ALDEAS INFANTILES
SOS
En mi vida he tenido la fortuna de trabajar con
algunos grupos de niños y niñas de mi comunidad y ha sido una de las
experiencias más gratificantes que he tenido. Por ello y sabiendo que mi viaje
es una buena forma de llevar un mensaje que aliente los sueños y el deseo de
perseguirlos, es que después de algunos contactos con la organización Aldeas
Infantiles SOS, pude concretar algunas visitas a diferentes sedes en ciudades
dentro de mi recorrido.
Realmente la experiencia ha sido muy especial. Los
niños tienen una energía, creatividad y entusiasmo por la vida que contagia y
que es el combustible para que logren grandes cosas.
Con mi primera visita a la Aldea Infantil SOS de
Tijuana, sentí que mi viaje era una buena oportunidad para dar un poquito de lo
tanto que he recibido en todo el recorrido.
Pero como lo que yo puedo dar es apenas un momento
en sus vidas y se requiere de muchos más momentos para que una vida se
concrete, este espacio también es una invitación para que muchas más personas
se sumen con esta causa. Por lo cual luego de cada reseña de mis visitas a las
Aldeas, espero colocar la forma que pueden tener para comunicarse con ellos y
puedan colaborar, sea económicamente convirtiéndose en un Amigo SOS, aportando
alguna suma mensual o una cantidad única, colaborando con las alcancías, por
donación en especie o realizando un apoyo empresarial.
Pero antes de entrar con las historias de mis
visitas a las Aldeas Infantiles SOS, es bueno que conozcan algunos aspectos
generales de su creación, sus objetivos y su trabajo.
La primera Aldea Infantil SOS se fundo por Herman
Gmeiner en 1949, en Imst, Austria. El estaba comprometido a ayudar a niñas y
niños necesitados, a aquellos que habían perdido sus hogares , su seguridad y a
su familia como resultado de la Segunda Guerra Mundial. Con el apoyo de muchos
donantes y colaboradores, la organización creció para ayudar a niños y niñas de
todas partes del mundo.
Las Aldeas llevan adelante acciones en beneficio de
los niños y niñas actuando como una organización independiente no gubernamental de desarrollo
social. En las Aldeas se respetan las diferentes religiones y culturas y se
trabaja en lugares donde se pueda contribuir con el desarrollo. Se trabaja de
acuerdo y según el espíritu de la Convención de las Naciones Unidas sobre los
Derechos del Niño y se promueven estos derechos en todo el mundo.
A través del concepto de Aldeas Infantiles SOS, la
organización ha sido pionera al definir un enfoque familiar en el cuidado a
largo plazo de niños y niñas huérfanos y abandonados. Este concepto se basa en
cuatro principios
* La Madre: cada niño y niña está al cuidado de una
madre
* Hermanos y hermanas: los lazos familiares se
desarrollan naturalmente
* La casa: cada familia crea su propio hogar
* La Aldea: la familia SOS es parte de la comunidad.
En las Aldeas Infantiles SOS no solamente se acoge a
niños y niñas que han sido privados del cuidado de sus padres o familia
biológica, también se implementan programas que previenen el abandono familiar.
Es así como nace el programa de Fortalecimiento Familiar que tiene como
finalidad contribuir con la disminución de índices de abandono infantil en las
comunidades donde opera a través de cuatro componentes: niño, mujer, familia y comunidad.
Aldea Infantil SOS
Managua (30 de julio a 2 de agosto)
Llegaba a la capital de Nicaragua y afortunadamente
para mí, estuvo Rolando Antonio Solís, director de la Aldea Infantil SOS de la
ciudad. Desde mi llegada sentí toda la energía positiva y las puertas abiertas
para poder estar algunos días, poder conocer la ciudad y compartir con las
familias de unos días llenos de calor humano.
Pero Antes de contar un poco más de mi visita les
dejo con la historia de la Aldeas Infantiles SOS de Managua para que conozcan
su gran labor en esta ciudad:
Managua, la capital nicaragüense, se enfrenta a
graves problemas sociales. En ella todavía se sufren las consecuencias de la
guerra civil que tuvo lugar en la década de los ochenta. La migración del campo
a la ciudad y las altas tasas de desempleo, también repercuten negativamente
sobre las estructuras familiares. Cada vez hay más niños que no pueden ser
mantenidos por su familia biológica, por lo que desde 1995 la Aldea Infantil
SOS Managua ofrece a niños huérfanos y abandonados un nuevo hogar.
Más de 100 niños tienen asegurado su crecimiento en
un marco familiar, con educación, salud y toda la asistencia posible, para que
se desarrollen adecuadamente y lleguen a cumplir sus metas profesionales o
laborales.
