La acogida fue muy buena y la comida no se quedó atrás.

Mi siguiente destino era la ciudad de Viedma, sin embargo queriendo escaparme de la ruta pavimentada No 3, busqué otra alternativa con mayor posibilidad de paisajes. Afortunadamente existe la ruta No 1, costanera que me permitió un recorrido diferente. Eso si, bastante solitario y en terreno de ripio. Fueron 3 días de bastante pedaleo pues hice 280 kilómetros.

El primer día llegué a Punta Mejillones. Una playa increíble. Su amplitud en marea baja no tiene comparación frente a otras que he encontrado en la Patagonia y el atardecer y amanecer estuvieron hermosísimos mostrando todo tipo de colores. Al día siguiente gracias a unas indicaciones de Cesar, un guarda faunas de la reserva, me adicioné unos 2 kilogramos más de peso de puros mejillones que recogí esa mañana. Todo el día me pude saborear el banquete que me esperaba en la noche. Este día de ruta costera lo hice pasando por más playas y sus acantilados llegando finalmente a Bahía Rosas. Playa que es famosa por la pesca de tiburón. Mi gran error fue confiarme en el clima calmo que hasta ahora había tenido. La Patagonia es imprevisible y esta noche lo tuve que comprobar.

Luego de la deliciosa cena que pude tener, acampé en un alto sobre la playa que aunque tenía algunas dunas de arena laterales, dejé totalmente desprotegida la vista al mar. Como a las 11 de la noche se desató un temporal de viento frío del sur que entraba directamente encajonado con más fuerza sobre mi carpa. El viento no me dio tiempo de nada y la carpa empezó a estremecerse de una forma impresionante. Pensé que se rompían las varillas y se rasgaba la carpa. Fue necesario colocarme dentro de la carpa con mi espalda, mis brazos y mis piernas sobre el sector donde más pegaba el viento. Luego de más de una hora sin que el viento aminorara y viendo que las cosas empeoraban tuve que salir rápidamente y desbaratar la carpa para evitar mayores daños. Casi no pude dormir metido en la carpa en ruinas, entrándome arena por todas partes y sintiendo que todo a mi alrededor se movía impetuosamente. En la mañana el saldo fue afortunado para mí. Se rasgó la carpa en una pequeña parte, sólo una varilla se fracturó, un par de estacas perdidas, pero eso si, todo, absolutamente todo lleno de arena. 

En la mañana el viento no calmó mucho, por lo cual no pude prepararme desayuno. Sin embargo al llegar a la Reserva Natural de Punta Bermeja, donde se encuentra la colonia de Lobos Marinos de un pelo más grande de Sudamérica, fui invitado por los guarda faunas a desayunar.

El lugar es increíble. En esta época la colonia de lobos marinos es más pequeña pues solo permanecen machos jóvenes, crías pequeñas y algunas madres. Sin embargo la vista desde el acantilado te permite conocer un poco de su comportamiento, sus juegos y su vida en familia.

A 30 km llegué a el poblado del Cóndor, donde se encuentra el primer faro instalado en la patagonia. Es una villa netamente de turismo de playa, por lo cual se encontraba literalmente desierta. Por este motivo decidí seguir a la ciudad de Viedma.

Viedma gira en torno al Río Negro. Su economía y su paisaje cambia muchísimo gracias a este río.

Estando en la ciudad conocí a Fabián quien me invitó a su casa. Ya tenemos programado esta noche ver el partido de las eliminatorias para el próximo mundial entre Argentina y Colombia. Esperemos que gane el mejor.

 

 

 

TRATANDO DE VISITAR PENÍNSULA DE VALDÉS. SE PUEDE PERO SIN BICICLETA (Sierra Grande, 24 de marzo de 2005)

 

Lamento que las áreas naturales no se salven del esquema capitalista y materialista (que en muchas ocasiones es casi lo mismo) que impera hoy en el mundo.

Sucedió que queriendo visitar la Península de Valdés todo era imposible para hacerlo en bicicleta. Primero el costo de la entrada es muy elevada en comparación de los servicios que te prestan, pero lo más complicado es cuando te dicen que en ninguna parte del recorrido de más de 200 km puedes acampar. Mi deseo de hacer Pirámides, Punta Delgada, Caleta Valdés, Pta Norte, Pirámides en 3 o 4 días se complicaba bastante. No me daban muchas alternativas: o contratar un taxi en pirámides para hacer todo el recorrido en un día o pagar hoteles (que los hay, pero bien costosos) en Punta Delgada y Punta Norte.

