Y
De
Empezaba
nuevamente el camino. Tenia que salir de la ciudad de
Mi
intención fue tomar vías secundarias que tienen los paisajes más espectaculares
y evitar de esta forma encontrarme con las autopistas interestatales.
Por lo difícil
Esa
primera noche terminaba mi pedalear a las afueras de Searchlight. Tenía que
arreglar mi colchón de una pinchadura, preparar la comida y descansar para la
siguiente jornada que se venía con mucha Montaña. Sin embargo el descanso fue
interrumpido por el intenso viento que arranco algunas estacas que sostenían la
carpa y me obligo a salir en dos ocasiones rápidamente a componer el problema.
Fue un viento helado que no cesó en toda la noche y que dificultó la
preparación
Esa
mañana empecé mi pedaleada con toda la ropa posible, incluyendo pantalón, dos
chaquetas, guantes y gorro. El viento era intenso y no me estaba ayudando
mucho.
Iniciaba
con una subida larga, recta, monótona, de unos 20 km y 500 metros de desnivel.
Ver el final de cada recta en la distancia te hacía sentir en ocasiones que en
vez de estar mas cerca, te alejabas con cada pedalazo, es un poco desesperante.
Era necesario abstraer las rectas y el viento para disfrutar
Luego
de coronar este paso, por fin bajaba hasta el diminuto poblado de Nipton. Este
lugar tuvo su apogeo con la construcción
Cambiaba
de dirección nuevamente al sur, entrando a la reserva ecológica de Mojave y con
ello el viento me empezó a ayudar con mas intensidad.. Que bueno era sentir los
jalonazos de este amigo invisible que me aliviaban el esfuerzo en la subida.
Llegaba nuevamente a otro paso y luego de un sector de subidas y bajadas
llegaba al que había programado
Continuaba
mi camino al sur y con ello me despedía de este parque natural. Tenía que
sortear otro paso montañoso,
decadencia hasta casi su
desaparición y ahora son pocos los que hacen un esfuerzo de recuperar algo de
sus tiempos gloriosos.
Seguía
rodando por el desierto de Mojave y preferí parar en Amboy antes que continuar
en medio de la nada.
El
camino continuaba bordeando un lago seco que ha formado un salar, para
nuevamente empezar la subida. El Viento estuvo nuevamente a mi favor en la
primera parte de la jornada, pero
Sin
mas remedio, me adelante en el camino y en un punto intermedio antes de entrar
al parque y ya a las afueras
Al
siguiente día tenia dos opciones, podía rodar rápido y salir
Ese
día me dirigí al sector de “Hidden Valley” donde pude disfrutar de un escenario
único que combinaba rocas apiladas extrañamente, como por la mano de un gigante
y bosques de los árboles característicos del parque. Es el paraíso para
escaladores que en sus rocas gigantes han encontrado infinidad de rutas de
todos los grados de dificultad.
Uno
de los guarda parque me comentó que se pueden realizar campamentos agrestes,
pero es necesario alejarse de las vías y los senderos. Era un poco complicado
moverme con mi Monarca en medio
Pensé
que la salida
Luego de este nuevo paso
montañoso tendría un descenso que me llevaría al segundo punto en Norteamérica
que esta por debajo
Volvía
a separarme de estas autopistas y tomar otras vías mas tranquilas. Ahora me
adentraba en el parque regional de “Anza Borrego Desert”. Con el último gran
premio de montaña por superar continuaba mi recorrido por estos desiertos
Esto
lo pude comprobar cuando al encontrar el campamento cerrado, tuve que recurrir
a otro lugar saliéndome de la carretera y algunas personas que me vieron cuando
cocinaba con mi estufa pensaron que estaba haciendo alguna fogata. Había
terminado de cocinar cuando se aparecieron 2 carros de policía y un gran carro
de bomberos. Nunca me imaginé que la preocupación fuera tan grande. El problema
es que a veces esta preocupación se combina con violencia, por lo cual Víctor,
otro lugareño que llegó al lugar, me comentó que no sería bueno que me quedara
esa noche allí.
Al
final resulté en el poblado de Ramona alojado en la casa de Andrés. El trabaja
con la iglesia católica
Llegaba
por fin a
Realmente
disfrute los días en San Diego. Incluyendo el día extraño, pero necesario donde
llovió sin parar. Espero que haya servido para aplacar también algunos
sentimientos agresivos en las personas de la región.
Primero
llegue a la casa de Roy y su esposa Maggi. El resultó ser un apasionado de las
bicicletas (de por si tiene
Gracias
a ellos pude conocer a sus amigos Jaime y su esposa Erin (Casi María). El
es Colombiano, de Medellín y ella de
Estados Unidos. Hacía mucho tiempo no hablaba con un compatriota y afortunadamente
pudimos compartir bastante tiempo para contarnos un poco de nuestras
experiencias alejados de nuestro país, al que queremos mucho, pero que a la
vez, ahora vemos desde otra perspectiva.
Me
pareció muy curioso que Maggi y Erin fueran unas fanáticas
conozco que deliran por
este deporte.
Otro
detalle muy propio de nosotros los Colombianos, es que Jaime llama a su esposa
Erin por el alias de “Casi Maria”. “Casi” ya que ella, casi que habla español y
María pues en
Mi
segunda parada en la ciudad fué en la casa de Merle y su esposa Linda. Tienen
una casa muy bella en medio de la ciudad pero escondida, de tal forma que
parece que hubieras salido de ella. Hasta gallinas tienen en su patio, algo
poco común en estos hemisferios. Me hospede en una pequeña cabaña donde ya
otros ciclistas
Y
por último acepté la invitación de Jeanne para compartir con su familia un día
muy especial. Ya mañana espero cruzar la frontera y se que empieza una etapa
completamente diferente en mi viaje.
Agradecimientos
especiales.
·
Doe Youtz. Por su ánimo en el camino (cerca de Cima en el Parque Nacional
“Mojave Preserve”) y por regalarme una
deliciosa sopa y unas barras de cereal. Te aseguro que las disfruté esa noche.
·
A Josh Parr y Rosa Lina, quienes pararon en el parque Joshua Tree a
conversar conmigo y también terminaron obsequiándome unas barras de cereal para
el camino.
·
Un saludo para mi compatriota Paola a quien conocí en Joshua Tree NP y a
sus amigas Catherine y Eloise y su amigo Paul.
·
A Steve Gram. y su esposa Ivy por compartir conmigo una noche en el
campamento “Tamarisk Grove” en el parque regional “
·
A Roy Smith y su esposa Maggi, realmente gracias por recibirme en su
casa. Gracias por el detalle con que cuido a mi consentida Monarca. Fué muy
especial ver
·
A Jaime y Casi María, por compartir un momento de sus vidas en mi
caminar. Gracias a Jaime por hacerme sentir en otro Colombiano las cosas buenas
de mi país y por la ayuda que me brindaron para continuar con mi viaje. A Casi
María le deseo que siga metiendo muchos goles y espero que siga disfrutando
junto con Maggi de esa pasión tan especial.
·
A Merle y Linda por recibirme en su casa y hacerme sentir
·
A Jeanne, gracias por su espontaneidad, su alegría y su gran sonrisa.
Gracias por abrirme las puertas de su casa cuando apenas hablamos 5 minutos.
Algunos
datos de interés
·
Kilómetros recorridos en esta etapa: 810 kilómetros
·
Total kilómetros recorridos hasta la fecha: 9780, ya casi completo los
diez mil.
·
No se cuantas veces subí y bajé en este recorrido, pero casi siempre eran
más de 1000 metros de desnivel ascendido cada día.
·
Muchos litros de sudor derramados en estos caminos. Y eso que estamos en
invierno.
Llegando al paraíso de lo Artificial.
Entraba
a
Gracias
a la ayuda de Raúl, tenía un hogar para esa noche y adicionalmente, el me
recogió a la entrada de la ciudad para llevarme hasta allí. Realmente hubiera
sido complicado ubicar esta dirección entre
Llegaba donde Perla y su
esposo Antonio. Con Antonio pude tener una noche llena de historias de viajes
que el había emprendido por varios lugares de Estado Unidos y Centro América.
Ver las fotos, lo único que hacían, era propiciar ideas de nuevos viajes para
mi futuro.
Mi
hermana llegaba al siguiente día en horas de la noche, por lo cual iba a
aprovechar el día para empezar a recorrer su zona de casinos y a eso de las dos
de la tarde ya tenía programado encontrarme nuevamente con Christina y Roger, mis
amigos suizos.
Llegar
al Corazón de las apuestas, al sector de los casinos, al lugar de pocas
alegrías pero muchas frustraciones, fué bastante impactante. Son muchísimos
casinos, enormes, cada uno con una temática en particular y parece que no son
suficientes, pues siguen construyendo algunos mas, cada vez de mayor tamaño y
lujo. De por si no hace mucho colapsaron uno de los edificios de la zona para
construir un nuevo resort que saldrá costando unos 8000 millones de dólares. Al
escuchar estas cifras astronómicas lo único que puede venir a mi mente son
estos desequilibrios económicos donde en esta parte del mundo, en lujo,
diversión y juego se pueden gastar tanto, mientras en muchas partes del mundo
hay gente muriendo de simple hambre. Por eso no puedo disfrutar de estos
lugares.
Hay
cosas muy interesantes que recorrer, no lo puedo negar. Lugares que evocan los
canales de Venecia o fuentes que danzan al ritmo de la música o si quieres
puedes trasladarte practicamente de
Luego
de la grata compañía de mis amigos, se llegó la hora
El
encuentro con mi hermanita y Matt fue realmente especial. Volverlos a ver y
darles un gran abrazo era 
Me
pareció muy curioso que no existe ninguna restriccion para entrar en los
casinos, con la intención que la gente apueste, e incluso para llegar a las
habitaciones es necesario pasar por el casino primero. Por tal motivo mi
consentida Monarca se paseo despreocupada en medio de máquinas tragamonedas,
mesas de carta y entre ávidos apostadores sin importarle el que dirán. Claro
que definitivamente estaba fuera de su medio.
El
día siguiente era necesario hacer el recorrido turístico nuevamente. A pesar de
todo, la ciudad resulta llamativa a los sentidos con
Mi
hermanita y Matt me tenían mi regalo de cumpleaños; era la invitación a ver una
función
Otro
lugar que vale la pena ver es el juego de luces que cada hora corre en el
sector de Fremont. A lo largo de unos 200 metros y en el techo en forma de arco
(domo) se proyectan imágenes increíbles. Es la pantalla más grande de este
estilo en el mundo.
Faltaba
la otra parte de mi regalo de cumpleaños. Era ir a conocer el Gran Cañón del
Colorado. Era una larga manejada pero nos dirigimos para allí lo más temprano
posible. Llegamos en horas de la tarde y pudimos contemplar los cambios de
luces y sombras que el cañon empieza a producir cuando la puesta de sol se
acerca.
Cual gigantes que crecen,
Terminaba
así unos días que se pasaron más rápido de lo querido.
Yo
iniciaba mi nueva etapa buscando el mar y con el mi despedida de los Estados
Unidos, pero eso sera historia para mas adelante.
Agradecimientos
especiales
A
Christina y Roger, por compartir conmigo esa tarde en la ciudad, por ayudarme
en todo lo que fuera posible y espero, gracias al espejo que le regalaron a mi
Monarca, poder estar mas seguro cuando los conductores mexicanos se esten
acercando mas de lo deseado. (por lo menos poderlos ver).
A mi
hermanita y a Matt, por haberme consentido estos días en la ciudad. Fué un gran
cambio al no estar en un campamento y al poder
tener tantas comodidades.
Pero más que eso, por estar compartiendo conmigo día a día este proyecto, por
ser parte importante en él y por la
alegría que le trajeron a estos días de viaje.
Algunos
datos.
Estos
días fueron de mucho descanso para mí y mi consentida Monarca. Por tal motivo
les dejo algunos datos de la ciudad.
Las
Vegas es conocida en ocasiones como la ciudad del pecado (Sin City en inglés)
debido a la popularidad del juego y apuestas legales, la disponibilidad de
bebidas alcohólicas a cualquier hora del día (como en toda Nevada), la
legalidad de la prostitución en los condados vecinos (las leyes de Nevada
prohíben la prostitución en los condados de más de 400.000 habitantes). El
gobierno local y los promotores turísticos de la ciudad prefieren el apodo de lo
que paso en
Datico
especial. A la salida de la ciudad estaba completando mis 9000 km.
Mi primera etapa por los desiertos. Un sube y baja rumbo a
Era
otro día de despedidas. Ahora tenía que decirles adios a Kathy y Jeff, mis
anfitriones en el Parque Yosemite. No logro acostumbrarme a estos momentos y
hacerlos menos duros.
Continuaba
mi camino rumbo al sur con la idea de recorrer el
Antes de salir
La
salida
Había
senderos para caminar por bastantes horas pero yo tenía el problema de no tener
un lugar para acampar en esa noche. Por tal motivo a eso de las 4 de la tarde
empecé mi salida
Afortunadamente
los kilómetros pasaron rápido gracias a la larga bajada y los metros
descendidos mejoraron la temperatura. A casi la altura
Con
una tarde agradable, entre muchos árboles al lado
La
ruta me llevaba a
La
ruta escogida me llevaba lejos de caminos principales, pero me ponía a conocer
todas las colinas cercanas en un sube y baja constante. Solo gané 60 metros al
final de la jornada, pero estoy seguro que subí más de 1000 metros en todo el
día.