La Aldea Infantil SOS Managua se encuentra en la
parte noroeste de Managua, a unos cuatro kilómetros del centro de la ciudad, en
un barrio poblado de árboles. Consta de 14 casas familiares, la casa del
director de la aldea, una casa para las tías SOS (ayudantes de familia), una
sala multiusos, una biblioteca, una sala para atención médica y un área
administrativa. En las inmediaciones de la aldea hay un hospital pediátrico. La
Aldea Infantil SOS ha alquilado apartamentos en la ciudad (Hogares Juveniles
SOS), donde los jóvenes SOS pueden vivir juntos bajo la guía de un tutor. La
Aldea Infantil SOS cuenta con una Escuela Primaria y Secundaria SOS Hermann
Gmeiner propia, a la que pueden asistir unos 1000 escolares, goza de buena
reputación y también está abierta para niños del vecindario. El Centro Social
SOS Managua cuenta con una guardería y organiza programas de atención infantil,
que junto con diversos cursos de educación y formación continua para los padres
y madres solas (cursos para aprender actividades que generen ingresos y de formación
de la personalidad), contribuirá al fortalecimiento de familias y así, evitarán
que los niños se conviertan en huérfanos sociales.
Disfrutando
de unos días con los niños
Llegaba como al medio día a la ciudad de Managua y se sentía la
congestión y el bullicio de la ciudad. Definitivamente me he desacostumbrado
mucho a este ritmo tan acelerado de las grandes ciudades. Afortunadamente
llegaba a un oasis en medio de la ciudad: era la Aldea Infantil SOS de Managua.
Allí me recibió Rolando con quien había hablado previamente y fue realmente
como llegar a mi casa.
Me instalé en la casa de invitados y desde el primer
momento dejaron todo dispuesto para que pudiera disfrutar realmente cómodo, mi
paso por la Aldea y por la ciudad.
Esa tarde junto con Rolando fuimos al centro de
Managua para que yo pudiera conocer un poco de ella, de lo que queda de su
antigua zona histórica y de las nuevas áreas modernas que se dispersan por la
ciudad.
Esa misma noche ya pude tener un primer contacto con
las familias que allí viven, pues mi presencia y en especial la de Monarca
llamaron en algunos la atención. Sin embargo dejaría para dos días después el
verdadero encuentro con los niños.
El siguiente día estuve en su mayoría fuera de la
Aldea pues tuve algunas entrevistas para televisión que me demoraron toda la
mañana y buena parte de la tarde. Sin embargo en la noche pude conocer un poco
más de algunas familia, recorriendo con Rolando la Aldea y conociendo algunas
mamás y tías que dejan todo su amor en todos los niños.
Al siguiente día quería estar todo el tiempo en la
Aldea y compartir con los niños y las familias de unos buenos momentos. Por eso
desde por la mañana empecé a visitar casa por casa y compartir con ellos de mi
experiencia, romper el temor inicial con algunos juegos y escucharlos acerca de
sus vidas en la Aldea y en la escuela. Toda la mañana estuve visitando los
hogares y lo interesante era sentir la espontaneidad de los niños y su gran
capacidad para captar todo lo que les contaba.
En la tarde seguí visitando otras casas que me
hicieron falta y luego salimos a visitar a algunos jóvenes que ya terminaron su
tiempo en la Aldea y que ahora empiezan otra etapa de mayor independencia, pero
siempre con la tutela de la Aldea. Algunos de ellos empiezan su proceso de
estudio universitario o de trabajo. Me pareció muy especial que la Aldea es
como un hogar para todos los niños que entran allí y mantiene la ayuda a ellos
hasta que logran realmente su independencia.
Esa noche realizamos en el salón comunal una piñata
para los niños y aproveché para dejarles un mensaje positivo para que tengan
sueños importantes y que nunca desfallezcan en la meta de conseguirlos.
Es muy especial sentir el calor humano, sinceridad y
amistad con que los niños expresan todo lo que sienten manifestado
principalmente en los muchos abrazos que recibí de parte de ellos. Es difícil
expresar la oleada de energía que se recibe con cada uno de ellos y el
sentimiento que te dejan de que como siempre me entregaron mucho más de lo que
yo les pude dar.
En los niños está el futuro y el cambio. Si en ellos
se manifiesta la marginalidad, maltrato y violencia, es porque la misma
sociedad deja ver su enfermedad social. Un niño es como una esponja que absorbe
todo a su alrededor y entonces como culparlos si los hemos lanzado a una
sociedad sin
principios?.
Realmente muchas gracias a este tipo de entidades
que con real sentimiento brindan una verdadera oportunidad a este grupo de
niños, para que en el futuro sean agentes de cambio positivo y no parte del
problema. Gracias a Rolando, a todo el equipo de trabajo, a todas las madres y
tías y en especial a todos los niños y niñas por brindarme la oportunidad de
compartir con ellos un momento en mi camino.