Lamentablemente a pesar que la bicicleta es el medio de transporte más ecológico que conozco, parece que no es compatible con el esquema administrativo de este parque. Es necesario tener un automóvil y bastante dinero para poder disfrutar este lugar por algunos días.

Quien quiera vivir estos espacios compenetrándose con ellos, sintiendo su clima, viendo sus atardeceres y amaneceres, degustando el olor del mar y todo lo que te brinda el lugar sin las ataduras de tours u horarios como ha sido mi intención en todo el recorrido, no tiene cabida.

La naturaleza vivida con tantos artificios, dentro de un automóvil con aire acondicionado y hoteles con vistas panorámicas dentro de jaulas de cristal no es mi estilo de turismo. Resulta frustrante que tengas que estar en este esquema para poder disfrutar lo que la misma naturaleza ha brindado. Como para mi es más importante ser coherente con mi forma de ver y sentir mi relación con la naturaleza, con el dolor de mi alma di media vuelta y no entré a la reserva. Reserva que es Patrimonio de la Humanidad.

Como ya me he preguntado antes. A qué tipo de humanidad se refieren??

 

 

 

DIAS DE FAMILIA (Pto Madryn, 21 de marzo de 2005)

 

Trelew trajo para mí un par de días con la gran compañía de Adrian y su familia. Pude conocer el museo Paleontológico “Egidio Feruglio”, con su exhibición de todos los hallazgos realizados en la región. Un sitio para recordarnos que durante muchos millones de años fueron otras criaturas las que dominaron la tierra. 

También con Adrian, Alejandra, Melania y Solange fuimos hasta Gaima, pequeña localidad cercana con tradición Galesa. Allí me invitaron a degustar las ricas tortas que se producen. Las acompañamos con un delicioso mate al lado del río.

Alejandra antes de partir a Puerto Madryn me puso en contacto con su familia que vive allí. Así es que llegué con la tranquilidad de tener otra familia que me esperaba.

Hoy he recorrido las calles de Pto Madryn percatándome del gran auge que ha traído a la región el turismo de naturaleza que la península de Valdés tiene. Espero mañana encaminarme a esta región singular por su riqueza en vida marina.

Mientras tanto sigo disfrutando de un día de buen descanso.

 

SERA QUE SOMOS CAPACES DE CONVIVIR CON OTRAS ESPECIES (Trelew, 18 de marzo de 2005)

 

Los últimos días han sido reconfortantes, pues el viento ha cambiado su dirección y ha pasado de verdugo a aliado en la ruta. He podido avanzar a buen paso, con buen clima y hasta el paisaje ha cambiado de tonalidad y se ha hecho un poco más verde.

También pude escaparme de la vía pavimentada, lo que me relajó aun más pues podía avanzar sin la preocupación del paso cercano de los camiones. Eso sí, las posibilidades de una ayuda en caso de problemas mecánicos se volvieron escasas, pero valió la pena. 

En la población de Camarones visité la reserva natural de Cabo Dos Bahías. En este lugar pude contemplar en un pequeño espacio la convivencia de Guanacos, ñandús, maras, lobos marinos,  y por supuesto las estrellas del lugar: el simpático pingüino Magallanes.  Es un sitio único pues aquí puedes caminar entre estas elegantes aves, observar su forma de vida, seguir de cerca sus pasitos, apreciar como conservan sus nidos y hasta despedirlos cuando se internan en el mar.

La estadía en este apacible lugar se hizo además mucho más agradable por la invitación del intendente a almorzar y cenar y por la grata compañía de Bety y su esposo Orlando con quienes compartí parte de mi paso por el municipio. 

Siguiendo la ruta hacia Rawson pude visitar un par de estancias de la zona, donde conocí un poco del trabajo que se tiene en ellas para mantener poblaciones grandes de ovejas y poder en agosto y septiembre realizar la esquila. Eso sí, me quedó un sin sabor de lo que vi. En una de ellas pude ver un cuero de un puma, varios de tigrillos y bastantes de guanacos. Según me comentaron, algunos estancieros ven como plagas a estos animales: a los guanacos pues se toman el agua de las ovejas y los felinos pues en ausencia de guanacos se alimentan de sus ovejas. Es triste ver como se cierra cada vez más el círculo de muchas especies silvestres que de alguna manera compiten con intereses tan materialistas del hombre. Las normas existen para penar estos actos, sin embargo no se ven reales efectos en la forma de actuar de personas tan egoístas.