Parte
de la jornada la pude realizar con un nuevo amigo, Pete. Él me alcanzó en su
bicicleta de ruta y me acompañó buena parte de la jornada. De todas formas a
pesar de lo exigente de la ruta fue muy bella en cuanto a su paisaje,
incluyendo la vista
Al
final encontré un área de descanso cerca
Yo
seguía haciendo cuentas con relación a mi recorrido y el tiempo que tenía para
llegar a encontrarme con mi hermana. El problema era que las cuentas no me
daban por las grandes subidas que me esperaban. Estaba en estas cuando sin
comentarles nada, me propusieron que me acercaban el siguiente día a la entrada
Con
un desayuno realmente completo, puse toda mi casa dentro de la camioneta y a
eso de las 9:30 AM iniciamos el recorrido. La ruta era muy escénica pero en
algunos tramos bastante inclinada. Como una hora mas tarde me dejaron junto al centro de visitantes que
esta al comienzo del "King Canyon", listo para ir a recorrer estos
bosques que tienen los árboles más grandes del mundo.
El
primer sector que recorrí fué el que tiene el árbol insignia de navidad para
los Estados Unidos (proclamado con este título desde 1926) y que tiene el
tronco más ancho en el mundo (aproximadamente 12 metros de diámetro en su
base). Se trataba
Retornaba
a la ruta y seguía por entre bosques de pinos, sequoias y otras especies de
grandes árboles, esperando avanzar hacia el sector sur y entrar al “Sequoia
National Park”. Sabía que no llegaría ese día, por lo que tendría que acampar
en medio de la reserva forestal. El camino continuó subiendo y encontré un buen
lugar en la parte más alta de mi recorrido. Estaba por encima de los 2300
metros y lo único que me podía esperar era una noche bien helada. Sin embargo
para mi sorpresa la noche estuvo realmente confortable pues no bajó
Amanecía
y el buen tiempo permitió que saliera temprano. Seguía un buen descenso y luego
un sector de columpios antes de llegar al sector donde se encuentra la famosa
sequoia "General Sherman”. Aunque no es el más alto (Hay redwoods con
mayor altura), ni el más grueso en su tronco (lo supera el Genera Grant), si es
el que mayor masa posee (aproximadamente 1400 toneladas). Es por hoy el mayor árbol
A
pesar que tomé muchas fotos, creo que ninguna puede plasmar su tamaño ni
tampoco trasmite las sensaciones que se tienen al estar al lado de este
gigante.
Es
increíble
Terminaba mi visita a este
mágico lugar. Solo la grandeza de un lugar
Empezaba
mi descenso saliendo
Que
delicioso es sentir que a pesar que te conocen de poco tiempo te reciben
Me
propusieron quedarme un día mas para conocer otras partes
El
siguiente día con mis cosas dentro de su camioneta pude evitarme esta pedaleada
un poco monótona y ellos me acercaron un poco mas a mi destino llevándome hasta
el Lago Isabella y evitándome un ascenso que no tenía contemplado que me
llevaba hasta los 1800 metros. Viendo la ruta creo que no hubiera podido
hacerlo en el tiempo que tenía previsto, realmente estaba larga e intense la
ruta.
Ahora,
nuevamente con el itinerario en orden seguía mi camino rumbo al Parque Nacional
"Death Valley".
Primero
continue bordeando el Lago Isabella para luego iniciar un ascenso suave para mi
primer paso montañoso, de los muchos que de ahora en adelante tendría que
afrontar.
Fue
muy relajante poder pasar esa noche en medio
Iniciaba
mi siguiente día con el ascenso al primer paso montañoso. En medio de árboles
“Joshua” coronaba
Tomaba
una ruta paralela a la
Saliendo
de Olancha el desierto se sentía con más fuerza y el paisaje que producía el
lago seco de Owens a modo de salar le daba un toque especial al paisaje.
Nuevamente iniciaba una subida constante con algunos repechos bastante fuertes.
Entraba
ahora si oficialmente al parque nacional “Death Valley” y yo estaba convencido
que solo me esperaba la gran bajada final para llegar al valle que esta por
debajo
mostrando un Nuevo valle,
el de Paramint, con lo que necesitaba descender mas de 1000 metros para
volverlos a subir casi que inmediatamente.
Ya
con esta perspectiva necesite aplazar mi llegada al “Valle de la Muerte” (
Esa
noche se nublo bastante y hasta algunas gotas cayeron, sin embargo en la mañana
el cielo estaba completamente despejado.
Me
alisté temprano pues era otro día de intensa subida. Pase primero por Paramint
que se convierte en el único punto en esta parte
Ellos
siguieron adelante y yo empecé a subir lentamente con muchas paradas para tomar
fotos
Fué
un descenso de 1600 metros de desnivel que pasaron mas rápido de lo que hubiera
querido. El primer sitio al que llegue y que es la parada obligada para
solicitar información, comprar lo que se olvidó en el camino y recargar agua es
el poblado de “Stovepipe wells”. Allí volví a encontrarme con la pareja suiza,
pero ellos ya continuaban el camino.
La
ruta que continuaba solo presentaba leves ondulaciones. Primero pasas muy cerca
de un sector de dunas de arena donde vale la pena gastarle unos minutos para
caminar en medio de ellas, luego en la parte baja del valle aparece el color
blanco típico de los salares que se forman al secarse las lagunas, también
puedes recorrer algo de la historia del lugar cuando algunos osados llegaron
buscando explotar el borax que se encontraba en sus entrañas o simplemente
contemplar un amanecer como el que tuve gusto de compartir nuevamente con mis
amigos suizos en el famoso “Zabrinski Point”
Creo
que el mayor regalo que te brinda el desierto es la posibilidad de reflexión
que el silencio otorga, la calma que se siente en cada rincón y
La
ruta entre el “Death Valley” y
Aquí,
gracias a Raúl Merezco, su hermano Boris y familia, pude tener un sitio donde
pasar la noche con todas las comodidades y adicionalmente me contactaron con
más familia en Las Vegas para que pudiera llegar al siguiente día sin apuros.
Ya
con la seguridad de tener un lugar donde llegar en esta gran ciudad, emprendí
mi último gran ascenso (nuevamente casi de 1000 metros) para por fin contemplar
mi destino desde su cumbre. Baje por una ruta un poco más larga pero mas
Hermosa: “The
Ahora
esperaba encontrarme con mi hermana y vivir un poco la experiencia de esta
ciudad.
Agradecimientos
especiales
·
Nancy y Uwe por recibirme
·
Wayna Davis y su esposa Mary por invitarme a comer, regalarme el mapa y
guiarme en mi paso de la cordillera
·
Pete Piva, por acompañar mi rodar en su bicicleta de ruta.
·
Susan y Paulette por invitarme a colocar la carpa en su patio, compartir
la cena y el desayuno y ayudar para que mi itinerario se mantuviera en orden al
acercarme a la entrada
·
A Christina y Roger, por invitarme a su campamento en el
·
Raul Merezco, su hermano Boris y familia, por recibirme en su casa en
Pahrump.
Nuevamente hacia la montaña. Nuestro encuentro con
Continuabamos
con Damián nuestra ruta nuevamente hacia las montañas. Necesitabamos salir
Queriendo
evitarnos todo este problema, la mejor solución era tomar el metro para que nos
llevara a la estación más alejada que tenía hacia el oriente.
A pesar de ello todavía
salimos en un sector bastante urbano y tuvimos que seguir bastantes señales e
indicaciones para encontrar nuestra ruta sin utilizar las autopistas. La idea
era llegar a pasar la noche en el parque “Caswell Memorial”. Para ello tuvimos
que sortear un paso montañoso para luego nuevamente bajar al famoso valle de
Al
final de la tarde y necesitando utilizar nuestras linternas por fin llegamos al
campamento. Resultó un oasis de bosque al lado
Noche
tranquila que disfrutamos luego de tantos días de ciudad.
Al
día siguiente cotinuamos con las instrucciones que habíamos bajado de internet
para llegar al siguiente parque (
Por
lo menos un buen descanso y un regalo adicional de una de las guardaparques
(media pizza), nos contentaron la noche.
Nos
estabamos preparando mentalmente para el ascenso que nos esperaba en el
acercamiento al famoso parque
Pensábamos
que sería una subida continua, pero nuestra sorpresa fue grande cuando en medio
de un terreno bastante árido lo que hacíamos era subir y bajar. Realmente las
bajadas no las disfrutas sabiendo que tienes que volver a recuperar esos metros
perdidos.
Toda
la mañana nos la pasamos así, solo luego
Llegabamos
a Greeley Hill y nos pareció muy curioso que en su cartel que hace referencia a
la población, lo que apareció en vez
Ya
con las carpas armadas lo que nos empezó a preocupar fue la tormenta que se
veía venir. Truenos y relámpagos nos rodeaban por varios frentes y nos
apresuramos a preparar la comida; sin embargo el fuerte aguacero nos ganó a
carrera y tocó refugiarnos a terminar de prepararla. Estábamos en estas cuando
apareció Joshua, trabajador
El
problema fue salir al otro día de este lugar tan confortable, mientras que
afuera, apesar que había amanecido totalmente despejado, estaba haciendo un
frío que rozaba el punto de congelación.
Teníamos
que partir, nos despedimos de nuestros amigos patrocinadores
Nuevamente
resultamos bajando más de lo que subíamos. Eran largos repechos que superábamos
para nuevamente encontrarnos con una bajada igual o más larga. Realmente ese
día las energías y las horas del día nos alcanzaron solo para llegar a la
entrada del parque, aunque en total solo fueron como 40 km. Estabamos
oficialmente dentro de Yosemite pero ubicados en el primer campamento, todavía
bastante lejos del famoso valle. Ese recorrido quedaría para el siguiente día.
Tuvimos
una noche despejada en medio de un hermoso bosque de pinos. Prendimos una
fogata y nos quedamos hasta tarde charlando de todo un poco. Se nos avecinaba
la entrada al famoso valle de
Amaneció
nuevamente despejado, lo que nos alegró bastante, aunque empezabamos el día con
una mañana muy fría. Iniciábamos nuestro ascenso y antes de coronarlo,
realizamos una parada para adentrarnos caminando hasta un pequeño reducto de
Sequoias gigantes. Era nuestro primer contacto con estos gigantes de la naturaleza.
Realmente pensamos que sería un bosque y solo eran unos pocos árboles, sin
embargo sentimos su grandeza.
Regresábamos
a la ruta y retomando la bajada. La llegada al valle se sentía cada vez más
cerca y al final, de un momento a otro, luego de una curva se abría todo el
valle de una forma increíble. La parada fue obligatoria para tomar muchas fotos
y luego seguir por una ruta que nos hacía parar cada 5 minutos. Pasamos varios
túneles hasta que por fin el desnivel cesaba y tomábamos terreno
Estábamos
ya con hambre pero queríamos llegar al famoso "Capitan" para preparar
nuestros sandwiches. Al fin estábamos junto a la pared de granito más famosa
dentro
Era otra jornada corta en
kilómetros pero el tiempo parecía que no alcanzaba para todas las paradas que
realizábamos y todas las fotos que se nos cruzaban en el camino. Teníamos que
llegar a buscar información, comprar algunas cosas y ubicar el campamento.
Estábamos
ya en la compra de la comida para la noche cuando apareció Kathy, quien luego
de algunas preguntas terminó invitándonos a su casa. Ella junto con su esposo
Jeff, trabajan con el parque y son amantes de la escalada (que mejor sitio para
vivir). Terminamos pasando una noche en
familia, con ducha caliente, ropa entre la lavadora y nuevos amigos para
compartir experiencias y vivencias.
Damián
solo pensaba quedarse un día más para luego partir, sería nuestra despedida
pues yo me quedaba otro día para hacer otra caminata y tomar una ruta
diferente.
Con
las indicaciones de Jeff la decisión estaba tomada para el día siguiente bien
temprano. Queríamos unir 3 diferentes caminatas. Iniciabamos subiendo hasta el
"Glacier Point" por la ruta "Four Mile" una de las más
frecuentadas en el parque, luego empezábamos el descenso acercándonos a las
cascadas Illiouette, Nevada y Vernal por el "Panorama Trail" y
bajábamos a la villa por el "Mist Trail".
Realmente
ha sido una de las caminatas más bellas que he realizado en mi vida. Nada
técnica, pues la ruta es suave, inclusive con algunos tramos pavimentados, pero
con una vista del Capitan, del Valle y del Half Dome, impresionante. Cada
mirador, cada nuevo punto de vista era excusa para tratar de plasmarlo en una
foto o simplemente parar a contemplar el escenario imponente.
Se
nos fue todo el día y con los últimos rescoldos de luz llegamos a la vía
pavimentada encontrándonos con la fortuna que el bus que recorre el valle,
estaba justo a nuestra salida. Toco correr un poco pero logramos tomarlo.
Llegar a la villa, ir a la casa, charlar un poco de nuestro día de caminata y
prepararnos para nuestro siguiente día, gastaron nuestras últimas energías. Era
duro nuevamente sentir que en el camino avanzaría sin la compañía de Damián,
pero teníamos rutas diferentes y destinos que trazar.
Esa
mañana nos levantamos con objetivos diferentes, Damián organizando todo su
equipo para partir hacia el famoso "Tioga pass" y yo emprendería otra
caminata hacia la cumbre de "Yosemite Fall".
Con
un fuerte abrazo y con la idea de volvernos a cruzar en este viaje, vi partir a
mi amigo rumbo a su destino, así
A mi
me esperaba otro ascenso a la cima de la cascada Yosemite. Me sentía extraño al
hacerlo nuevamente en solitario.
Lamentablemente
en está época
Fue
una subida más corta que la 
Retorné
a la villa con este recuerdo en mi mente, pude caminar un poco más sus
alrededores y retornar a la casa de Kathy y Jeff para preparar mis cosas para
la partida. Esa noche tuvimos cena con algunos amigos así que pude compartir
con ellos parte de mi viaje.
Era
momento de continuar, ahora mi rumbo en esta nueva etapa sería Las Vegas
pasando por los parques nacionales Sequoia y Death Valley.
Agradecimientos
especiales:
·
A mi amigo Damián, por compartir nuevamente la ruta. Fue muy dura la
despedida y espero volverlo a ver durante el viaje.