Antes de mi partida de la Aldea pude compartir un
momento con los niños del Jardín Infantil. Mostrarles mi bicicleta y que
conocieran a ese personaje medio loco que viaja en bicicleta por América. Eran
niños pequeñitos, pero sé que ellos saben captar las cosas muy bien y es
posible que un mensaje tan sencillo pueda dejar una imagen positiva para su
futuro.
De alguna manera me remonto a mis años de infancia,
cuando montado en un bus, vi pasar a dos locos rodando en sus bicicletas llenas
de maletas subiendo el Cañón del Chicamocha en mi país. Esa sola imagen se me
quedó grabada en mi mente para soñar en viajes, lugares lejanos y aventuras que
ahora estoy realizando. Uno nunca sabe que tan profundo pueda calar en alguien
un mensaje sencillo como el que trato de contar.
Como ayudar:
Quisiera que mi ayuda fuera también de forma
económica, sin embargo, aunque me siento lleno de riquezas que el viaje me ha
dejado, no se manifiestan justamente en dinero. Pero como se que otros sí
tienen esa capacidad económica; esta es una invitación para que realicen
aportes a causas que ayuden a cambiar positivamente nuestra realidad, que en
ocasiones se torna desalentadora. De grano en grano se llena el costal y les
puedo asegurar que las Aldeas Infantiles SOS aportan de una manera muy
importante por generar ese cambio en nuestra sociedad.
Para cualquier comunicación o colaboración con la
Aldea Infantil SOS de Managua o de Nicaragua, pueden comunicarse (ya sea en
inglés o español) al siguiente código postal.
Aldeas SOS de Niños de Nicaragua
Oficina Nacional de Coordinación
ref. Managua
Apartado Postal 3717
Managua
NICARAGUA
Pagina de la Organización de los Programas en
Nicaragua: http://www.aldeasinfantiles-sos.org/Donde-ayudamos/America/Nicaragua/Pages/default.aspx
Pagina Directa de Recaudación
de Fondos: http://www.aldeasos.org.ni/4.html
Aldea Infantil SOS Managua: Telefono: (505) 268-28-46 Managua.
Managua: rolando.solis@aldeasos.org.ni
Más fotos de esta visita: Fotos
Aldea Managua
ALDEA INFANTIL SOS LEON,
NICARAGUA
Julio 2008
León es una de las ciudades más bonitas de Nicaragua
por su legado histórico y por su arquitectura que evoca tiempos lejanos de
conflictos, luchas, pero también sueños y crecimiento de un pueblo. Pero como
toda ciudad turística, esconde detrás de sus fachadas céntricas que son
visitadas por todos, sectores donde la pobreza y las condiciones duras de la
vida, son el pan de cada día. En estos lugares es donde la Aldea Infantil SOS
hace su trabajo y por ello con mi recorrido he buscado conocer un poco de esta
realidad y del trabajo que esta noble organización realiza por
mejorarla.
En León tuve la fortuna de conocer a Victor
Trujillo, el director de la Aldea SOS en la ciudad. Victor se constituyó en un
gran anfitrión, pues terminé quedándome esa noche en la Aldea y principalmente
compartiendo con las familias, los niños y las niñas de una agradable tarde.
Pero Antes de contar un poco más de mi visita les
dejo con la historia de las Aldeas Infantiles SOS de Nicaragua y en especial de
León para que conozcan su gran labor en este país:
La labor de Aldeas Infantiles SOS en Nicaragua
comenzó en 1973, inmediatamente después de que un fuerte terremoto destruyera
completamente la capital, Managua. El mismo año entró en funcionamiento en la
localidad de Estelí, ubicada al noroeste del país, a unos 150 km de la capital,
la primera Aldea Infantil SOS. Cinco años después, se abrió también en Estelí
el primer Centro Social SOS. En 1979 se inauguró la segunda Aldea Infantil SOS
en Juigalpa. Durante la década de los ochenta, la guerra civil empeoró aun más
las condiciones de vida de los niños nicaragüenses, por lo que los esfuerzos de
Aldeas Infantiles SOS tuvieron que multiplicarse. En 1995 se instalaron las
primeras familias en la nueva Aldea Infantil SOS Managua. En 1998 el huracán
“Mitch” azotó duramente Nicaragua y los países vecinos, por lo que Aldeas
Infantiles SOS puso en marcha un programa de emergencia. En el año 2000 la
Aldea Infantil SOS Matagalpa entró en funcionamiento y en el 2004 la Aldea
Infantil SOS León finalmente abrió sus puertas para ofrecer un nuevo hogar a
niños necesitados. Los Centros Sociales SOS son especialmente importantes para
la población local ya que, además de brindar servicios de guardería a los
padres que trabajan, también ofrecen diferentes cursos de formación
profesional.