Mi llegada a Rawson trajo nuevos amigos. No había entrado aún, cuando Salvador y Luis me pararon para conversar. Al final me invitaron a quedarme en el Tiro Federal Argentino “General Conrado Villegas”, institución civil sin fines de lucro que incentiva el deporte del tiro.

El día lo pasé observando lobos marinos en el puerto, recorriendo playa unión y al final pude degustar un delicioso asado argentino.

Gracias a la gestión de Salvador y Luis el día de hoy lo inicié con una entrevista para la radio local de Rawson. Allí pude contar un poco el proyecto esperando que Colombia, así sea con granitos de arena como mi viaje, sea conocida por otros aspectos más enriquecedores, que nuestro conflicto armado interno.

 

 

UNOS BUENOS DÍAS, RUMBO A LA COSTA (Camarones 13 de marzo de 2005)

 

La Patagonia puede cambiar su cara de un día para otro. Es así como saliendo de Comodoro Rivadavia los vientos mejoraron, bajaron su intensidad y hasta me han ayudado. La Patagonia a 30 km por hora es otra. Permite que la mires y aprecies mejor. Siempre tener este tipo de privilegios requiere que otros días tengas que sudar bastante.

Tengo que agradecer a muchas personas que me han ayudado en la ruta con su aliento desde sus vehículos, brindándome agua o invitándome a comer. Incluso han parado para recogerme y pegarme un aventón. La tentación es mucha pero me mantengo firme en seguir pedaleando.

Ahora me encuentro en la municipalidad de Camarones, un pequeño poblado costero  apacible y tranquilo. He contado con la ayuda de la municipalidad que me invitó a almorzar y cenar. Espero mañana ir a conocer la reserva de fauna de Cabo dos Bahías para ver pingüinos y lobos marinos desde muy cerca. 

Sigo luego por la costa por un camino de ripio hacia Rawson. Espero conocer también la pingüinera más grande de Sudamérica, en punta Tombo y que la llanta trasera aguante los dos rayos que se rompieron. No se que pasa con esta rueda pero está rompiendo muchos rayos. Tengo que mandarla revisar.

Con buenos vientos sigo sobre dos ruedas.

 

EN COMPAÑÍA DE AMIGOS DE LA BICICLETA (Caleta Olivia 6 a 8 de marzo y Comodoro Rivadavia 9 de marzo)

 

Aunque me ha pasado varias veces, no deja de sorprenderme lo rápido que puede cambiar el destino de un día cuando encuentras amigos en el camino. Cuando me disponía a buscar campamento junto a la playa en Caleta Olivia, pude conocer a unas personas muy especiales que hacen una actividad muy importante. SALVAVIDAS. Compartimos un momento muy agradable con Jorge Catalán y con Facundo.

Las cosas cambiaron en un momento, pues Jorge me invitó a su casa. De la playa salimos a la casa de Francisco, amigo ciclista quien tiene un taller para este hermoso medio de trasporte. Compartiendo unos mates, pude ver como a “Niña Perse” le cambiaban su aro roto y la consentían para dejarla como nueva. Al final Pancho (Como le dicen de cariño a Francisco), no quiso cobrarme por su trabajo ni por el aro ni por una coraza que también me regaló. Te dejan sin palabras esas expresiones de ayuda desinteresada que tanto faltan en nuestra sociedad. Sin embargo el día no terminó allí. Como buenos argentinos no podían dejar pasar el día sin un buen asado. Terminé acostándome casi a las 3 de la mañana con el recuerdo de excelentes compañías, buena conversación, risas y en general el placer de compartir diferentes experiencias de vida.

Los días siguientes conocí un poco más de este hermoso poblado, pude estar en la playa disfrutando de un buen descanso, fui a ver lobos marinos en una playa cercana y practicar un poco de kayac en el mar y natación en una piscina de la localidad. Antes de marcharme fui invitado a la casa de Facundo, donde sus padres me dieron a conocer un poco del folclor Andino y Argentino. Escuchar a la madre de Facundo tocar la guitarra y cantar con un sentimiento tan profundo me hizo estremecer. La quena que toca Oscar, su padre, me transportó a las montañas de los Andes.

Me he sentido como en familia compartiendo con Jorge Catalán, su esposa Mariana, y sus hijas Andrea, Ana Clara, María Elena y Luciana quienes me brindaron su calor de hogar. Inclusive Jorge me acompañó en bici rumbo a Comodoro. Recorrimos casi 50 Km. de intenso viento con ráfagas que superaban los 100 km por hora.