·
A Joshua y Malcom
·
Al resto de personas en
·
A Kathy y Jeff por recibirnos en su casa en
Entraba
a la ciudad más grande hasta ahora visitada en mi viaje y lo hacia por la
Puerta de Oro
La
primera grata sorpresa es la arquitectura que se mantiene en la mayoría de sus
viviendas. Sus casas de no más de 3 pisos con sus ventanales saliendo en formas
simétricas le dan un toque especial a todos los rincones de la ciudad.
Otro
aspecto característico son sus colinas que están repartidas por todas partes y
la convierten en un buen desafío para recorrerla en bicicleta. Incluso existe
un mapa donde puedes ver todas las calles con su porcentaje de inclinación y
así puedes programar la mejor ruta (que no siempre es la directa) para ir de un
punto a otro.
Y
por último,
Realmente
San Francisco está limitada geográficamente, por el mar principalmente, lo que
la convierte en un ciudad de apenas unos 750.000 habitantes. Sin embargo
sumando las ciudades contiguas la convierten en un área metropolitana bastante
grande.
Luego
de mi entrada a la ciudad y estas primeras impresiones que pude ratificar
posteriormente, pudimos disfrutar de la amabilidad de nuestra anfitriona.
Shirley la habia conocido en
Aparte
de caminar por sus calles, rodar por sus empinadas colinas para llegar a
algunos de sus lugares más representativos, ver la cantidad de turistas
montados en los trenes jalados por cables e ir a la famosa isla de Alcatraz,
creo que lo más importante que me pudo quedar de este paso por San Francisco
fue el espíritu liberal que se siente en su gente, las diferentes corrientes de
pensamiento que se viven y el cuestionamiento que se siente frente a la misma
realidad que nos toca vivir, incluso se siente la controversia a la política
armamentista de los Etados Unidos.
En
este sentido pude ver algunas manifestaciones especiales que nacen de
diferentes grupos en la ciudad. Me pareció importante el tema del ahorro
energético, pudiendo ver un evento donde convocaron a apagar voluntariamente
los bombillos de la ciudad por espacio de media hora y en el tema que a mi más
me apasiona, también un grupo grande de personas en la ciudad está buscando
generar conciencia en el uso de la bicicleta como medio alternativo de
transporte. Esta corriente la pude sentir en toda su magnitud en el
"Critical Mass" que todos los viernes al final de cada mes se realiza
de forma muy espontánea. La idea es que al
reunirse en un mismo punto
gran cantidad de ciclistas, generan tal masa que ella misma empieza a
desplazarse generando su propia dinámica y en últimas creando un cambio de
pensamiento y de actitud de los participantes y los espectadores. Se pretende
con ello hacer un llamado a la utilización de la bicicleta como medio
alternativo de transporte y buscar mayor reconocimiento por parte de las
politicas públicas para la creación de nuevas bicisendas y facilidades para
este tipo de mobilidad. Adicionalmente este viernes era especial pues se
celebraba “Halloween” y la gran mayoría de ciclistas irían disfrazados. Ver
rodar tal cantidad de ciclistas (yo le pongo unos 4000) la gran mayoría con
disfraces muy originales, incluso un papa noel desnudo con solo su barba y
gorro, me ratificaba que cuando se pretende generar cambios la mejor forma de
hacerlo es uniendo voluntades y aportando a la causa con ideas y acciones.
Ojalá en mi país todos pudieramos unirnos en la causa común de conseguir
Realmente
fue una forma de terminar de conocer la ciudad sin preocuparme por los carros,
semáforos o dirección de las calles. Solo era cuestión de dejarse llevar por
esa masa de ciclistas de todos los estilos, tendencias y filosofías.
Me
llevo el recuerdo de una ciudad muy liberal de pensamiento, tanto, que
concentra el más alto porcentaje de población homosexual en el país, con muchas
manifestaciones en cuanto a las artes, música, deportes y actividades en cada
rincón de la ciudad. Con su barrio japonés y chino, con una población
multiracial y con muchos matices culturales y sociales, daría para escudriñarla
por muchos más días,
Un
detalle que me encantó fueron sus murales, muchos de los cuales involucran el
tema de la bicicleta y la proyección de la ciudad en el futuro a una que le de
menos importancia a los carros y más a la verdadera calidad de vida que se
obtiene de otras formas.
A
groso modo esta fue la impresión que me dejó San Francisco. De todas formas
sigo prefiriendo los espacios naturales en los que puedo encontrar
Agradecimientos
especiles.
·
A Shirley Johnson, por aguantarnos en su casa por más de una semana y
mostrarnos las diferentes facetas de esta loca ciudad. Afortunadamente ella
también es viajera y sabe de todas nuestras necesidades. Además ella fue la que
nos contó de Critical Mass y esa fue la razón principal para demorar nuestra
partida de
·
Kash, por su pasión por el tema de la bicicleta y por ayudarnos a ponerla
nuevamente a punto para muchos más kilómetros.
·
Alejandro Caminos, amigo Venezolano con quien pude departir un agradable
momento y conocer un poco más de la vida en esta ciudad.
La costa Californiana: Bosques de Redwoods, mucha lluvia y muchas
subidas y bajadas.
Iniciaba
una nueva etapa en mi viaje, ahora la cercanía al mar y la amistad de Damián
serían mis compañeros de carretera. Ya sabía de antemano que el mal clima había
demorado a mi amigo argentino, por lo cual tendría un día de descanso mientras
él me alcanzaba en el campamento. Hacía mucho tiempo no tenía un día relajado.
Me dediqué a tomar fotos,
a escribir y leer. Ya entrada la tarde llegó Damián y este momento fue
celebrado con un caluroso abrazo. Habían muchas historias que contar de parte y
parte y por ello la cena se alargó bastante.
Ese
día llegaron adicionalmente otros ciclistas viajeros al campamento, con los que
pudimos compartir nuestras vivencias.
Damián
llegaba necesitando un día de descanso, pues
Nuevamente
el "Sudaca Team" estaba reunido y esto hacia que la perspectiva
Iniciabamos
nuestro recorrido cambiando de estado y entrábamos a California, pero todavía
no la de playas y chicas en bikini que es la imagen que vende la publicidad.
Claro que
Nuestro
primer destino, luego de Harris Beach, fue el parque estatal de "Elk
Prairier" aunque para hacerlo necesitabamos recorrer bastantes kilómetros.
El recorrido nuevamente inició cerca a la costa, un poco mas
Recien
entrados en
Al
final pudimos llegar ese primer dia al campamento de "Elk Prairier"
pero rodando en medio de otro bosque de redwoods en plena oscuridad. La luz de
las linternas proyectaba las sombras de estos gigantes que producian en
nosotros sensaciones de asombro y hasta algo de temor.
Resultó
tan especial el lugar que nos quedamos un día adicional para hacer el recorrido
cerca de sus playas, caminar a lo largo de un pequeño cañón tapizado de helechos
y ver por fin de dia, sus bosques de redwoods.
Y
Un
poco tarde, pero ya sin lluvia, pudimos retomar el camino. Volvíamos a la playa
y a algunos encuentros con personas que te levantan la esperanza y te aportan
buena energía. Fue así
Seguimos
el recorrido junto a la playa en un constante sube y baja y ya entrada la tarde
entramos a la vía "
Nos
esperaba un día bastante largo incluyendo el poder completar mis 7000 km de recorrido.La primera
parte rodamos pasando de una ruta muy bonita junto al mar a la autopista, luego
entramos a un par de ciudades donde nos demoramos en nuestra búsqueda de una
biblioteca para tener acceso a internet y nuevamente la autopista. Los últimos
25 km de la ruta han sido unos de los más impactantes en mi viaje: entrabamos
al famoso bosque de redwoods "Avenida de los Gigantes". Era ya un
poco tarde pero el escenario sobrecoge y sorprende. Son majestuosos,
imponentes, respetuosos. Nunca un bosque me habia generado este tipo de
sentimientos.
Al
fin y en medio de la oscuridad llegamos a nuestro campamento. Parecería que
siempre los bosques de redwoods tenemos que andarlos en la oscuridad.
Apenas
armamos el campamento se puso a llover por lo cual otra vez nuestras carpas las
tuvimos que guardar mojadas al siguiente día.
La
salida fue lenta degustando poco a poco el resto de kilómetros de la Avenida de
Gigantes. Muchas paradas tratando de que nuestras fotos captaran algo de la
magia
Luego
de este paso mágico por estos bosques retornábamos al mar. Cambiabamos la ruta
101 por la famosa ruta 1 que nos obligaba a superar 2 pasos montañosos
serpenteantes en medio de bosques de pinos. Resultaron muy entretenidos para la
vista y un buen desafio para las piernas.
Fue
sorprendente ver que teníamos un día completamente despejado y en el momento
que llegamos a la costa nos encontramos con una pared de nubes que se venian
rápidamente sobre nosotros. Daba miedo ver ese frente nuboso que se extendia
frente a nosotros hasta donde la vista alcanzaba y
En
el campamento nuevamente nos encotramos con Matt y Scot con quienes veníamos
cruzándonos desde nuestra salida en Harris Beach.
Con
una comida bastante suculenta gracias al regalo de unos vecinos de campamento
pudimos terminar esta jornada.
Y si
que gastamos esa comida extra al siguiente día. La costa parecía una secuencia
de manos con sus dedos queriendo agarrar el mar lo que hacia que la ruta fuera
Ya
con el sol a punto de tocar el mar llegamos al nuevo campamento. Resultó uno de
los encuentros más grandes de ciclistas en mi viaje. Coincidimos:
·
Matt y Scot que estan rodando desde
·
Liz y Laure, una pareja de ingleses que estan haciendo un recorrido por
la costa Estadounidense.
·
Matt y Shelly, una pareja de jóvenes con su primer recorrido corto.
·
Thom, un Neozelandés también haciedo la ruta costera
·
Y nosotros
Compartimos
un poco de nuestras experiencias disfrutando
Aunque esa noche estuvo
despejada, el pronóstico para el siguiente día era de lluvia y lamentablemente
se cumplió. Amaneció cayendo una pequeña llovizna que retrasó la salida.
Aprovechamos un pequeño margen sin lluvia para organizar las cosas, pero cuando
salimos volvió a aparecer con más intensidad.
Adicionalmente
un viento bastante frío en contra hizo el andar lento y a veces tortuoso. El
constante sube y baja era un problema adicional. Subiendo con la chaqueta de
lluvia empezabas a llenarte de mucho calor y sentías
Afotunadamente,
luego de nuestro acostumbrado almuerzo (té y emparedados) el tiempo mejoró y
pudimos realizar el último tramo un poco más cómodos.
La
tentativa de hacer más de 100 km cambió por las condiciones
Resultó
que aquí la ducha estaba mas costosa que en el resto de campamentos. Ya
estabamos acostumbrados a los 50 centavos por lo que ninguno de nosotros tenía
mas de las 2 monedas de 25 y la ducha costaba 1.5 dólares. Estabamos solos en
el campamento y no había a quien pedirle cambio. Resultamos aprovechando el
agua caliente
Nuevamente
la lluvia fué la compañera en la madrugada. Escuchar esas goticas cayendo en la
carpa antes de iniciar un día de pedaleo no es muy agradable.
Que
día tan frío! La lluvia se incrementó y el viento también. Se nos presentaron
adicionalmente unas subidas intensas que con sus respectivas bajadas un poco
largas nos dejaban con el cuerpo suplicando por algo caliente. Justamente
cuando llegamos a Jenner nos encontramos con el café de Emma y no lo dudamos
para entrar. Eran apenas las 10 y 15 de la mañana cuando entramos y con un
clima que empeoraba terminamos saliendo de allí pasadas la 1 de la tarde.
Afortunadamente
la lluvia desapareció y un cielo azul empezó a aparecer poco a poco. Las capas
de ropa me las fuí quitando y las paradas a tomar fotos fueron aumentando.
Estabamos pegados a la costa la cual alternaba salientes rocosas de formas
caprichosas con playas amplias.
Al
fin llegabamos a nuestro parque estatal y campamento el cual resultó estar
sobre la arena. Me gusta la playa pero no
El
premio para este día intenso fue el atardecer que a modo de incendio celestial
puso de color naranja el horizonte.
Resultamos
nuevamente coincidiendo los mismos ciclistas viajeros de hacia dos días. Buen
motivo para compartir algunas historias.
A la
lista de animales a tener precaución ahora se sumaban los mapaches y lo pude
comprobar esa noche cuando fui victima de su astucia e inteligencia para abrir
cajas o maletas. Sino es porque escuché ruidos en la noche y me levanté a
revisar, me hubieran robado todo mi mercado. Afortunadamente solo pudieron
mordisquear un poco de mis provisiones aunque a Matt se le comieron todo el
desayuno.
El
preludio para la llegada a
La primera
parte
El
camino se adentraba en el continente ascendiendo en medio de paisajes que
alternaban algunos cultivos con parajes un poco áridos; luego el camino
retornaba a la costa pero ya en las aguas calmas de la Bahia de Tomales. La
cercania de
En
mi parada de almuerzo fue Matt quien me alcanzó y continuamos nuestro recorrido
juntos.
Luego de una última colina
a superar entramos en un sendero que nos llevó al Parque Samuel P. Taylor.
Nuevamente un pequeño bosque de redwoods fue el sitio para nuestro campamento y
en mi caso que mejor sitio que hacerlo en el medio de seis redwoods
simétricamente ubicados alrededor mío. Era un lugar mágico aunque por la mañana
lo pagara al ver mi carpa llena de cagadas de pájaro.