León está situada en la parte occidental de
Nicaragua y es una de las provincias que fueron severamente afectadas por el
huracán Mitch en 1998. En el marco de un Programa de Emergencia SOS para las
víctimas de la catástrofe, se establecieron en León, capital de la provincia,
alojamientos provisionales. Un estudio
realizado por SOS-Kinderdorf International en el año 2002 puso en claro que la
región necesitaba con urgencia un sistema de acogida familiar para niños
huérfanos y abandonados. Debido a ello, se inició la construcción de la Aldea
Infantil SOS León, que abrió sus puertas en 2004. La aldea se compone de 12
casas familiares, la casa del director de la aldea, una sala multiusos,
edificios administrativos y un parque infantil propio.
En León hay un Centro Social SOS con guardería -de
la que se benefician sobre todo mujeres solas y pobres, y familias pobres y
numerosas del vecindario- además de un programa de hogares comunitarios que el
centro social organiza junto con las familias del vecindario. En ambos casos,
los niños reciben alimentación, educación pre-escolar y atención médica básica.
En el Centro Social SOS se ofrece también atención pediátrica y dental, así
como asesoría médica. Los padres pueden seguir cursos en actividades que les
permitan ganar dinero (corte y confección, cosmética, pastelería, así como
horticultura) y también talleres de formación de la personalidad.
Disfrutando
de una tarde con los niños
Después de mi llegada a la Aldea y de descansar un
par de horas, pude reunirme con los niños en el kiosco central. Allí les conté
un poco de mi viaje, hablé de algunas experiencias y de mi idea de que los
sueños se pueden conseguir desde que uno realmente los quiera y luche por ellos.
Les mostré el mapa del recorrido y luego a medida que fueron perdiendo su
timidez, fueron apareciendo mayores interrogantes y los niños se mostraban más
naturales. Fueron muchas las preguntas que me hicieron, algunas bastante
curiosas, pero todas cargadas de esa creatividad que solo los niños saben
tener.
Luego vinieron algunas fotos con los niños de la
Aldea, donde mostraron toda su energía y donde los más inquietos eran difíciles
de contener, queriendo agarrar todo, montarse en la bicicleta y estar delante
de todos.
Luego fui a visitar cada una de las casas para
conocer las diferentes familias de la Aldea. Aunque el tiempo fue corto, pude
sentir el calor de hogar que tienen muchas de ellas y muchos de los niños me
mostraron orgullosos su cuarto y algunos logros en su estudio. Cené con una de
las familias y luego salí a compartir de momentos cotidianos con todos los
niños.
Al siguiente día, antes de partir, me reuní con
todos los chiquitines del programa de guardería y de una manera más sencilla
les conté lo que hacía. Sus sonrisas me dejaron con la batería cargada para la
jornada que me esperaba.
Por último me despedía de Victor y de todo el grupo
humano que trabaja en esta noble institución. Realmente ellos me brindaron
mucho más de lo que yo pude dejar y me llevo el recuerdo de niños alegres y con
una verdadera oportunidad para su futuro.
Como ayudar:
Para cualquier comunicación o colaboración con la
Aldea Infantil SOS de León o de Nicaragua, pueden comunicarse (ya sea en inglés
o español) al siguiente código postal.
Aldeas SOS de Niños de Nicaragua
Oficina Nacional de Coordinación
Apartado Postal 3717
Managua
NICARAGUA
Pagina de la Organización de los Programas en
Nicaragua: http://www.aldeasinfantiles-sos.org/Donde-ayudamos/America/Nicaragua/Pages/default.aspx
Pagina Directa de Recaudación de Fondos: http://www.aldeasos.org.ni/4.html
Aldea Infantil SOS Leon: Telefono: (505) 315-4266
León. León: victor.trujillo@aldeasos.org.ni
Más fotos de esta visita: Fotos
Aldea Leon
ALDEA INFANTIL EN
TEGUCIGALPA, HONDURAS
Julio, 2008
Las Aldeas Infantiles SOS en Honduras brinda en este
momento atención a más de 1500 niños que gozan de una familia, hogar,
alimentación, vestuario, educación, seguridad y sobre todo en un ambiente de
estabilidad a largo plazo.
La visión principal de la organización es ¨que cada
niño, niña y jóvenes pertenezcan a una familia para que crezcan con amor,
respeto y seguridad¨, logros que se consolidan a través de la creación de
familias, apoyo y participación en el desarrollo de sus comunidades.
La Aldea Infantil SOS de Tegucigalpa fue la primera Aldea fundada en
Honduras y por lo tanto está trabajando desde el 14 de abril de 1970.