Jorge al final me dejó en Comodoro con su tocayo Jorge Reyes. Otra gran persona amante de la bicicleta y de dar sin esperar. De él tengo que referirme de una forma muy especial, pues ha liderado una campaña para entregar bicicletas a los niños sin recursos de esta ciudad. Para ello creó el Banco de bicicletas. En este banco se reciben bicicletas viejas o partes de ellas y Jorge con un grupo de 9 amigos se encargan de rearmarlas para poder brindar la felicidad a estos niños que no tienen los medios económicos para comprar una nueva. En esta campaña de más de 5 años ha entregado más de 250 bicicletas. Su calor humano y ese trabajo por los demás es digno de elogiar y realmente me siento muy honrado de compartir un momento en mi camino con este gran amigo de la bicicleta.

Si alguien quiere ponerse en contacto con Jorge que continúa con esta campaña, le pueden escribir al correo elbancodelabici@yahoo.com.ar .

 

Días inolvidables que te dan nuevas fuerzas y te comprometen mucho más con el proyecto sobre2ruedas.

 

 

PAMPA, PAMPA Y MÁS PAMPA.  VIENTO, VIENTO Y MÁS VIENTO (Caleta Olivia, 6 de marzo de 2005)

 

A pesar de que ya estaba advertido de lo que me esperaba, la realidad ha sido más dura de lo soñado. La inmensa pampa patagónica no parece tener fin y esto se acentúa al tener siempre un viento de costado y en contra que no te deja avanzar. No hay mucho que relatar en estos días de un pedaleo constante, una lucha para no salirte del camino por culpa del viento y tener mucho cuidado con los camiones que te hacen estremecer cada vez que pasan cerca. Hasta los animales parecen desaparecer en estas tierras tan inhóspitas.

Pude romper de todas formas con este día a día, al tomar un camino costero de 30 km en puerto San Julián. Pude ver playas hermosas con gran cantidad de acantilados que surgen como balcones al océano atlántico. Ver unos cuantos lobos marinos, pingüinos magallánicos a lo lejos y unos delfines jugueteando en la playa ayudó a olvidarme del camino. 

En esta región los pueblos o paradores aparecen cada 130 o 150 km, por lo cual he tenido que acampar al lado de la vía buscando que esta misma, me proteja del viento.

Sin embargo todo este sacrificio ha tenido unos bonitos regalos. Los atardeceres han sido magníficos. Ver como lentamente los colores cambian de azules y grises a tonos de amarillo y naranjas es un espectáculo para disfrutar lentamente. Espero que las fotografías logren captar al menos una parte de la grandiosidad del momento.

Espero llegar pronto a Comodoro Rivadavia, para hacer el cambio del aro. Por ahora seguir pedaleando contra el viento que no quiere ayudarme un poquito.

 

 

POR LA RUTA 3 SEGÚN EL CAPRICHO DEL VIENTO (Comandante Luis PiedraBuena, 28 de febrero de 2005)

 

Estos últimos 3 días el ritmo lo impuso el viento. Definitivamente para mí se ha convertido en el amo y señor de la ruta y dependo de él para saber hasta donde puedo llegar. Saliendo de Río Gallegos me tocó un viento fortísimo siempre en contra el cual sólo me permitió avanzar 28 kilómetros en casi 4 horas. Al día siguiente la ruta cambió un poco su dirección y el viento se convirtió en mi aliado, pudiendo realizar 105 km en 4 horas y media. Hoy tenía un ritmo intermedio pues el viento estaba más suave y de costado hasta que la ruptura consecutiva de 3 rayos de la rueda trasera, todos del mismo sector me obligaron a detener mi marcha. A pesar que llevaba unos rayos de repuesto, luego de más de una hora de intentar arreglarla no me fue posible. Nuevamente fue necesario una ayudita de 70 km hasta este hermoso poblado. Ahora esperando que abran la bicicletería para realizar el arreglo.

Del paisaje, tengo que decir que la pampa es un poco monótona. La vía que se alarga hasta el horizonte no te da mucha variedad en el camino. De vez en cuando aparece un guanaco, ñandú o  alguna laguna pequeña con cisnes, patos, cauquenes y flamencos, que ayudan a romper con el escenario. Sin embargo tengo que decir que esta región pone definitivamente a prueba tu paciencia y perseverancia.