Esa
noche nuevamente coincidimos con los 2 Matt, Scott y Shelly. Matt nos enseñó
Por
fin ese 18 de octubre era el día para llegar a la ciudad más grande que hasta
hoy he tenido en el recorrido. Iniciamos temprano con Damián sabiendo que la
llegada hasta el famoso puente "Golden Gate" sería
Por
fin a la distancia teníamos el puente
Llamamos
a Shirley, nuestra amiga ciclista, quien nos habia invitado a su casa y luego
de que nos confirmó que nos recogería en una hora en el puente, nos dispusimos
a cruzarlo y a tomar muchas fotografías de este símbolo mundial.
Agradecimientos
especiales:
·
Nuevamente a Damián por ser mi compañero de pedaleada, de subidas y
bajadas, de frío y calor en esta etapa por la costa californiana.
·
A Matt y Scot por su compañía en muchos trayectos, por las clases de
inglés que me dieron y por la amistad que nos brindaron.
·
Uwe Jens y Nancy J Reimer por la deliciosa torta que nos brindaron y por
el ofrecimiento de su casa en Three Rivers cerca al Sequoia N.P.
·
Mathew Aldihger, quien nos permitió colocar la carpa en su restaurante y
nos invitó a comer. Si pasan cerca a
·
A
·
Eli González quien nos invitó el desayuno con cafe y tocineta en San
Anselmo, uno de los poblados antes de entrar a San Fancisco.
Datos
de interes:
·
Kilómetros recorridos 668
·
Solo tuve un pinchazo en mi rueda trasera.
·
El precio de los campamentos para ciclistas varía entre 3 y 6 dólares por
persona y un adicional de 50 centavos para la ducha.
·
No todos los campamentos tienen esta tarifa preferencial de ciclistas,
por lo cual hay que programar las etapas de acuerdo a la ubicación de los que
si las tienen.
Sintiendo los rigores
Mi paso a través de Oregón:
Pasando
el río Sbake, el mismo que encontré luego de salir
Sin
embargo para ello faltaban muchos días y pasar nuevamente por sectores
agrícolas, reservas forestales y algunos parques estatales y nacionales.
Ya en Oregón me encontré
con una de las ciudades mas grandes de mi recorrido. Se trató de Ontario.
Estaba un poco tarde y no era el mejor lugar para buscar un espacio para
colocar mi carpa, por lo cual la decisión era avanzar un poco más esperando
encontrar un lugar un poco mas tranquilo y amigable. Habia aprovechado para
comprar algunas cosas para preparar mi cena
El
día siguiente fue todo en subida, suave pero constante, siguiendo las huellas
Siguió
una ruta muy bonita, semidesértica tanto de vegetación
Atardecía
y no aparecía una casa para colocar mi carpa. Por fin a la hora indicada y
luego de los 80 km de rigor por fin aparecía una granja. Realmente no tenía
opción y al encontrarme con su propietario al final me permitió poner la carpa
al lado de unos corrales. No resultó el mejor lugar por las espinas que aparecían
por todas partes y que por poco pinchan mi bici. Al final me permitió colocar
la carpa en otro mejor lugar protegido por una muralla de pacas de heno. Lo
único malo fue la advertencia que me hizo de la presencia de un león de montaña
que andaba rondando por allí.
Era
sorprendente; salía
Luego
de realizar una mejor reparación a la rueda de mi Monarca, me fui a dormir un
poco más tranquilo.
Una
noche despejada fue el anticipo de un buen día que empezó bastante frío pero
que luego se tornó realmente cálido. Me toco superar dos buenos pasos montañosos
en medio de un paisaje árido.
Era
muy difícil llegar ese día a Burns, pero quise avanzar lo más cercano posible.
Lo que no consideré fue lo difícil que iba resultar conseguir donde colocar la
carpa. No encontraba a nadie en las propiedades donde paraba, o incluso me
dijeron que no. Me estaba empezando a preocupar hasta que aparecieron Bud y
Marie. Me permitieron colocar mi carpa en su patio, me invitaron a cenar y por
la mañana a un delicioso desayuno. Algo espectacular fue el poder contemplar el
atardecer en el firmamento al mismo tiempo que al otro lado
Esa
noche pude compartir con Bud y Marie un poco de mi experiencia y recibir de
ellos su calor humano.
Al
día siguiente tenía
Seguí
por un terreno cada vez más desértico. El siguiente punto en el mapa era Riley,
que solo era un puesto de gasolina. Allí me topé con Scot y Dany, otros
veteranos ciclistas que andaban dándole la vuelta a su estado
Un
bonito atardecer con un cielo despejado fué el premio de la jornada de pedaleo.
El
día siguiente amaneció gris y con ganas de llover. Empecé a pedalear y poco a
poco se fue poniendo más frio y apareció un viento helado que me pegaba de
costado. El termómetro marcaba 5°C pero la sensación térmica era casi de
congelamiento. Luego de comer algo y sentir que lo peor se venia, decidí seguir
el recorrido. Fue
Estaba
en este dilema, en medio de la nada, congelado y mojado cuando a mi costado una
camioneta se detuvo y me ofreció adelantarme unos kilómetros hasta el poblado siguiente. Pensé en decirle que
no, pero realmente mis alternativas eran pocas. Al final acepté y pude darme
cuenta que si hubiera seguido no hubiera encontrado nada y el temporal
proseguia con bastate fuerza. Me dejó en Christmas Valley y con algo de lluvia
pude armar mi carpa y cocinar. Ya bien adentrada la tarde el clima mejoró y por
lo menos la lluvia paró. 
El
día siguiente amaneció despejado pero por debajo de cero grados. Mis botellas
estaban un poco congeladas y salir de mi saco de dormir se volvió en todo un
reto.
Al
final, un poco más tarde de lo acostumbrado y con un poco de más ropa que lo
normal, inicié mi jornada.
Mi
primer destino fue Silver
Pronto
me estaba adentrando en la Reserva Forestal de Winema. Existían muchos caminos
alternos por lo que no quise tomar riesgos y seguí por el principal.
El
clima seguía cambiante y al día siguiente, antes de salir
Cuando
salí
Al
día siguiente iniciaba el mes de octubre de una manera poco soñada. Realmente
fue muy duro iniciar esta jornada. Todo a mi alrededor estaba blanco y el frío
era sobrecogedor. El manipular las cosas llenas de nieve y el ponerme algunas
cosas húmedas hicieron el proceso más doloroso. Salí del lugar sin desayuno,
helado y con un clima que no mejoraba.
No
tenía otra opción, necesitaba rodear el Parque y empezar a bajar buscando algo
más de calor.
Afortunadamente
un poquito más adelante me encontré con Maisol y Armin, ella Colombiana y él
Suizo y me invitaron a pasar a su casa rodante y tomar un té caliente y un
desayuno. Si que lo necesitaba. Ya con algo más de calorcito en el cuerpo y
algo en mi estómago, emprendí mi descenso por la ruta 230 en medio de un bosque
gigante dentro de la Reserva Forestal de Rogue.
Con
mayor ánimo por estos encuentros de carretera, continué mi recorrido rumbo a
Prospect.
Justamente
la belleza
Tuve
tiempo de tomar fotos
Por
fin mis suplicas fueron escuchadas y al día siguiente amaneció totalmente
despejado. Eso sí, a pesar de haber bajado 900 metros desde mi campamento
anterior, el frío de esa mañana era casi el mismo.
Al
acercarme lentamente a la interestatal 5 fueron apareciendo más poblaciones.
Por un lado facilita encontrar la comida mas barata, baños, señal
Nuevamente
el cielo cambio y la noche vino con lluvia. Parece una lotería esto
Otra
vez un par de kilos de mas en mi equipaje, representado en toda el agua que mi
carpa y el resto de equipo acumulan con la lluvia y retomar una de las jornadas
con mayores incertidumbres en todo mi recorrido. Resulta que la ruta más
directa a la costa me obligaba a tomar una ruta un poco desolada y con un paso
de montaña famoso por las
Con esta
ayuda motivacional de toda la gente encaraba la ruta. Primero fue un sube y
baja siguiendo el río Rogue, el cual es muy famoso por las travesías de
canotaje que se pueden realizar en sus aguas. Hasta llegar al parador de Galice
todo fue muy agradable: el paisaje boscoso, el tráfico leve e incluso el sol
había salido. Sin embargo antes de encarar la subida quise averiguar cual era
el pronóstico
Por
último, para completar el aura alrededor de esta ruta, a entrada de la misma un
gran cartel rojo con letras amarillas advertia de lo remoto de la ruta y de la
posibilidad de morir en ella. Ya me parecía exagerado el repertorio de
advertencias que me sucedían una tras otra.
Ya no podía hacer nada. Mi
idea era ascender lo más posible esperando que no se cumpliera
Claro
que
De
vez en cuando sacaba la cabeza para ver
Cuando
me desperté el sonido sobre mi carpa era diferente. No eran gotas sobre mi
carpa, era algo peor, copos de nieve cayendo, afortunadamente todavía no con
mucha intensidad.
Definitivamente
no quería estar allí. Sin desayuno y con un frío que insensibilizaba pies y
manos, acomodé el equipaje en mi compañera Monarca y empecé el tramo más
complicado que he tenido en mi viaje.
Al
comienzo los copos de nieve se derretían al tocar el pavimento, pero entre más
ascendía, aumentaba la
El
viento arreciaba y el frío también, por lo cual de forma sensata la idea era
que si pasaba algún auto pedirle que me ayudara. Ya muy cerca de la cima por
fin a la distancia escuché el ruido de los motores de un grupo de vehículos.
Les hice la parada y a pesar de mi situación ninguno paró. Ese hecho me desalentó
bastante. No sabía que situación necesitaban ver para ayudar a alguien. Poco a
poco y en medio de lo que ya era una tormenta llegué al tope de la montaña.
Allí uno de las camionetas me estaba esperando. Robert, su conductor me dijo
que no estaban autorizados a recoger a nadie pero que realmente mi caso era
algo especial.
Muy
lentamente empezamos a bajar. Era increible la sensación que tenía al ver
Cuando
me dejó luego de ayudarme con los 20 km de descenso, sentí que las fuerzas se
me habían ido. No había comido en muchas horas y el esfuerzo habia sido fuerte.
Seguía la lluvia y lentamente retomé mi pedaleada.
Lo
peor de todo es que el camino no era
Con
un día despejado y un poco frío inicié mi acercamiento a la costa. Ver el mar
era una gran alegría para mi y tocar sus aguas fue una fuente de revitalización
en mi viaje.
Con
todo el entusiamo que me daba el ver este nuevo escenario, tener un día soleado
y el viento a mis espaldas emprendí este primer tramo de mi ruta del Pacífico.
Una
ruta con mucho para ver. Es una costa bastante montañosa por lo cual el sube y
baja es constante. El mar ha forjado en mucho tiempo esculturas en las rocas,
por lo cual este recorrido se convierte es una sucesión de paradas para
contemplarlas. Arcos, puentes, pequeños islotes con formas caprichosas, van
apareciendo uno tras otro lo que hizo que mi recorrido corto en distancia se
hiciera largo en tiempo. El bosque que en ocasiones llegaba hasta el mar
completaba este escenario único.
Al
fin el tan anhelado camping aparecía. Armar la carpa, tomar una ducha relajante
después de tantos días sin sentirla y hechar todo a la lavadora fueron los
primeros pasos. Al final el poder disfrutar 
Granjas,
desiertos, montañas, mucha lluvia, algo de nieve y mucho frio y ahora un atardecer
sentado en la arena de una playa con
formaciones rocosas saliendo por doquier, sellaron una de las etapas más
intensas y de mayores contrastes que he tenido en mi viaje.
Dedicado
a mis amigos Liliana y Lou Greenwald: Durante mi paso por Oregón recibí una
noticia triste que me dejó pensativo y con una sensación de vacío. Espero que
desde la distancia hayan sentido mi compañía.
Agradecimientos:
·
Bud y Marie por su hospitalidad muy cerca a Burns. Me brindaron mucho más
que la comida y el lugar donde acampar. Me brindaron su confianza y sus
anécdotas de vida.
·
A Charles por acercarme a Christmas valley cuando me vió en medio
·
A mi compatriota Marisol y su esposo Armin por invitarme a desayunar y
calentarme en su casa rodante saliendo de
·
Samuel por parar en la ruta y llenar mi termo de café, mis alforjas con
frutos secos y mi espíritu de esperanza.
·
Christian por indicarme donde acampar en el poblado de
·
Eric Dickerson de la tienda de bicicletas Don's Bike Center en Grants
Pass por su ayuda y quedar pendiente de mi paso hacia la costa.
·
A Robert por haber parado y por ayudarme con el tramo de descenso en
medio de la
Datos
de interés:
·
11 dias y medio de recorrido
·
870 km pedaleados aproximadamente.
Bosques, desiertos y cultivos: Mi paso por
El primer problema a
resolver saliendo de Grand Teton National Park, era ver donde pasaría mi noche.
Definitivamente Jackson, al ser muy turístico, era muy costoso y de poco agrado
para el ritmo tranquilo que traía. Viendo el mapa aparecía
Esperando
encontrar por lo menos un lugar donde poner la carpa llegué a
Realmente
me parecía increíble
Al
final los planes cambiaron. Ya no salía al siguiente día y mas bien ibamos a
montar en bici por unos senderos de montaña que tiene Wilson. Andy me facilitó
otra bicicleta doble suspensión ya que Monarca, mi bici, pasaba a un
mantenimiento general.
Las rutas que me tenían
preparado fueron realmente espectaculares pero de bastante cuidado, tanto que
Jhony (otro nuevo amigo) tuvo una caída que al final le costo
Cuando
retornamos mi sorpresa fue mayor al darme cuenta que no solo le hicieron
mantenimiento a mi bici, sino que le cambiaron todo el kit de arrastre (Pacha,
cadena y triplatos). Realmente que más podía pedir. Wilson Backcountry Sports (http://www.wilsonbackcountry.com/) se convirtió en mi nuevo
patrocinador en esta parte
Antes
de mi partida pude disfrutar de una cena entre buenos amigos en casa de Andy y
Kichan, lo que cerró 2 días mágicos.