La Aldea Infantil SOS Tegucigalpa cuenta con 12
hogares familiares donde los niños crecen rodeados del amor que les brindan sus
respectivas Madres y Tías SOS, nobles mujeres que día a día trabajan por el
bienestar de su familia.
Y con ese amor y paciencia, inician sus labores
desde tempranas horas de la mañana cuando les preparan el desayuno a los niños
para que partan a sus jornadas educativas.
Luego realizan el arreglo de su hogar y el cuidado
de sus demás hijos pequeños que quedan en el hogar, para luego dar paso al
almuerzo y cena respectivamente.
Labores que también deben combinar con la
orientación en las tareas que dejan a sus hijos en edad escolar o medio.
El trabajo de ellas es admirable, ya que en varios
casos dejan a sus hijos que han nacido en su vientre para cuidar a los hijos
que han nacido en su corazón.
Con anticipación me comuniqué con su director, para
coordinar mi visita y fue así que durante mis días de descanso en la ciudad de
Tegucigalpa programé la visita para el 20 de julio, día de la independencia de
mi país . Como la ciudad es un poco complicada me acompañaron mis amigos
Leonardo y Armando, quienes también compartieron con los niños unos buenos
momentos.
Mi llegada fue en medio de la lluvia, por lo que ese
primer encuentro con toda la Aldea se demoró un poco. Estuve hablando con el
director mientras pasaba la lluvia, para conocer un poco de la historia de la
Aldea Infantil SOS de Tegucigalpa
y conocer el trabajo que realizan con la comunidad.
Al fin dejó de llover y los niños empezaron a salir
de sus casas curiosos acerca de quien sería ese misterioso personaje que venía
como disfrazado sobre una bicicleta llena de maletas.
Los más curiosos e inquietos fueron los primeros en
llegar y no faltó el que empezó a agarrar todo lo que traía, a prender las
linternas a tocar por todas partes y a querer hasta montarse en mi Monarca. Los
más tímidos se quedaban un poco lejos pero se notaba su curiosidad.
Fuimos hasta un mejor lugar donde pude reunirme ya
con todos los niños y algunas mamás y tías y así contarles de mi viaje y
llevarles un mensaje positivo para que crean en sus sueños y nunca desfallezcan
frente a ellos. Ya con más confianza siguieron las preguntas, las fotos por
aquí y por allá y por último la visita a cada una de las casas para conocer un
poco más cerca a cada familia.
En cada familia siempre encontré niños con sueños,
con ganas de hacer cosas importantes y con una energía natural envidiable. Todo
esto no sería posible si no tuvieran el sustento y amor de una familia, la
posibilidad de educación y la estabilidad emocional que les brinda la
comunidad. Por eso es que creo que los
niños y niñas deben tener esa posibilidad de seguir soñando y sin una familia
es en ocasiones casi imposible.
Pude compartir con cada uno de los hogares un
poquito de mi experiencia y aunque en ocasiones me quedo con una sensación de
que en realidad hago muy poco por mejorar las realidades de estos niños, espero
que en algúno de ellos queden ideas que les sirvan para creer en lo que se han
planteado para el futuro.
Tengo adicionalmente que darles un agradecimiento a
mis amigos Leonardo y Armando, quienes pusieron un granito de arena para el
bienestar de los niños y niñas de la Aldea al obsequiarles unos balones
deportivos y dulces para una próxima actividad de grupo.
Fue una gran experiencia, como siempre gratificante,
que me dejaba más comprometido con esta causa. Por ello para todos aquellos que
quieran conocer un poco más del trabajo que Honduras y en especial Tegucigalpa
realiza en sus Aldeas Infantiles SOS, además de aportar o ayudar con ellos,
puede comunicarse al correo aldeasos@cablecolor.hn o al correo
ccamigossos@yahoo.es . También pueden comunicarse a los teléfonos
2395987, 2390420 y 2326087 en Tegucigalpa o 5576715 en San Pedro Sula
(el código del país es 504).
Por último los dejo con un mensaje de amistad que
las Aldeas Infantiles SOS les manda a cada uno de ustedes:
Un amigo es…
El que siendo leal y sincero nos comprende
El que nos brinda su ayuda desinteresada
El que provee su granito de arena para construir
nuestro futuro
El que goza, se complace y disfruta con las alegrías
de nuestro bienestar
El que sin pensar en nuestra intimidad, conoce
nuestra dificultad y nos ayuda
Esos amigos sin rostro y sin voz, que hemos encontrado
y aquellos a quienes tenemos la oportunidad de conocer y nos han brindado todo
su apoyo, a todos y cada uno de ustedes ¡Gracias!...
Para nosotros, un Amigo es invaluable y por eso
haremos nuestro mayor esfuerzo para siempre contar con su amistad y apoyo.