 

ESPERANDO POR FIN SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS MECÁNICOS (Río Gallegos, 25 de febrero de 2005)

 

Definitivamente los arreglos provisionales que se le hicieron a la parrilla de “Niña Perse” no funcionaron. Solo mientras anduve por pavimento las cosas estuvieron bien. Sin embargo al llegar a la frontera con Chile y retomar nuevamente el ripio, volví a sentir que algo estaba pegando contra la llanta. Nuevamente la parrilla se rompió en otra parte. Viendo que el terreno que me quedaba hasta Río Gallego era de una pampa interminable con vientos en contra y sin poder tener un auxilio pronto en caso de quedar definitivamente varado, opté por tratar de llegar a Río Gallego y arreglar del todo los problemas para seguir tranquilo. Afortunadamente conté con la ayuda de Federico y Diego quienes me acercaron a esta ciudad. Casi a media noche a sus afueras estuve buscando campamento cerca de un puesto de policía. Hoy temprano llegué a Río Gallego la cual me pareció una linda ciudad pero sin los repuestos necesario.  Luego de recorrerme la ciudad varias veces de un lugar a otro por fin encontré una parrilla que creo me va a solucionar este problema. Ahora me falta conseguir el aro de la rueda delantera.

Por otro lado el clima y el paisaje se muestra tal cual como parece los voy a tener por varias semanas. Mucha pampa, interminable hasta donde la vista te alcance y vientos que casi siempre están en contra o de lado. Ya he tenido que luchar contra él un par de días y se necesita mucha paciencia y perseverancia para afrontarlo. Esperemos me alcance para las etapas que siguen.

Por ahora hoy espero terminar de arreglar los pequeños percances mecánicos que tengo y seguir mi camino por la pampa Argentina.

 

CAMBIANDO DE RUMBO, AHORA HACIA EL NORTE (Río Grande 23 de febrero de 2005)

 

El “fin del mundo” como es conocido Usuahia por fin me recibió. Con todos los problemas mecánicos y algunos otros inconvenientes pequeños parecía que esta hermosa tierra quisiera ponerme un poco más difícil la llegada, tal vez para que el recuerdo fuera más intenso. Sin embargo a pesar de que las cosas materiales flaqueen y se deterioren lo importante para mí, es que mi entusiasmo y ánimo por el contrario se fortalece con los kilómetros y las dificultades. Usuahia te atrapa con su verdor y su geografía. La parte norte de Tierra del Fuego se caracteriza por sus inmensas Pampas donde el paisaje en ocasiones se vuelve monótono, sin embargo llegando a Tolhuim el paisaje empieza a cambia lentamente, apareciendo el verdor de las Lengas y Cohigues y emergiendo montañas escabrosas con sus picos nevados. En Usuahia pude visitar el Parque Nacional “Tierra del Fuego” lugar donde termina la ruta 3 y ya no hay más camino para seguir hacia el sur. Allí realicé varias caminatas entre senderos espectaculares donde puedes observar castoreras, pájaros carpinteros, martín pescador y varias especies más. Varios miradores te llevan mucho más al sur con la vista y te muestran la belleza del canal Beagle.

En Usuahia también realicé una caminata a un glaciar cercano y otra caminata por el valle  del cañadón negro. Usuahia es como la punta de un embudo; allí converge gente de todas partes del mundo con ese deseo que todos llevamos dentro de conocer y llegar a los lugares más inhóspitos.

Así como Usuahia no quería dejarme llegar en “Niña Perse”, creo que tampoco quiso que saliera en ella. Aunque ya había soldado la parilla y había recorrido todo el parque Tierra del Fuego, al salir de Usuahia nuevamente la parilla se rompió. Esta vez de una forma que no permitía reparación rápida. Fue necesario devolverme a la ciudad y buscar una nueva sin encontrarla. Lamentablemente la única opción que me quedó fue nuevamente que un coche me acercara a Rió Grande. Acá tampoco la conseguí por lo cual me tocó mandarla desdoblar y soldar esperando que me resista hasta Río Gallego. Espero solucionar un par de problemas mecánicos en esta ciudad que me dicen es lo suficientemente grande para encontrar los repuestos que necesito. Por ahora me toca andar con cuidado por el ripio sin forzar mucho a Niña Perse.

Por último y cambiando un poco el tema, he tenido un  contacto con el periódico El Tiempo y su semanario Cundinamarca quienes están interesados en publicar una pequeña nota semanal de mi viaje. Espero pronto entrar al mundo de las notas de prensa sobre 2 ruedas.