Salía
con mi bici
Antes
de salir de
Me
acompañó un bonito día para el cambio de estado; pasaba de Wyoming a
Bajando
de la montaña nuevamente el paisaje
cambió. Ahora trasegaba por un espacio
más árido y
Algo
curioso me pasó en la ruta para ese primer día de mi salida de Wilson. Me
encontré 2 teléfonos celulares en dos sitios diferentes al costado de la
carretera y estaban funcionando. Buscando entre los numeros intenté llamar al
que aparecía
Al
día siguiente pasé por la ciudad de Idaho Falls realmente rápido. No había
mucho que me distrajera para quedarme.
Saliendo
de allí entraba a una zona más desértica, con muy pocas granjas y donde el
viento me hizo avanzar lentamente. Por ello tuve que parar en la última granja
que encontré y ubicar mi carpa en medio de las bodegas que tenían listas para
la cosecha de papa que se avecinaba.
Lo
que seguía era un desierto donde están ubicados algunos laboratorios
energéticos, incluyendo una planta de energía nuclear. Justamente por ello el
siguiente poblado, Arco, fue el primero en el mundo en el que su electricidad
fue abastecida gracias a la energía atómica.
Siempre
la hora de buscar donde quedarme es un poco complicada. Existe incertidumbre
sobre la facilidad de hallar un lugar apropiado, pero a la vez casi siempre es
la oportunidad de conocer a alguien especial y aprender un poco de la
idiosincracia de la gente local. Fue así 
El
clima cambió y el agua en mi camino regresaba. Pasaba por el monumento nacional
"Craters of the Moon". No
podía dejarlo pasar a pesar de la lluvia. Entré y caminé un poco por lo que en
un momento fue lava en movimiento. Sus formas caprichosas y lo impactante de su
paisaje mostraban lo poderoso que puede llegar a ser los eventos naturales.
Llegué
a Carey y nuevamente los cultivos de trigo, papa, alfalfa o pastura preparando
la venida
Gracias
a Andy, mi
La
salida de
Ya
me estaba resignando a tener que pagar los 17 dólares
Lo
que no fue
Inicie
mi pedaleada y se intensificó la lluvia. Me faltaba atravesar el paso
"Banner" el cual afortunadamente no fue tan complicado a pesar
Parecia que el cielo se
estaba despejando y que tendría mejor clima. Ya he aprendido a no confiar en
mis pronósticos de fin de día y ese día si que lo corroboré. Fue la peor
tormenta que he tenido en el viaje. La lluvia y el viento deshojaron el árbol
vecino, los relámpagos y los truenos no me dejaron dormir, parecia que
estuviera en una discoteca con luces parpadeantes cada instante. Afortunadamete
la carpa no presentó problemas y vino la calma ya hacia las 3 de la madrugada.
Bien
de mañana, ya sin lluvia, me di otro relajante baño caliente en las termales.
Pude ver
Continue
bajando en medio de la reserva forestal de Boise con el cielo gris, algunas
lloviznas y un paisaje de montaña muy
En
general mi paso por Idaho fue por uno de los sectores menos usados por los
ciclistas viajeros en su ruta hacia el sur. Por tal motivo pocos campings,
pocas ciudades, muchos bosques y una sensación agradable al encontrar
receptividad entre la gente con relación a mi viaje en bicicleta. Ya pude
sentir lo que es
Justamente
estas grandes diferencia económicas y sociales, hacen que cada vez más mis
pensamientos divaguen, analicen y cuestionen los sistemas económicos que siguen
manteniendo este desequilibrio. Se ve tan complicado, pero deben existir
caminos para que exista menos pobreza en nuestro adolorido, pero querido tercer
mundo.
Agradecimientos
especiales:
·
Andy y Kichan Olpin y su tienda
·
Todd, Jimy y Jhony por su amistad y compañía en bicicleta por los caminos
de Wilson. Espero que la herida de Jhony ya esté curada.
·
A Mary y Brooks por permitirme colocar mi carpa en su
·
A Sharon Purdy en Picabo por indicarme un buen sitio para ubicar mi
tienda.
·
A Lara y Brian Williams en
·
A Suzana y Blair por la deliciosa cena en Carey.
RECORRIENDO EL PARQUE MAS
Un
vistazo de los Parques Nacionales Yellowstone y Grand Teton.
Salía
de Bozeman y empezaba a sentir que me acercaba a Yellowstone. Primero fue
necesario seguir por la Interesatal 90 acompañado siempre por frío, algo de
lluvia y una buena subida que era necesario sortear. El clima no presagiaba
nada bueno, sin embargo al tomar la nueva
vía en Livingston e ir
siguiendo el valle
Al
final
El
día de mi entrada al parque el cielo quería llorar. Nubes grises por todas
partes que dejaban caer agua intermitentemente. El camino me llevó esquivando
los fuertes aguaceros y afortunadamente apenas llegué a Gardiner con una
pequeña llovizna a cuestas.
Una
agradable sorpresa tuve al entrar al parque, pues pude darme cuenta que Estados
Unidos tiene precios diferenciales en sus entradas y campings oficiales para
los ciclistas y caminantes, a diferencia de Canada. Inicié el camino con más
lloviznas y por fin pasaba el meridiano 45 de latitud norte. Estaba a medio
camino entre el Ecuador y el polo norte.
Muy
cerca, se encontraba una fuente de aguas termales. No podía dejar pasar esta
oportunidad y con todo y mi pantaloneta de montar en bici me metí y estuve allí
Tenía
que continuar, mas cuando la carretera no hacia sino subir y me faltaban
bastantes kilómetros para el camping.
Las
carreteras en Yellowstone forman una especie de número 8, por lo cual es
necesario escoger una ruta, mas si viajas en bicicleta. Iniciando en el norte
yo decidí bajar por el este y luego en la parte sur tomar el costado oeste. Era
más dura que otras rutas pero era la más escenica.
Por
la entrada norte el primer punto de interés es el sector de Mammoth
En
este lugar se levanta cual pirámide, todo un sistema de terrazas de carbonato
de calcio que las aguas termales han formado durante mas de 500 años. Colores y
formas espectaculares no dejan que pares de admirar su belleza. Sin embargo yo
tenía presupuestado llegar al siguiente campamento, por lo cual a eso de las
3:30pm seguí mi camino.
Saliendo
de Mammoth hot Springs ya pasaba los 2000 msnm y el paisaje dejaba ver más
llanuras que bosques. En el camino ya pude ver coyotes y el primer bizonte, que
para mi es muy característico de Yellowstone. El cielo seguía nublado y antes
de coronar mi día sin lluvia la suerte no me acompañó y se desató un fuerte
temporal que empezó con una especie de nieve y luego un fuerte aguacero.
Empapado
y helado llegué a buscar mi lugar en el camping de Tower falls. El día se me
acababa por lo cual solo pude cocinar algo e irme a dormir.
Primera
mañana que me toca con temperaturas bajo cero. Que difícil resulta iniciar el
día.
Antes
de emprender la subida que me tocaba para mi segundo día, le eché un vistazo a
las cascadas que le dan nombre a este lugar. Increíbles formaciones geológicas
acompañan la caída de un arroyo en su búsqueda
Me
esperaban 16 km de subida y 700 metros de desnivel hasta el paso Dunraven (2712
msnm). Me acompañó un día espectacular con cielo totalmente despejado. Lentamente y disfrutando
La primera que ví fue la
cascada superior (upper falls) con sus 33 metros de altura y rodeada de bosque.
Hermosa! Sin embargo la que más impresiona es la cascada inferior (Lower falls)
con sus casi 100 metros, rompe ese manto verde que la precede y cae en el cañón
del río Yellostone que se abre con innumerables tonos de amarillo que son un
placer para los sentidos. Existen varios
puntos para observarlas y algunos se acceden por caminos especiales, incluyendo
algunos de muchas escaleras.
Me
demoré más de lo esperado pero el sitio lo ameritaba. Ahora necesitaba hacer
unos 25 kms más para llegar a mi sitio de camping. Estaba un poco tarde pero me
sentía pleno por tener la posibilidad de contemplar estos lugares únicos y
todos de la forma más ecológica posible. Ahora era el turno de los Geysers,
aguas termales y piscinas de colores.
Antes
de llegar al campamento Norris, pude darme cuenta que el primer campo de
Geysers estaba muy cerca. Tomé la decisión de aprovechar una horita de luz que
tenía y me fuí a caminar un poco por el lugar.
Fumarolas
que salen por todas partes, pozos de colores especiales donde predominan el
aguamarina con tonos naranja, geysers que revientan
Nuevamente
tarde para acampar, cocinando con linterna pero con una noche increible. Lo malo fue que el frío también llegó rápido
y con la oscuridad de la noche y el silencio
El
siguiente día sería corto pues tenía 2 opciones: un campamento cercano o uno
demasiado lejano para parar y contemplar las maravillas
Otra
noche que bajó de cero, pero que en la mañana tomé con calma ya que era una
jornada corta.
Otras
pequeñas emanaciones y la cascada Gibbon hicieron parte de la jornada.
Al
siguiente día mi destino era visitar el famoso "Old Faithful" el
geyser más famoso
Al
final pude ver en dos ocasiones la erupción
Lástima
que este lugar no tenga camping y es necesario partir. Otra vez a las 4 estaba
iniciando mis ultimos kilómetros pero a los que se interponían 2 elevados pasos
de la divisoria de aguas. Nuevamente un paso de 2518 metros y otro que me llevó
nuevamente a la altura de mi ciudad natal, a 2600 msnm.
En
la bajada pude tener un vistazo rápido
Para
salir de
Lo
impresionante de este parque son las grandes moles montañosas que emergen
El
primer día en el parque sin embargo la vista de las montañas estuvo diluida por
humo y bruma que no dejaban sentir los colores a plenitud. Sin emabargo el
atardecer fue tornando en naranja el cielo y esto generó un espectacular
escenario.
Grand
Teton es un parque más pequeño, y si no piensas realizar caminatas o remar en
sus
Ya
me enrumbaba hacia la salida
luego al lago Jenny
completaron el paisaje para una visión de postal.
La
última parte
Salía
del parque y con ello de la seguridad de campings económicos y de tener un
itinerario para cada día. Ahora volvía a la incertidumbre de mi fin de jornada,
otra vez el bullicio de los poblados y el tráfico más peligroso de las
autopistas. Pero esto también es parte
Datos
especiales:
·
Costo de entrada a los 2 parques: $12 dolares para ciclistas.
·
Campings: de $ 5 a 6,35 dolares
·
Dentro del parque hay varios puntos para comprar alimentos pero más
costosos que afuera.
·
kilómetros recorridos en los dos parques Aproximadamente 350 en 6 días.
·
Entre el campamento
Agradecimientos
especiales:
·
Paul y Liz Rasmussen quienes me invitaron a desayunar en el restaurante
en el campamento de
·
Chris O'connor lo conocí a orillas
·
Los oficiales de estos 2 parques que siempre me colaboraron ante
cualquier inquietud.
Primeros dias en Estados Unidos (
Cuando
se permanece un buen tiempo en un país amable
Me
tranquilizaba saber que lo iba a hacer por una zona de montaña, con poblados
pequeños y de seguro, gente cálida y amable.
Y no
me equivoqué. En el mismo trámite de inmigración
me encontré con agentes muy amables y fue muy rápido. Yo ya me estaba
preparando para un gran interrogatorio, cuando con pocas preguntas pasaron mas
bien a ofrecerme agua y hasta me dieron el mapa que necesitaba
para mi primera parte
Entraba
por
Mi
primer decisión era si iba a entrar al parque Nacional de los Glaciares. Esto
me complicaba la ruta pues me desviaba bastante; sin embargo esperé a estar en
la entrada para tomar esa decisión. Realmente cuando llegué alli, fue el clima
el que decidió por mí, pues el cielo gris y el pronóstico de lluvia para la
ruta dentro del Parque me desanimaron.
Mis campamentos
los seguia buscando entre las áreas de descanso y parques provinciales. Asi fue
Pero
Gran
persona Martin, con sus gustos por la guitarra, la bicicleta y la caza. Claro
que este último no lo comparto para nada.
Asi
fue que empacamos comida, las bicis, un par de guitarras y retomamos camino
ahora para el noroeste. Ver pasar los kilómetros tan aprisa, hacia que valorara
mi lento andar que me permite masticar muy lentamente cada escenario de mi
recorrido.
Luego
de varias horas e incluso de tomarme un chocolatico Colombiano donde una
compatriota amiga de Martín, por fin llegamos a Yack, donde Martin y su esposa
tienen su refugio de montaña.
Nos
esperaba "Miles Friend" un amigo de Martín que nos acompañaría al
siguiente día al recorrido y quien también es amante de la guitarra. Esa noche
entre música y preparar la cena se hizo tarde para descansar.
138
kilómetros nos esperaban al siguiente día. El clima no pudo ser mejor y el
paisaje cambiante
El
siguiente día fue de mas sorpresas. Martin en sus años juveniles habia escalado
mucho y cerca al lago Koocanusa hay un excelente lugar para practicar este
deporte Yo algo he intentado al respecto, por lo cual fuimos y pude realizar
dos rutas relativamente fáciles pero que las sude bastante para completarlas.
El día terminó con una caminata de unas dos horas y media entre ida y vuelta
nuevamente hasta la frontera con
Regresabamos
a Fairfield, yo tenía que apurarle pues fueron casi 5 días de vacaciones.
Disfrute mucho con la compañía de Martin y creo que juntos mejoramos nuestro
inglés y español respectivamente.
Antes
de salir Jane, la esposa de Martín, preparó unos ricos panes que junto con más
detalles y comida, llenaron mis alforjas nuevamente. Claro que el principal
cargamento que llevaba era la amistad de esta bonita pareja.