¨Al dar su mano para ayudar… Brinda a muchos niños y niñas un feliz Hogar¨
Les mando un agradecimiento especial a toda la
familia de la Aldea Infantil SOS de Tegucigalpa por permitirme visitarlos y
compartir un poco de mis experiencias. Me llevo en el corazón un pedacito de
cada una de las madres, tías, niños y niñas que viven allí y que con sus
sonrisas, espontaneidad y amor me llenaron de más energías para continuar con
mi recorrido por Centro América.
Más fotos de esta visita: Fotos
Tegucigalpa
VISITA A LA ¨ALDEA
INFANTIL SOS¨ DE HAMPOLOL, CAMPECHE. 9
de Mayo de 2008.
Esta vez pude contactarme con la licenciada Sandra
García, la directora de la Aldea, con cierto tiempo de anticipación, por lo
cual fijamos mi visita para la tarde del 9 de mayo.
Me encontraba en la ciudad de Campeche soportando un
calor implacable y como la Aldea se encontraba a 20 km de la ciudad, me fue
necesario retomar mi bicicleta con toda su carga a eso de la una de la tarde,
la peor hora para pedalear.
Sin embargo el sacrificio de hacer esos 20 km con más de 40 grados de
temperatura empezó a tener muchos premios con mi llegada a la Aldea.
Aproximadamente 9 casas con más de 75 niños
comparten este espacio natural y tranquilo. Con niños en edades entre 3 y 17
años es un lugar donde se siente la energía positiva del lugar.
Me recibieron Sandra Garcia y su esposo en su casa
donde pude refrescarme un poco y conocer a sus pequeñas hijas. Luego de
conversar un poco del trabajo de esta aldea nos dirigimos al salón principal
donde me esperaban gran cantidad de niños y sus tías.
Fue muy especial entrar y saber que me estaban
esperando y tenían bastante curiosidad por conocer a ese ciclista que venía de
muy lejos con la intención de conocerlos y contarles un poco de su historia. La
algarabía inicial luego dio paso a las preguntas, comentarios y risas mientras
preparábamos las fotos que había seleccionado para la presentación. Pero como
últimamente siempre pasa algo imprevisto, el computador no quiso leer el
archivo que traía y me toco cambiar los planes iniciales y mostrarles otras
fotos que no tenía preparadas. Pero bueno, como el alma del viaje es el mismo y
las dudas de los niños y sus tías también, la charla fluyó de una forma muy
amena.
De un comienzo, cuando tímidamente una niña levantó
su mano para preguntarme algo, fue cambiando la situación hasta que al final me
llovían las preguntas, la curiosidad propia de los niños desbordaba y las ganas
de tocar la bicicleta por parte de muchos de ellos también.
De allí salimos a rodar en nuestras bicicletas
alrededor de la Aldea y con aquellos que no tenían una, entonces fue mi labor de
montarlos en la parrilla y llevarlos a dar un recorrido por el lugar. Es una
forma sencilla de interactuar con ellos, pero estoy convencido que en este tipo
de cosas es donde uno puede dejarles un recuerdo y por qué no, tal vez plantar
una semilla positiva en ellos.
Fue una tarde realmente llena de recompensas, donde
los abrazos y sonrisas de estos niños llenaron nuevamente mis alforjas de
energías y ganas de seguir pedaleando. Niños y niñas de diversas edades,
pensamientos y temperamentos pero con un potencial grandísimo para cumplir
cualquiera de sus sueños, claro que en ocasiones los problemas que sufren en
sus vidas ponen barreras gigantes que con la ayuda de todos nosotros es posible
derribar.
Por este motivo los invito a que se unan a esta
causa o a otra que esté dentro de sus posibilidades. Los invito a ayudar y a
entregar un poquito de su tiempo o de sus recursos, si tienen posibilidades. La
experiencia de dar es de las más gratificantes y renovadoras que se puedan
tener.
Si quieren colaborar con esta aldea pueden ponerse
en contacto de su directora al correo sandra.garcia@aldeasinfantiles.org.mx
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES
A la Licenciada Sandra María García, la directora de
la Aldea por tener todo preparado para mi llegada y coordinado para que la
visita fuera lo más exitosa posible.
A Maria Angélica González, la trabajadora social y a
otros amigos que apoyan con la Aldea, pues ellos hicieron de todas las
actividades todo un éxito.
Un saludo especial a todos los niños y niñas de la
Aldea. Espero que sigan soñando y lo hagan en grande y luchen por lograr esas
metas que se imponen.
Un saludo a las tías, en especial a Macaria Dzul de
la casa 6 por su invitación a comer y compartir de una forma más particular
toda su experiencia en la Aldea.
Más fotos de esta visita: Fotos Aldea Hampolol
VISITA A LA ¨ALDEA
INFANTIL SOS¨ DE TUXTLA GUTIERREZ, CHIAPAS.