Caminos
ondulantes en medio de campos amarillos fue la constante
Ahora
continuaba por un camino de menor atractivo visual y que tendría que realizar
con algunos tramos por la interestatal. Andar por esta vía es más complicado,
pues se dificulta parar, encontrar un lugar para descansar o simplemente
disfrutar
Continuó
un camino ondulante en medio de campos de labranza. Está terminando la época
Mi
camino al sur cambió ahora para el oriente. Nuevamente otra interestatal, la
90, fue mi guía afortunadamente por pocos kilómetros. Seguí por una vía
paralela mas tranquila que me permitía disfrutar mas

Mi
llegada a Bozeman fue mas tranquila pues habia realizado el contacto con
Silvina, chica Argentina amiga de Damián. Ella me esperaba en la universidad y
luego de presentarme algunos amigos y mostrarme una parte de la universidad me
llevó a su casa. Su novio nos había preparado una deliciosa comida china.
Nuevos
cambios de planes, me quedaba esa noche ya que un amigo Colombiano, Andrés,
estaba preparando para esa noche una pequeña fiesta con mucho sabor latino.
Cómo perderme la oportunidad de bailarme una buena salsa o un merengue de esos
que me recordaban las fiestas de colegio?
El
caso es que con Andrés pudimos platicar bastante antes de la reunión y que rico
es sentir a un colombiano en estos lugares.
Al
final fuimos 6 colombianos en la fiesta, 2 españolas, un mexicano, una
venezolana, una
Mucha
música, algo de sangría, unas buenas cervezas, mucho sabor latino y nuevos
amigos fue el balance de la noche. Pensar que ni en sueños me hubiera imaginado
al levantarme ese día que lo iba terminar en una fiesta colombiana.
Salir
de Bozeman era sentir que estaba entrando al tan anhelado
Pero
Agradecimientos
especiales:
• A los agentes de inmigración de
• A Nita Matt en la parte rural de
Browning por permitir colocar mi carpa en su propiedad y pasar mi primer noche
en
• Martin Felipe Sosa y su esposa Jane
con quienes compartí varios días en su casa. Gracias por la invitación a
recorrer el lago Koocanusa y por el deleite de la música de guitarra.
• A Adalgisa y Carlitos por la
invitación a tomar un delicioso chocolate colombiano.
• En
• A Silvina y su novio Egis por alojarme
en su casa en
• A todos los amigos Colombianos en
especial a Andrés por invitarme a su fiesta y un saludo especial a todos los
amigos que asistieron.
Saliendo de Canada (Agosto 30, 2007)
El
"Sudacois team" se separaba. Damián continuaba rumbo a
Al
separarnos, el camino me llevó inicialmente al Parque Nacional Kootney.
Nuevamente,
permiten que la vida
vuelva y florezca.
Lo
que no me podía perder, antes de salir de este parque, era disfrutar de sus
aguas termales. Era un merecido premio a los kilómetros rodados hasta ahora.
Salir
de Jasper, Banff y Kootney National Parks fue
Ahora
era turno de ir a conocer el Parque Nacional Waterton. Lo que no me imaginé era
que al pasar nuevamente a
Llegar
al Parque Waterton y a su poblado fue otra de esas sorpresas no muy acordes con
mi forma de pensar. El poblado que lleva el nombre del Parque y que está dentro
de él, está totalmente enfocado a ese turismo de consumo que no comparto.
Incluso un campo de golf hay dentro
Por
tal motivo solo permanecí un par de horas allí y me dirigí al campamento que se
encontraba a 5 km de la frontera con
Lo
extraño fue que ese mismo silencio me trajo nostalgias y hasta sensación de
vacío al sentirme tan lejos de casa.
Creo
que es lo interesante de viajar así, todo se siente en magnitudes
sobredimensionadas: la alegría, tristeza, nostalgia, en fin se vive con toda
intensidad.
Jasper
brinda opciones turísticas para todos los gustos y presupuestos.
Buscando
hacerle el quite a los turistas, al llegar nos alejamos un poco más de lo
habitual para encontrar algunos rincones
apartados donde pudimos disfrutar de este escenario único:
El camino entre Jasper y
Banff es realmente un deleite para los sentidos y más cuando el buen clima es
tu compañero. Fue un recorrido de 230 kilómetros que hicimos en 4 días y medio.
Tal vez se hubiera podido realizar en menos tiempo, pero nuestra intención era
saborearnos cada paisaje muy lentamente.
Los
primeros 100 km son siempre con tendencia a subir, ya que vamos siguiendo el
curso
Los
picos nevados, algunos glaciares, cascadas que estos ríos forman cuando se
encañonan,
El
llegar al centro de visitantes del Parque Jasper en su sector "Columbia
Icefield”, fue un choque total frente a lo vivido anteriormente en otros
parques naturales. El tratar de mantener el entorno natural de una forma
pristina no parece ser el objetivo aca. Por el contrario, el explotar el parque
económicamente pareciera la principal premisa. Tener un hotel lujoso en los
sitios más representativos, permitir la llegada masiva de montones de turistas
en sus lujosas casas rodantes, realizar excursiones al glaciar en camiones
gigantes y muchas otras alternativas turísticas es lo que definitivamente
predomina en el parque. Me dejó bastante sorprendido este aspecto que se repite
en todos los sectores de estos "Parques Naturales".
El
camino lo dicta las cuencas de los ríos y sus valles. Ahora para llegar a Lake
Louise necesitabamos bajar por el cauce del río Saskatchewan, luego subir con
el río Mistaya a nuestro costado hasta el paso Bow a 2070 msnm, para por último
bajar siguiendo la ruta del rio Bow.
Una
parada en el lago Waterfowl que incluyó un baño en sus heladas aguas, fue parte
Llegar
a la villa de
En
definitiva un lugar único, mágico y alucinante pero que a la luz
pd: Estando en medio de la multitud y el bullicio
de estos Parques, pude extrañar la
soledad y quietud del Salar de Uyuni en Bolivia, el contacto e intimidad con
muchos glaciares en la Patagonia Chilena y Argentina, la sencillez y buen
corazón de la gente de montaña de la Cordillera Blanca del Perú y en general la
magia que nuestra latinoamerica posee. En medio
Salir de Prince George, era sentir que las "Rockie Mountains" se acercaban poco a poco. El camino ondulante fue llevándonos lentamente a Damián y a mí, de un paisaje de suaves colinas a uno donde nuevamente los picos nevados y escarpadas montañas eran la constante del camino.
Saliendo de Prince George tuvimos la posibilidad de darnos un
delicioso chapuzón en un río cercano, es paradógico que estando prácticamente
equidistantes a la misma latitud que Usuahia en la Patagonia, el agua sea lo
suficientemente tibia para poderlo hacer. En usuahia sería
imposible
pensar en hacer esto.
Todo el recorrido lo hicimos siguiendo el valle del río Fraser. En un comienzo bordeando su valle ancho, lo que no significó un camino plano y luego a partir de Tete Jaune Cache, el río se encañona y desciende más rápidamente. La ruta se vuelve más escénica y las paradas a tomar fotos o desviarnos para conocer algún atractivo extra del camino, se hicieron más constantes.
Un punto muy especial del camino fue poder contemplar el Monte Robson, que con sus 3954 msnm, se constituye en la mayor elevación de las "Rockie Mountains" canadienses. Este sector está protegido por el parque povincial Monte Robson y es un lugar propicio para adentrarse y conocer lagunas, glaciares y escenarios únicos de este rincón de Canadá. Nos espantó eso si, el turismo masivo que en casas rodantes, buses, autos y toda clase de medios llegaban al centro de información.
Lentamente subimos para encontrarnos con la división de provincia; entrábamos a Alberta lo que implicó un cambio de hora y a la vez la entrada a uno de los parques más famosos de Canada: "Jasper National Park".
La situación para nosotros cambiaba con la entrada al parque. Los campamentos libres se terminaban y el estar en un lugar de turismo internacional hacia que los costos se multiplicaran.
Afortunadamente Damián tenía una amiga que estaba ocupando un lugar en uno de los campings y pudimos amortizar el costo entre los tres.
El relato de lo que pude visitar en Jasper, en Baff, Yoho y Kootenay queda pendiente para un próximo envío.
Asi como la ruta va cambiando lentamente, también mi interior sufre algunos cambios y busca responderse muchas inquetudes que van apareciendo en el camino.
El acercarme a uno de esos lugares tan anhelados como lo son los parques nacionales de las "Rockie mountains" y tener un contraste entre un escenario natural único e increíble, pero a la vez el contacto con ese turismo masivo y de alto presupuesto que convierte la experiencia de la contemplación natural en un negocio muy rentable, ha hecho que mi mente contraste constantemente esta realidad con lo visto en Suramérica y esto inevitablemente me lleva a pensar en todo el sistema económico internacional que está estructurado para que unos pocos países puedan consumir en exceso, mientras que otros de alguna manera tienen que buscar la forma de sobrevivir día a día.
En definitiva, sentir estas brechas sociales y económicas en mi diario rodar, es algo que me angustia, cuestiona y genera en mí nuevas formas de pensar mi propia realidad.
Mi querida y sufrida Suramérica con su riqueza paisajística, cultural, social y de recursos lamentablemente tiene que estar supeditada a lo que los países ricos impongan. Será este el camino que en algún momento nos saque de nuestra realidad económica?
Respuestas no tengo pero si muchos cuestionamientos y la convicción que todos tenemos que aportar para que haya un cambio.
No podía contarles un poco lo que han sido estos días sin expresarles también estos sentimientos que hacen parte de mi visión del viaje.
Nuevamente el "Sudaca
team" en la ruta. (Prince George, 5
de agosto de 2007).
Con un buen abrazo de amigos por el reencuentro, nuevamente el "Sudaca
Team" continuaba camino.
Luego de enviar unos correos desde el centro de visitantes, realizar
algunas compras para la bici de Damián y despedirnos de los amigos, salimos un
poco tarde de la ciudad de Smithers.
Nuestra siguiente meta era la ciudad de Prince George que se conoce como la
capital del norte de British Columbia. Eran 400 km y nos propusimos hacerlos en
4 días, lo que implicaba ponernos juiciosos en la tarea de hacer kilómetros,
sin dejar de lado nuesto buen estilo de tomar fotos y disfrutar del camino.
Creo que Damián trae la buena suerte con el clima, pues nuevamente nos
acompañó el sol en el comienzo de nuestro recorrido.
La primera etapa la planificamos para el poblado de Houston a menos de 80
km. Una invitación especial en telhua de parte de Patricia para tomarnos unos
buenos platos de sopa fue un buen inicio y presagio de este trayecto. Damián
tenía un contacto en Houston, que aunque no se encontraba en el poblado, nos
permitía poner nuestra carpa en su jardín. A pesar de la pinchada que sufrió mi
querida Monarca, pudimos llegar relativamente temprano, lo que nos permitió
disfrutar del atardecer mientras preparábamos la cena.
El día siguiente inició con un nuevo daño en mi bici. Se estalló el
neumático trasero y el caucho tambió sufrio
un desperfecto. Mientras realizabamos la reparación,
pudimos percatarnos que un oso negro estaba atravezando la carretera a pocos
metros en frente de nosotros. Realmente a pesar que ahora hemos empezado a ver
más granjas, ganado y civilización, la posibilidad de un encuentro con un oso
no disminuye. Este segundo dia fue caluroso y lleno de subidas y bajadas. Al
final un área de descanso vial fue
nuestro sitio de camping, muy cerca de la carrilera del tren y camuflados entre
los matorrales para no ser tan visibles a la gente que paraba en la ruta.
Definitivamente la coraza no dio más y en el tercer día se rompió.
Afortunadamente Damián traía una de repuesto pues yo estaba confiado en que me
durarían un poco más. Definitivamente en un viaje de este estilo, las
suposiciones que se deben hacer tienen que tener una tendencia negativa, uno
nunca sabe donde le pueda pasar algo. De allí en adelante comenzó un verdadero
juego entre el gato y el ratón que mantuvimos con un par de tormentas los
últimos 2 días antes de llegar a Prince George. Nos tocó esforzarnos mucho para
que no nos alcanzara en un par de tramos y relajarnos para no alcanzarla en
otros. Al final nos mojó un poco pero no en la magnitud que hubiera podido ser.
Llegamos a una gran ciudad que nos trajo unos especiales anfitriones.
Richard y Maguie nos esperaban para atendernos y brindarnos su calor de hogar.
Ahora realizando las actividades que se van acumulano para estos lugares:
compra de repuestos para la bici (coraza, tubo, pata para sostenerla cuando me
detengo), realizar el trámite para tener un nuevo número celular para
comunicarme con mi familia, hacerle un mantenimento a Monarca y alistarnos para
el siguiente tramo en el que esperamos cambiar de provincia.
Este tramo en general se caracterizó por la desaparición del escenario de
las montañas nevadas. Colinas más bajas predominaron en el paisaje que fue
mezclando granjas ganaderas con bosques, que en su gran mayoría son de
explotación maderera. Una plaga que se esta propagando y afectando a los pinos
ha venido pintando estos bosque con tonos rojizos, lo que denotaba los lugares
donde lamentablemente estos árboles están empezando a morir.
Ahora esperamos llegar a uno de los lugares más especiales del viaje. La
entrada a las "Montañas Rocosas" y sus espectaculares paisajes.
Esperemos que el clima sea benévolo para poder captar lo mejor de este
escenario natural.
(British Columbia, Canadá, 29
de julio del 2007)
Ahora me encuentro en British Columbia y han pasado bastantes cosas desde
el último reporte.
Whithehorse trajo para mi un descanso necesario. Luego de rodar por 16 dias
continuos, mi cuerpo y mi mente necesitaban un respiro. Y además del descanso
que hubiera podido tener en un hostal, el tener a una familia a mi lado hacian
las cosas mucho más enriquecedoras y agradables. Tengo que agradecer a Chrys,
Dorothy y sus hijos por esta invitación
tan especial. Estuve 3 noches compartiendo un poco de su diario vivir y
conociendo un poco de la cultura e historia de esta región. Primero por algunos
libros que tenian sobre todo el proceso de colonización que trajo la fiebre del
oro y por otro lado la herencia que Dorothy tiene al ser su madre una mujer
venida de los pueblos tradicionales. Inclusive pude degustar carne de alce y
también salmón ahumado.
Realmente fue dura la despedida, además que era volver al camino en medio
de llovizna y no buenos presagios de clima. Sin embargo ese es el destino por
el que estoy trabajando y era necesario continuar.
El camino ondulante me llevó hasta un poblado turístico, Carcross, muy
reconocido ya que desde allí se toma un tren que te lleva al poblado de Skagway
en Alaska y que presenta uno de los escenarios más bonitos de la región. La
carretera toma otra ruta paralela igual de impresionante que la ruta del tren.
En Carcross tuve la mayor concentración de ciclistas viajeros que he tenido
en mis 2 viajes. Al mismo
tiempo estaba una pareja de holandeses, dos chicas
de British Columbia en Canadá y otro canadiense de Toronto. Solo este último,
Mark, iba en mi misma dirección y resultamos rodando juntos. Esa noche ubicamos
la carpa en la frontera entre Yukon y British Columbia cerca al lago Bennett.
Como esa noche preparé unas salchichas y comímos más salmón ahumado, por
sugerencia de Mark coloqué toda mi comida en una maleta y la dejamos retirada
del campamento. En la mañana me despertó mi
compañero sobresaltado pues algunos ruidos afuera de su carpa le habían
indicado que un oso andaba rondando. Cuando me advirtió de esa posibilidad lo
que menos me iba a imaginar era que al abrir la puerta de mi carpa me iba a
encontrar frente a frente con un oso negro. Realmente no supe que hacer, una
sensación entre pánico, al recordar tantas historias trágicas, emoción por
tener un oso tan cerca, e incredulidad. Esta última me hizo volver a abrir la
puerta de mi tienda y el oso continuaba allí. Afortunadamente para mi, muy
calmo y sin ademanes de atacar. Sin embargo preferí cerrar la tienda nuevamente
hacer algo de ruido y esperar unos segundos. Cuando volví a abrir ya no se
encontraba. Luego de lo sucedido sólo me quedó el remordimiento de no haberle
tomado una foto, sin embargo creo que fue lo último que se me ocurrió en ese
momento. Luego lo pude volver a ver pero ya muy retirado subiendo la montaña.
Quedó el recuerdo de sus colmillos en mi maleta de comida. Afortunadamente creo
que se entretuvo con la esponja con la que lavé las ollas la noche anterior.
Realmente cuando llegas a Alaska o Yukon existe el deseo de ver osos, pero
nunca tan cerca como lo tuve yo.
Salimos temprano ya que el encuentro con el señor oso fue como a las 5 de
la mañana y ya no pude volver a dormir. El camino te lleva poco a poco al paso
blanco que es además la frontera entre Canadá y Alaska y luego se toma un
descenso de casi 20 km en medio de un valle con una vista única.
Skagway es un poblado que en antaño era una conexión para sacar el oro proveniente de Dawson City.
Ahora la mina de oro está en la gran cantidad de cruceros que llegan con
turismo de alto presupuesto. Por lo tanto, a pesar que es pequeña la ciudad,
tiene una cantidad de servicios de todo tipo pero también de costos bastante
elevados. Es un turismo que no es para mi gusto.
Con el tiquete asegurado para tomar el ferry que me devolvería a Canadá,
pero ahora un poco más al sur, acampamos con Mark a las afueras de la ciudad
muy cerca al río. El tomaba otra ruta y era nuestra despedida.
El tramo en ferry empezó con un día, aunque no pintado de azul, por lo
menos apropiado para ver el escenario que se abría poco a poco al ir avanzando
el barco. Algunos glaciares que bajaban hasta el mar, montañas que combinaban
el verde de su tupido bosque con los pincelazos marrones y blancuzcos de sus
cumbres, muchas cascadas llegando al mar y el deseo en todos de ver alguna
ballena asomandose en el horizonte.
Todos esperabamos que el cielo se abriera y dejara
disfrutar el resto del viaje, pero como el clima ha estado tan complicado
sucedió lo contrario. Cada vez más llovizna y el cielo gris que no permitía ver
mucho. Solo al atardecer el avistamiento de algunas ballenas orcas y otras
jorobadas nos contentaron a todos.
Entre las muchas paradas del ferry donde subían y bajaban pasajeros, pude
conocer a Sage, otra ciclista que andaba dandole la vuelta a Alaska y Yukon y
con la que compartimos unas cuantas horas entre charlas de viajes y bicicleta y
ya el martes apareció Damián, que desde Argentina también se vino para esta
parte del mundo para buscar unir Alaska con Usuahia. La pasión del viaje, la
forma muy particular que los latinos tenemos de ver las cosas y todas nuestras experiencias
hicieron que nos conectaramos de inmediato. "dos sudacas en el mismo ferry
en el otro lado del mundo y viajando en bici, eso si es para celebrar".
Esa celebración la hicimos al sabor de un buen mate argentino. Este sabor me
trajo muy buenos recuerdos.
Como nos dirigíamos para el mismo lado la idea era retomar camino juntos.
El paso por inmigración canadiense fue muy fácil para mi amigo pero fue la
primera vez que me demoraron bastante a mi. Muchas preguntas y una verificación
adicional. Se nos hizo tarde y la busqueda del campamento estaba a 12 km de
Prince Rupert. Primera vez que ruedo de noche y que armo campamento en la
penumbra. Se nota que ya vamos bajando un poco hacia el sur y los días resultan
más cortos. Entre charla y charla, preparar campamento y hacer comida
terminamos yendo a dormir pasada la 1 de la mañana.
La ruta 16 resultó ser una delicia para los sentidos. Primero tomamos un
desvio a un pequeño lago que daba la oportunidad de nadar un poco. El agua un
poco fria, pero con un algo de movimiento se sentía muy bien. Luego el
encuentro con otros amigos viajeros alemanes que conocimos en el ferry quienes
nos invitaron a un café y luego todo el paisaje que con el día soleado pudimos
tener al bordear el río Skeena. Ruta plana y viento a favor completaron un día
espectacular.
Ya estabamos cerca al sitio escogido, sin embargo el hambre nos estaba
haciendo andar más lento. Una parada en una nueva hostería y no se, si fue
nuestras caras pero nos dejaron, los sandwiches, algo de fruta y unas
botellitas de agua a un precio que resulta ser un regalo para los precios de
por aca. Con nuestro botín llegamos a acampar y a devorar esta entrada. Damián
como buen cara dura se rebuscó entre los otros visitantes del area de descanso
unos buenos panes y salchichas. Disfrutamos de unos buenos "panchos
argentinos".
El dia siguiente entre subidas y bajadas y un clima relativamente bueno
llegamos a Terrance. Allí Damián tenía un familia esperándolo por lo cual nos
despedimos con la idea de encontrarnos en un par de días en Smithers. Yo
continué unos 30 km más pero ahora mi compañía fué la lluvia nuevamente. No se
si Damián sea el de la buena suerte con el clima.
Un lindo campamento entre un bosque que daba al río Skeena permitió retomar
fuerzas.
La llegada a Smithers fue nuevamenmte pasada por agua, con la ruptura de
uno de los rayos de la rueda trasera de mi querida Monarca y con un campamento
improvisado la noche anterior en medio de la nada.
En Smithers me esperaba Francois y su esposa, he podido disfrutar de su
calor de hogar y su hospitalidad. Ellos han viajado en bici y saben como son
estas aventuras. Los había contactado por internet gracias a cyclo camping
internacional. Es una organización de ciclistas para ciclistas que promueve
este tipo de contactos. Nuevamente disfrutando de un descanso estoy a esperas
de que Damián llegue y podamos continuar nuevamente rodando juntos.
(Entrando a Yukon, Canadá, 17
de Julio de 2007)

Cuatro días en Canadá y sí he sentido algunos cambios. El primero fue muy
notorio, en cuanto al trazado de la vía. En Alaska están más pendientes de
dejar el paisaje como lo encontraron, por lo cual el sube y baja es constante,
en cambio en Canadá buscando hacer más plana la via realizan muchos recortes en
la montaña, rellenan valles, en fin, efectúan obras para hacer la vía más
plana. Así se nota mayor presupuesto del lado estadounidense y mayor
infraestructura de servicios y un poco más de riqueza. En este primer mundo
también hay algunas diferencias.
Los paisajes han cambiado un poco pues ahora me he estado moviendo por
valles más abiertos y las grandes rectas se vuelven más comunes.
He completado el día de hoy el avistamiento de los principales animales
salvajes de la zona. Empecé con el alce, siguió el castor, pude observar una
espectacular águila calva y hoy tuve la presencia de un oso grizzly. Este
último muy cerca a la carretera estuvo posando para muchos viajeros que lo
pudimos fotografiar. Parecía tan dócil.
El clima sigue variando, con más tendencia a que el sol permanezca, pero
también cuando se nubla y empieza a llover es todo un conflicto para rodar o
para acampar. De por si la primera noche en Canadá al ubicar un poco mal la
carpa casi se me inunda con la granizada y aguacero que cayó y ayer llovio toda
la noche. Encontré una pequeña cabaña abandonada que me sirvió de refugio y
evitó que pasara una noche bien húmeda. Sin embargo esta posibilidad realmente
fué casi milagrosa, pues se pueden recorrer tramos de entre 30 a 40 km donde no
encuentras una sola cabaña o posible refugio,solo bosques, montañas, lagos y
arroyos. Bello pero para la perspectiva de pasar una noche no es muy alentador,
mas sabiendo que pueden haber osos rondando.
Alaska y Yukon dan para estar mucho tiempo más, recorrer sus senderos,
navegar por sus ríos y conocer sus secretos, lástima que para haerlo se
necesite de tanto dinero ya que si no tienes los medios y equipos para hacerlo
por ti mismo, cualquier servicio, guianza o alquiler se presenta como casi
imposible para nuestros bolsillos.
Espero ansioso mi llegada a Whitehorse. Gracias a Chris y Dorothy Graham
tendré una familia que me dará su hogar por un par de días. Los conocí en la
carretera y no dudaron en invitarme. Esto me confirma que no importa el país,
el nivel de desarrollo, o el nivel económico, siempre el factor humano es el
que debería prevalecer en nuestra relación y percepción del otro.
(Fronteras con Canadá, 13 de
Julio, 2007)
Por fin parece que el clima está cambiando y los días cada vez están mejores.
Ya las altas montañas las veo a la distancia y voy al ritmo de colinas de menor
tamaño. Sin embargo no quiere decir que ese constante carrusel subiendo y
bajando no sea aun más desgastador. Adicionalmente la gripa por fin se apoderó
de mí y esto ha hecho que por lo menos el día de hoy, me esté pareciendo
eterno. Como que se me acabaron las fuerzas y no hallo el momento de llegar a
descansar.

Ayer saliendo de Tok, tuve un percanse con mi querida Monarca, lo que me
obligó a detenerme y recordar las clases de mecánica que mi amigo Leonardo me
habia dado. Un problema con la resequedad de las guayas y las fundas no
permitía que entraran bien los cambios. Me pude percatar que una funda
definitivamente no da más, pero no tenía repuesto. La traté de arreglar como
pude y como ya estaba tarde monté mi campamento allí mismo. Por lo menos
acampar en Alaska no ha sido muy difícil.
Ese aspecto me ha gustado mucho de Alaska, aparte de los campamentos
organizados, a los que poco frecuenté por sus costos, existen muchos paraderos
al lado del camino, incluso muchos de ellos con baños donde puedes en últimas
colocar tu carpa. Alaska en definitiva es tierra de viajeros y el ver rodar por
la carretera infinidad de casas rodantes, motociclistas de todos los estilos y
uno que otro ciclista, reafirmas que es un lugar que sigue despertando un
sentimiento de curiosidad, admiración y grandiosidad.
La bicicleta sigue confirmándome que continúa despertando sentimientos de
admiración entre muchos viajeros que ven en un reto como este, algo realmente
increíble. Esos encuentros casuales llenan el saco de buenos recuerdos y de
nuevas energías. Me gusta ver como mi nuevo directorio se empieza a abultar con
correos electrónicos de personas que antes ni en sueños hubiera podido conocer.
Por todo esto sin importar el cansancio, la gripe o los sube y bajas del
camino, son muchas más cosas positivas que siguen apareciendo.
Mañana espero cruzar la frontera y entrar a Canadá. Espero poder continuar
con este ritmo aunque ya estoy viendo la necesidad de tomarme por lo menos un
día de descanso.
(Tok, Alaska, 12 de Julio del
2007)
Me encuentro en el poblado de Tok y estoy como a 150 km de la frontera con
Canadá. Pasé uno de los sectores más difíciles de la ruta realizando el cruce
de la Denali HighWay. Una ruta realmente bonita pero mucho más agreste,
desolada, fría por su altura y sin pavimento. Nuevamente la lluvia fue mi
compañera de viaje y pude sortear 2 problemas con mi parrilla trasera. Una de
las uniones se rompió y uno de los tornillos que la soportan perdió la rosca..
Espero que las reparaciones que le realicé me duren bastante camino.
A pesar del clima hubo momentos en que el escenario
se dejó ver en toda su magnificencia y es realmente incomparable.
Ayer y hoy por fin he podido rodar sin lluvia y se siente mucho mejor. El
paisaje cambió y rodé entre montañas siguiendo el cauce de pequeños ríos. El
paisaje es increíble, que no se cuantas paradas hice para tomar fotografías.