28 de Abril de 2008.
Mi paso por la capital de Chiapas tenía un
ingrediente adicional. Aquí funciona otra de las Aldeas Infantiles SOS y aunque
no me había contactado con anterioridad con ellos para darles la fecha de mi
llegada, sabía que no tendría problemas para visitarlos y conocer de su trabajo
y experiencias.
Como a Tuxtla llegué un viernes en la tarde, cuando
pasé por la Aldea para hablar con el director, él no se encontraba, por lo que
me fue necesario esperar hasta el lunes para mi visita.
Esta Aldea viene funcionando desde octubre del 2003
y tiene un objetivo y por ende un trabajo adicional que la diferencia de las
dos aldeas antes visitadas. El trabajo que realizan lo hacen, en su mayoría,
con una gran población de niños con discapacidades, lo que hace del trabajo de
las tías una labor aún más loable. Ahora cuentan con 9 hogares y un poco más de
70 niños con y sin discapacidad.
Fue muy bonito llegar a la Aldea y poder visitar los
diferentes hogares y conocer las experiencias de cada una de ellas. Pero definitivamente la recompensa más
importante fue recibir el abrazo, la sonrisa y la amistad de estos niños que
con su total inocencia manifiestan de una manera real todos sus sentimientos.
Resulta un trabajo importantísimo la labor que las
¨tías¨ realizan cuidando a estos niños que requieren de atenciones y ayudas
especiales. A pesar que la interacción con los niños resultó diferente de mis
anteriores visitas, no dejó de ser igual de emotiva y cercana.
Al final Helen y Francis, otros viajeros ciclistas
que había conocido en la ciudad, también estuvieron compartiendo conmigo esta
experiencia y entre los tres montamos a varios de los niños en nuestros
caballitos de acero para recorrer parte de la Aldea.
Fue una visita rápida por mis limitantes de tiempo,
pero que me llenó de energías al ver el trabajo que toda esta gran familia
brinda a todos estos niños.
Si alguien está dispuesta a ayudar con esta causa y
trabajo, puede contactarse directamente
al correo electrónico de su director :
raul.diaz@aldeasinfantiles.org.mx
UN AGRADECIMIENTO ESPECIAL
A Raul Díaz Zárate, el director de esta Aldea por
permitirme visitarla, y hacer de mi estadía un momento de interacción con los
diferentes niños y tías de la Aldea.
A todas las Tías y niños que con su cariño me dieron
mucho más de lo que yo pude devolver.
Más fotos de esta visita: Fotos Aldea Tuxtla Gutierrez
VISITA A LA ALDEA
INFANTIL SOS EN MORELIA.
19 de febrero de
2008.
Mi llegada a la ciudad de Morelia traía el
ingrediente de visitar un nuevo grupo de niños y sus familias en la Aldea
Infantil SOS.
Pude anticipadamente ponerme en contacto con Adrian
Romero Ramos, su director, quien puso a disposición toda su ayuda para mi
visita.
Por eso, ese martes bien temprano alisté las fotos
que quería mostrarles a los niños, plasmé en un mapa la ruta de mis viajes y me
dirigí a la aldea.
Cuando llegué, Adrian se demoraba un momento y mientras tanto pude ir a
la casa de Leti y sus hijos para desayunar y empezar a sentir la cordialidad de
este lugar.
Pude ver que a diferencia de la Aldea de Tijuana, la
de Morelia concentraba mayor cantidad de niños pequeños. Esta aldea tiene
alrededor de 76 niños y niñas, repartidas en 11 hogares con promedio de edades entre 7 y 11 años
principalmente.
Son niños que a pesar de sus problemas familiares
saben demostrar sus sentimientos y en muchos de ellos las expresiones de cariño
brotan con mucha facilidad. Recibir abrazos de ellos realmente es una buena
forma de recibir una recarga de energía.
En ocasiones pienso que soy yo el que más recibo en
una visita de estas.
En la mañana algunos niños se encontraban
estudiando, por lo cual me reuní en primera instancia con las familias que
estaban en la Aldea. Les platiqué un poco de mi viaje, del por qué lo realizaba
y de la semejanza de mi experiencia con cualquier proyecto de vida que se
tenga.
Algunas preguntas al final y luego para que
pudieramos compartir unos momentos de mi viaje fuimos a rodar en bicicleta.
Algunos niños que tenían su bici lo hicieron junto a mí y los que no, fueron
rotando y montando conmigo en la parrilla. Varias vueltas alrededor de la aldea
acompañado de estos niños hicieron de esa mañana la etapa más corta pero la más
compartida en mi viaje.
Tuvimos una sesión de fotografías para que
conocieran algunos paisajes por los que viajé y al final pasé por cada una de
las casas a hablar un poco más con ellos y despedirme.
Definitivamente los niños son fuente de inspiración
frente a como se debe actuar en la vida: con inociencia, frescura, desinterés,
espontaneidad y sinceridad.
Lástima que al hacernos grandes esas ganas de soñar,
ese espíritu inquieto y libre se aplaque y encadene en la rutina de la vida y
las exigencias de una sociedad que propende por valores competitivos y
enfocados a la apariencia, la posesión y al estatus social.
Por algo al volver a vivir de las cosas simples, el
ver la vida desde la sencillez y el
estar siempre dispuesto a mantener mi mente abierta ante la grandiosidad de la
vida, me hacen sentir que retorno a esos sentimientos de infancia.
Espero que todos pudieran dejarse llevar en
ocasiones por esos sentimientos personales que andan escondidos y ver que la
vida no es tan complicada como parece.
AGRADECIMIENTOS
ESPECIALES
·
A Adrian Romero por permitir
visitar y compartir con los niños de la Aldea de Morelia. Realmente vi en él un
gran padre de todos los niños de la Aldea. Es realmente gratificante sentir que
lo que se cosecha es lo que se siembra y esta aldea irradia buenos sentimientos
en todos sus rincones.
·
A todas las madres de la aldea
por trabajar y brindarles cariño y un hogar a todos estos niños.
·
A todos los niños de la Aldea de
Morelia por ofrecerme un abrazo y por brindarme tal vez más de lo que yo les
pude dar.
Más fotos de esta visita: Fotos Aldea Infantil Morelia
Compartiendo con los
niños de Tijuana. 6 de diciembre de 2007.
Con todo lo recibido por muchas personas, por toda
la motivación que muchos ejemplos de vida me han brindado en el camino y por el
simple hecho de aportar un granito de arena para mejorar nuestra realidad tan
compleja, es que me puse en contacto con las "Aldeas Infantiles SOS"
de Colombia, con la idea de que mi viaje fuera un canal mas para dar a conocer
su trabajo.
Por lo tanto en esta nueva sección espero contarles
la experiencia, de mis visitas a diferentes Aldeas que vaya encontrando en el
camino.
Las "Aldeas Infantiles SOS" son
organizaciones sin ánimo de lucro que buscan ayudar a la población infantil que
por uno u otro motivo no pueden vivir con sus padres. Hay muchos casos de
violencia familiar, maltrato y abuso.
Las aldeas tratan de brindarle al menor un nuevo
hogar, por lo cual los niños entran nuevamente a formar parte de una familia
donde una madre sustituta les brinda todos los aspectos fundamentales para que
continuen su vida de forma normal.
Es un modelo familiar donde el promedio de niños por
mamá (por lo menos en Tijuana) es de 9. En esta aldea hay más de 85 niños y
funcionan alrededor de 10 hogares.
Cada caso es muy particular teniendo niños entre los
5 hasta agunos jóvenes de 18 y 20 años.
Con un grupo de niños pude compartir un poco mi
experencia de viaje en bicicleta, vieron algunas fotos del recorrido y al final
algunos se animaron a dar una pequeña vuelta en la bici.
En una sociedad con tantos problemas, creo que un
buen camino para poder cosechar frutos es trabajar con los niños. Si se logra
sembrar en ellos sueños, de seguro se podrán obtener resultados positivos.
Me llevo un bonito recuerdo de esta visita, del
trabajo que realizan y de los niños y espero que si alguien puede aportar de
alguna forma a este trabajo, se contacte con la organización. De seguro hay
alguna Aldea mas cerca de lo que creen.
Agradecimientos especiales:
·
A todos los miembros de la
"Aldea Infantil SOS" de Tijuana y en especial un gran abrazo a Aida Villagran,
quien estaba encargada de la Aldea. Gracias a ella pude conocer un poco de su
historia, su trabajo, sus proyecciones y dificultades.
·
A los niños que compartieron esa
tarde conmigo. Me dieron mucho más de lo que tal vez yo les pude brindar.
·
A Pablo Cesar Reina de la Aldea
Infantil SOS Colombia, quien al conocer mis intenciones no dudó en apoyarme en
la iniciativa.
·
A mi amigo Damián quien está
realizando esta labor para promover el trabajo de las Aldeas en su país. Fue él
quien me motivó en primera instancia para que realizara la gestión que
afortunadamente está teniendo frutos. Ahora somos dos suramericanos en
bicicleta que estamos tratando de contar esta bella labor.
·
Si desean entrar en contacto con
la Aldea Infantil SOS en Colombia lo pueden hacer a traves de la pagina www.aldeasinfantilessos.org.co y para contactar el trabajo en Mexico la
página es www.aldeasinfantiles-sos-mexico.org
Más fotos de esta visita: Fotos
Aldea de Tijuana