De los cambios de clima, lo único malo es que me está empezando una gripa.
Espero sortearla sin contratiempo.
De los momentos especiales han sido poderme comunicar con mis hermanas, mi
madre y mi padre. En algunos puntos pude conseguir señal y escucharlos fue como
una carga inmediata de energía.
Ahora rumbo a Canadá. Espero estar cruzando la frontera mañana en la tarde
o el sábado en la mañana.
Nuevo país que espero ir conociendo mejor y obtener lo mejor de su gente y
de sus paisajes.
(Anchorage, Alaska, 6 de julio
de 2007. 8:17 pm)
Los sentimientos son encontrados en estos primeros días. Por una parte me
encuentro felíz por estar en esta tierra de ensueño y saber que soy un
privilegiado al poder perseverar cada día por ese ideal que persigo. Sin
embargo, al haber ocurrido el cambio tan súbito, se presenta en mi una
resistencia a la nueva situación y un poco de temor por las condiciones que se
van dando en el camino. El frío, la lluvia, la falta del idioma suman para que
sienta un poco de temor. A diferencia del viaje anterior que fue dándose una
transición lenta en cuanto a la salida de mi país, luego la separación del
resto del grupo y luego la verdadera lejanía de mi país, en este nuevo viaje de
un momento para otro, estaba en el polo opuesto de mi patria en condiciones bastante duras.
Extraño mucho a mi familia, a mi madre, a mis amigos y a mi ciudad. Sin
embargo se que debo mirar las cosas con la misma fe que en el viaje anterior.
Cuando veo los paisajes sin importar que la nubosidad no ha dejado ver algunos
de los más representativos, como el monte Mc Kinley, disfruto sabiendo que este
es uno de esos rincones únicos y puros del planeta y trato de llenarme de ellos
y guardarlos en mi mente..
Con relación a la ruta, realmente no ha estado difícil. Llevo 350 km de
ruta pavimentada con suaves colinas, hasta hoy estoy tomando una ruta diferente
y más agreste. Lo difícil ha estado en el clima invernal que complica el rodar
y hace duros algunos momentos en el camino.
A pesar de todo la gente ha estado bastante amable.
El único impase por ahora es el karma en el que se me ha convertido el
termo. Primero no me lo dejaron pasar en el aeropuerto y luego el que compro el
primer día en Anchorage, lo deje olvidado en una parada que hice el segundo
día. Ahora ando sin termo y si me ha hecho falta.
Por último algo que no me imaginé de Alaska es la cantidad de mosquitos que
están esperando por ti. No alcanzaba a parar cuando tenía varios en mi rostro,
entre mis orejas y zumbando por doquier. Estar fuera de la carpa es un
martirio.
Como he estado acampando en sitios cerca de la carretera un pequeño temor
es el tema de los osos. Realmente no puedo hacer mucho más que buscar un lugar
despejado y cerca a la carretera. Me hecho la bendición y espero nunca cruzarme
con alguno.
A nivel de personas tengo que agradecer a Marcela, Sebastián y su hija Florecia, por los
consejos, buenos momentos y la invitación que me hicieron en su hostal. Al
final no me cobraron nada. Claro que ellos al ser viajeros comprenden más que nadie todo lo que le espera al que
inicia un nuevo viaje.
En el hostal hice un par de amigos norteamericanos, tal vez modificando un
poquito mi ruta pueda irlos a visitar más adelante.
Ya en Alaska (Anchorage 2 de
julio de 2007)
Luego de un viaje de 24 horas entre vuelos, cambios de avión, pérdida de
conexiones, correrías por 5 diferentes aeropuertos, por fin llegué a Anchorage.
La demora del primer vuelo hizo que mi equipaje llegara primero y que a mí me
tocara incluso ir a Seattle, ciudad a la que no tenía planeado hacer escala.
Sin embargo más allá de toda esta correría, los
vuelos fueron una buena oportunidad para reflexionar y para sentir de una forma
más intensa la dimensión del viaje y del compromiso que voy a enfrentar. A
diferencia del viaje anterior en el que el mismo proceso de salir de mi país
fue progresivo y me encontraba dentro del entorno latinoamericano que te hace
sentir como en casa, ahora inicio este viaje desde el otro extremo y bajo unas
condiciones sociales, culturales, económicas y geográficas bastante diferentes.
Es un nuevo reto excitante y lleno de posibilidades y creo que como en
todos los lugares que ya he podido visitar, siempre encontraré gente a la que
mi sueño les produzca buenos sentimientos y quieran darme una mano. Y este
milagro empezó desde los mismos problemas de conexión en el aeropuerto, donde
los funcionarios de la aerolínea estuvieron siempre dispuestos a ayudarme, el
paso por inmigración fue rápido y sin ninguna complicación, mi compañera de
silla en mi último vuelo se ofreció a llevarme hasta el hostal con todo mi
equipaje y en el hostal me encontré con una pareja espectacular (Sebastián y
Marcela) quienes llegaron acá luego de su viaje en bicicleta desde la Patagonia
y decidieron montar un hostal con mucho calor de hogar. Si se les ocurre venir
por acá, no lo piensen 2 veces para alojarse en "26 street international
Hostel". Con ellos voy a tener mucho de que hablar.
Definitivamente creo que las energías positivas siempre deparan estos
encuentros y a eso es lo que le estoy apuntando con este viaje. Espero que con
mi optimismo y llevando siempre buena energía plasmado en una sonrisa, pueda
abrir muchas puertas y corazones sin importar que por ahora mi posibilidad de
hablar inglés esté un poco limitado.
COSITAS QUE DEBERIAMOS
APROPIAR (Toronto, Canadá, 1 de junio de 2007)
Tambien es importante resaltar aspectos positivos de la ciudad. En la
medida que recorro Toronto y siento su movimiento, comienzan a aparecer
aspectos que me agradan muchísimo. El primero que noté desde el primer momento
que la recorrí, es el respeto que los conductores sienten por el peatón. Claro
que esto es dado principalmente a que todos respetan y cumplen las reglas. Este
cumplimiento es dado más por una real conciencia que por un temor a una posible
sanción. No se siente la agresividad del conductor que pude vivir en otros
paises en mi viaje por suramérica.

Otro aspecto interesante de esta ciudad ha sido el encontrarme con mucha gente
movilizandose en bicicleta. Deportistas, amas de casa, ejecutivos, trabajadores
recorriendo la ciudad. Por tal motivo la ciudad cuenta con un sistema de
ciclorutas, parqueaderos especiales, mapas, señalización y una cultura en torno
a la bicicleta. Inclusive los otros medios de transporte como son el tren, el
metro y buses tienen facilidades para transportarlas de acuerdo a unos horarios
establecidos. Bogotá está en este proceso, buscando que la bicicleta sea vista
como una verdadera opción de transporte masivo. Definitivamente el apropiarse
de estos espacios y posibilidades que la ciudad genera van creando conciencia
colectiva sentido de apropiación.
La semana pasada tuve uno de los atardeceres más espectaculares en la
ciudad. Pude contemplar la puesta del sol desde lo alto de la “CN tower”, llena
de matices amarillos, naranjas y rojos. Lugar único para contemplar la ciudad.
(en el album de fotos pueden ver un ejemplo de esta hermosa vista)
Terminé las clases de inglés y estoy en preparativos finales
del viaje. Entre ellos espero pronto tener una nueva imagen de la página de
internet. Gracias a mis amigos de Aplixmedia (Constanza y Tato) creo que pronto
podré tener una nueva herramienta para que la información llegue de mejor
forma. Sigo pensando en no dejar detalles pendientes y también contento por mi
hermana ya que se casa en una semana.
MI PERSPECTIVA DEL NORTE
(Toronto, Canadá 4 de mayo de 2007)
Realmente me he demorado en escribir ya que he estado llevando ultimamente un
ritmo de pocas novedades en mi diario vivir. Estudiando, tratando de conocer la
ciudad y sus alrededores y algunos atractivos especiales. Tuve la oportunidad
de ir a las Catarátas del Niagara. Imponentes y majestuosas. Sin embargo me
llevé una sorpresa al ver que estaban enmarcadas en medio de dos sectores (el
estadounidense y el Canadiense) demasiado comercializados, con muchos avisos,
propagandas, atractivos mecanicos y exageradas arandelas para mi gusto. Mucha
gente realmente creo que no disfruta de este escenario único, distraidos por
toda esta avalancha comercial.
Me he tomado este tiempo para hacerme una idea de lo que es para mí este
estilo de vida, tan diferente al que llevamos en nuestra querida pero dolida
suramérica. Se generan en mí, dos sentimientos contradictorios. El primero se
refiere a la brecha económica tan grande que existe entre estos dos mundos. No
he visto en mi diario recorrer, lo que es la miseria en esta ciudad. Hay
algunos mendigos, pero según me han comentado reciben muchas ayudas del
gobierno. Tal vez no hay esa ausencia material , pero a la vez la gente anda
acelerada, por el diario vivir y por la necesidad de trabajar para llevar ese
estilo de vida. Las ciudades son demasiado extensas y el que no tenga carro en
la ciudad realmente se le complica la vida.
Justamente hoy me pasó algo curioso. En la entrada de la estación del tren
pude observar una pelea de unos gorriones o pajaritos. Algo muy entretenido
pero que solo compartimos otro personaje y yo, en medio de decenas de personas
que pasaban apresuradas. Este personaje resultó siendo de Chipre, en el
Mediterraneo y en lo poco que le entendí, me quedó claro que para él, la gente
ha perdido la sensibilidad de las cosas pequeñas y sencillas como esas, por la
robotización que la sociedad impone. La gente no se detiene para contemplar,
para pensar, para sentir el constante movimiento del mundo. Corren y corren
para cumplir con un ritmo de vida loco. Y en general es una norma que se
mantiene constante en las grandes ciudades que he visitado. Suramérica no se
salva de este esquema.
Puedo contrastar esas posibilidades económicas frente a las virtudes
sociales de una suramérica subdesarrollada. He encontrado personas
maravillosas, pero a la vez no he visto ese contacto con el vecino, con el
compañero de tren, con el desconocido.
Creo que definitivamente nada es perfecto ya que recuerdo también de
suramérica, la trampa, la burocracia mal llevada,la corrupción, la violencia,
la ley de no desaprovechar cualquier circunstancia, la costumbre de saltarse
las normas, la falta de disciplina y en muchos casos el conformismo.
Nada es perfecto, yo crecí en suramérica viendo pasar en frente de mí
muchos problemas sociales, que al volverse comunes hasta se pasan por alto.
Tener la posibilidad de ver otro estilo de sociedad es para mí un gran premio y
una responsabilidad para reflexionar frente a todo lo que pueda aprender. Creo
que hay mucho por hacer en nuestra querida suramérica. Se debe buscar ante todo
superar esas desigualdades sociales que son el germen de la delincuencia y la
ley del más fuerte. Suramérica tiene un alma especial que la hace diferentel y
nos permite llevar la vida creo que con mayor alegría en el corazón.
Me parece importante ante todo, que sin importar si somos ricos o pobres,
del primer o del tercer mundo, nos tenemos que ver como seres humanos, con
sueños, esperanzas, ilusiones y sufrimientos. Si nos vemos así, las fronteras
desaparecen y el mundo se vuelve más amplio y menos conflictivos. Un aspecto
interesante de este encuentro cultural lo he podido tener acá en Toronto. Por
ser una ciudad cosmopolita, es común escuchar y ver por toda la ciudad personas
de todas partes del mundo. Muchos asiáticos, arabes, indús, latinoamericanos
compartiendo un mismo espacio, tolerantes y respetuosos del otro, de sus
constumbres, tradiciones y pensamientos. De eso sí que hace falta en mi país,
donde la intolerancia frente al pensamiento del otro, en ocasiones se paga con
la misma vida.
JUICIOSO ESTUDIANDO INGLES
(Toronto, Canada 9 de abril de 2007)
Mucho agite, detalles por cubrir, cositas que comprar y reuniones por
concretar. De esta forma fueron mis días finales antes de mi partida el 27 de
marzo rumbo a Canadá. Afortunadamente todo este corre corre dió sus frutos ya
que se pudo concretar el apoyo de MOTOROLA para la realización de esta nueva
etapa. Por todo esto, los planes cambiaron un poco.
Viajo inicialmente a Toronto por dos meses y medio,
estoy en mis clases de inglés y asisto al matrimonio de mi
hermana, para luego el 12 de junio regresar a Colombia. Creo que para esas
fechas estarán sabiendo un poco más de mí por algunos medios de comunicación,
ya que con Motorola se estará realizando el lanzamiento de la travesía. Para mí
es una alegría contar con el apoyo de esta importante marca que ha creido en
este proyecto y poder llevarla por el resto de América.
Ahora me encuentro juicioso
asistiendo todos los días a clase de inglés, ya que me falta mucho para que la
comunicación sea fluida, pero espero que estos dos meses en esta gran ciudad
por lo menos me dejen preparado para poder tener el contacto con la gente en el
camino. Para mí, el poder compartir mi experiencia y conocer un poco de la vida
de las personas que se cruzan en mi camino es muy importante.
Estos días he dejado de hacer
ejercicio mientras me acomodo al ritmo de la ciudad y mientras la temperatura
sube un poquito. Llegué empezando la primavera pero me ha tocado un frio
intenso. Inclusive pude estar en lo que parece será las últimas nevadas de la
temporada. Con temperaturas que han llegado a los 8 grados bajo cero no dan
ganas de salir a montar en bici. Espero que la próxima semana la temperatura
suba un poquito y pueda iniciar también el entrenamiento corriendo, montando en
bici y nandando un poco.
Espero abrir una nueva carpeta
fotrográfica de Toronto y ya les contaré un poco más de esta ciudad y de mis
impresiones sobre la vida en ella.